THIS IS HELL // Hardcore Punk / Crossover Thrash (USA)
Seguimos poniendo rumbo al Resurrection con tres nuevas bandas que pasarán el próximo Jueves día 2 de Agosto por Viveiro. En esta ocasión, y ya conscientes que será en el escenario Jägermeister, podremos ver – en su única parada de momento por España – a los híbridos americanos de hardcore y thrash This is hell. Llegarán presentando su cuarto disco de estudio, ‘Black Mass‘, editado por Rise Records, y del que Charly ya nos adelantó con su último vídeo (aquí) la frenética e imparable forma que tienen de sacudir. TIH son: Travis Reilly (voz), Rick Jimenez (guitarra, voz), Pieter van den Berg (bajo) y Mike Sciulara (batería)
PIANOS BECOME THE TEETH // Post-Hardcore / Screamo (USA)
Justo a continuación, y en el mismo escenario, caerá también de forma muy exclusiva el hardcore introspectivo y puntiagudo de los también americanos Pianos become the teeth. Envueltos en la corriente post, experimental, agonizante y retorcida del género, nos traerán su más reciente trabajo, ‘The Lack Long After‘, cuya fecha de salida tuvo lugar a finales del año pasado. Podéis escuchar sin compromiso su mezcla de sufrimiento infinito y salsa brava (no os dejéis engañar por la foto en plan jóvenes castores) en el propio facebook oficial del grupo. Pianos become the teeth son: Kyle Durfey, Chad McDonald, Michael York, David Haik y Zac Sewell.
MORE THAN A THOUSAND // Metalcore (PRT)
En el caso de More than a thousand, estaremos especialmente atentos a lo que son capaces de ofrecer nuestros vecinos portugueses. Llegarán a Viveiro en el hemisferio de su inminente gira veraniega, y con el respaldo de un trabajo cuya potencia sonora no deja de proporcionarles nuevos seguidores y reputación mediática. Se habla de ellos como lingotes de oro dentro de la escena metalcore, suenan como un misil, lo saben, y nos vamos a acordar. ¿Su secreto?, son capaces de calibrar perfectamente una furia colosal con el mejor sabor a piruleta. Podéis comprobarlo con la brutal ‘It’s alive‘ que os dejamos justo aquí abajo, o el himno ‘No bad blood‘, que podéis ver aquí.

