Winterstorm Rock Festival 2016, “Corazones bravos y furiosos”

15 diciembre, 2016
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Fecha: Sábado, 26 de noviembre 2016 / Troon Concert Hall (Troon, Escocia) / Fotografías: Wildgirlsins

Con nuestra falda de cuadros y nuestro disfraz de animadora nos adentramos en las profundidades de Escocia para asistir a uno de esos festivales locales que en el invierno animan tanto la vida de un pueblo pequeño como una buena fogata. No nos sentimos outlander: disfrutamos de buenos conciertos y saciamos nuestro apetito con la empanada Winterstormer y buena cerveza de barril. Fue todo sobre el amor y el fracaso, liderando la manada Inglorious y The Amorettes. Para no perderse, a los debutantes Mason Hill, auténticos niños bonitos (y nunca mejor dicho).

En nuestra odisea (escala en Londres, una hora de retraso hacia Escocia, autobuses y trenes, tres horas de sueño, un cargador de móvil estropeado) para llegar a Troon -pueblo de 15.000 habitantes situado a 55 kilómetros de Glasgow-llegamos justo a tiempo para unos largos, un jacuzzi con la tercera edad y asistir a la cuarta banda, VEGA.

VEGA

Winterstorm Rock Festival 2016

Habíamos visto a los de York en Barakaldo hace unas semanas y sentíamos curiosidad por si habíamos asistido a un show milagro o por si realmente su calidad va en ascenso. Afortunadamente no fue un milagro. Un sonido magnífico, unos coros muy nítidos y cada instrumento sonando en un perfecto equilibrio.

Nunca resaltaremos demasiado lo que nos encantan esos momentos en los que el cantante se dirige al público contando una anécdota en vez de limitarse a soltar el repertorio como si acabara de robarlo. Nos gusta el rock clásico con su acercamiento humano. En esta ocasión, Nick Workman se ganó el aplauso bromeando sobre los lapsus del guitarrista Mikey Dew.
Igual de cercano encontramos al batería Dan Chantrey que, aporreando su instrumento, se lo pasó mejor que en una feria de Natal. Mejor que en España notamos a Tom Martin, fluyendo con el bajo y grande a los coros.

Dentro del melodic rock, VEGA puede presumir de tener uno de los mejores directos actuales, 100% natural. Sin embargo, nos sigue faltando ese guitarrista principal sobrado de actitud, un toque menos gris en el vestuario y quitarse ese aire de banda de instituto.

Aquí los captamos interpretando uno de los singles de su último disco, White Flag

The Amorettes

Winterstorm Rock Festival 2016

Este trío de chicas escocesas es toda una leyenda nacional desde que en 2015 sacaran su álbum ‘Game On’ y fueran teloneras, entre otros, de Europe, Black Star Riders, y Gun. Al verlas en directo entendimos por qué: junta a Bonafide, Airbourne y Joan Jett y revienta los amplificadores. Toma con bourbon de Motorhead el cherry pie de The Runaways y deja que los vecinos llamen a la policía. Y si todavía no lo pillas, añádele el desgarro de Pat Benatar y a The Donnas pasadas por el barro. Son chulas y crudas, ruidosas y potentes. Actitud por los tres flancos -guitarra, bajo y batería-. Capaces de patear el culo a quien las juzgue por tías buenas -queridos posers os pueden arrancar muchas lágrimas-. Han nacido para ese directo de antro con carácter y para ese directo de estadio en el que se improvisan locuras. Un buen espejo en el que mirarse para una futura músico. La audiencia las adoraba y fue imposible sustraerse de la euforia común.

Os grabamos este vídeo del último tema, ‘Hot&Heavy’.

Inglorious

Winterstorm Rock Festival 2016

Si algo nos quedó claro es que no hay que perderse a esta banda. ¡Menudo chorro de voz el de Nathan James, hace enrojecer, y puede cantarlo todo! ¡Desde Nils Molin no nos había extasiado un cantante! ¡Nos arrodillamos ante ti, te besamos los pies, nuevo mesías Nathan! Y la guitarra de Andreas Eriksson -ex Crazy Lixx, que se nos apareció disfrazado de Dave Dalone- sólo realzaba el resultado. Como unos Deep Purple modernos, con toques de Bon Jovi. Sólo borraríamos el exceso de actitud del bajista, vestido como Nenuco: Mi Primer Escocés, y del batería, que hacia headbanging como en Barrio Sésamo.
Una actuación vibrante, emocional y absolutamente arrebatadora, en el que compaginaron los temas de su debut con versiones como el ‘I Surrender’ de Rainbow y el ‘Fool For Your Loving’ de Whitesnake. Sin duda, el concierto de la noche.
Imprescindible verlos en Azkena Rock porque pese a su nombre -deshonroso, anónimo-mucho tienen que fastidiarla en el futuro para no disfrutar de las mieles de la serpiente. Los veremos con nuevo guitarrista rítmico, ya que Will Taylor deja la formación.

The Last in Line

A estas alturas de festival sólo nos quedaban los cabezas, venidos de Estados Unidos, The Last In Line y Ricky Warwick. ¿Podrían los clásicos, de un simple escobazo, barrer a los nuevos? Enseguida lo comprobamos.

La banda siguiente no era como para tomársela a broma: casi la formación original del segundo disco, ‘The Last In Line’ (1984), de DIO. ¿Cómo podía uno sentirse, tan sólo con las leyendas Vinnie Appice y Vivian Campbell sobre el mismo escenario, apoyados por Phil Soussan (bajista de Ozzy Osbourne)? De un vistazo podía deducirse que, por edad, muchos de los presentes los habrían visto en sus días dorados y que tenía que conmover. ¿Acogerían con el mismo fervor el debut, ‘Heavy Crown’ (2016)?

Durante 90 minutos descargaron los clásicos de los tres primeros discos -‘Holy Diver’, ‘The Last in Line’ y ‘Sacred Heart’- y los salpicaron con nuevos temas. No negamos el sonido impecable, pero el cantante, nos bajó toda erección posible. Si comparamos a Ronnie con Andy Freeman (Lynch’s Mob, The Offspring), sin duda el sustituto sale perdiendo. Freeman es vocalmente competente pero la sombra de Ronnie es demasiado alargada para no ser una banda de versiones; le falta el carisma. Tuvimos la misma impresión que con Gun, con Toby Jepson intentando sustituir a Mark Rankin.

El conjunto nos sonó descafeinado, ni siquiera nos la levantaron ‘Holy Diver’, ‘Don’t Talk To Strangers’ o ‘Rainbow In The Dark’. Nos pareció un concierto para jubilados, sin grandes dosis de energía, con canciones interpretadas, pero no sentidas ni vividas, como un perfecto karaoke.

El momento más memorable fue el recuerdo al recientemente fallecido bajista Jimmy Bain, al que dedicaron uno de los temas de su debut, ‘Starmaker’.

Necesitábamos que Ricky nos encendiera los motores. ¿Lo lograría?

Ricky Warwick & The Fighting Hearts

Winterstorm Rock Festival 2016

Telita. Ante nosotros teníamos a un pedazo de historia, a ese Johnny Cash punkarra de New Model Army, Black Star Riders, Thin Lizzy y The Almighty. Esa mezcla de Billy Idol y John Mellencamp pasado sin filtro por The Clash que destila rock’n’roll de mástiles en alto. A ese empotrador auditivo, irlandés con barniz angelino. Todavía en horario infantil español arrancó su Harley musical y nos llevó a dar una vuelta por el submundo de la de lo ordinario, que tan bien aprendiera de Bruce Springsteen, y que resituara en una noche de pub.

Desconocemos lo todopoderoso que Warwick se sintió a la guitarra – ¿sería en su calle en la que lloraba Duffy en aquella famosa canción? ;P- pero sí sabemos que cayeron unos cuantos temas de su época con The Almighty: la apertura, con ‘Do You Understand’, ‘Wrench’, ‘All Sussed Out’, ‘Free ‘N’Easy’, y el cierre, con ‘Jonestown Mind’.

¿Y se sintió chulito? Bueno, para interpretar la versión de ‘Jailbreak’ de Thin Lizzy, se sumó otro norinlandés, Vivian Campbell, y lo introdujo así: “si sois lo bastante mayores, lo recordaréis de Def Leppard”. Los dos disfrutaron como enanos, alzando espada con el bajista Robbie Crane (Black Star Riders, ex Bobby Blotzer’s Ratt).

El resto se lo dedicó a su carrera en solitario y prestó especial atención a su disco más reciente, el doble ‘When Patsy Cline Was Crazy (And Guy Mitchell Sang the Blues) / Hearts on Trees’, del que disfrutamos ‘The Road To Damascus Street’, ‘Celebrating Sinking’, ‘Schwaben Redoubt’, ‘When Patsy Cline Was Crazy’ y ‘Toffee Town’.

En ‘Finest Hour’, de su álbum de 2009, agradeció tener una gran banda: Robbie Crane, Mark Gemini Thwaite a la guitarra (The Mission,Peter Murphy), y Gary Sullivan a la batería.

Rock honesto de noctámbulos, para disfrutar con una buena jarra de cerveza y un buen corazón roto. ¿Podía cerrarse mejor la noche de conciertos?

Zona de Relax

A lo largo del día habíamos disfrutado del open mic, que se celebraba simultáneamente con las actuaciones del Concert Hall, en una zona libre de alcohol donde también se podían degustar las especialidades locales y descansar en los cómodos sofás. Como dignos aventureros gastronómicos, no lo dudamos y fuimos de cabeza a la exclusiva empanada de Winterstormer, que nos recordó a la de Sydney -no en vano, en Australia se produjo una gran emigración de escoceses-, y que os recomendamos para la próxima edición.

Allí también tuvimos acceso a Tom Russell -el maestro de ceremonias que presentó las bandas en eléctrico y dj mítico de la escena escocesa, a quién Ozzy Osbourne llamó “el hombre que maneja Glasgow”- que firmaba su libro, The Godfather of Rock.
Por otra parte, tuvimos un stand de guitarras Bailey y de merchandising del festival y de las bandas.

Pero la noche no podía acabar tan pronto, por lo que nos fuimos al bar.

South Beach Sessions

Acabadas las actuaciones fue el horario de los acústicos en el bar y, por fin, escuchamos a MASON HILL, y comprobamos que estos jovencitos, una vez que consigan un contrato discográfico, pueden dar mucha guerra. Mezcla a Deep Purple con Soundgarden, añádele un chorrito de Metallica, y envuélvelo con un H.E.A.T Imperial de vocales leckremianos.

Como el Falkenberg Festival de Suecia, el Winterstorm nos acercó a un mundo de ensueño. En esta ocasión fue el de la playa que veíamos a escasos metros y el de los lagos que veíamos por el trayecto. Allí habría podido gestarse un romance de Diana Gabaldón o la traición más abyecta.

ENGLISH VERSION

With our kilt and our cheerleader uniform we got deep into Scotland to be in one of the local festival that in Winter stir more the social life of a small town than a nice fire. We didn’t feel like outlanders: we enjoyed wonderful concerts and we satiated our appetites with Winterstormer pie and good beer. It was all about love and failure, with the pack led by Inglorious and The Amorettes. Not to be missed, the debutants Mason Hill, pretty little boys (and never better said).

In our odyssey (stop in London, one hour of delay towards Scotland, buses and trains, three hours of sleep, a wrecked phone charger) to arrive to Troon -town of 15,000 inhabitants, located to 55 kilometres of Glasgow- we arrived just in time for swimming, jacuzzing with the elderly and to see the fourth band of Saturday, VEGA.

We’ve seen the ones of York in Barakaldo some weeks ago and we were curious to check if it had been to a once in a lifetime show or if they are actually improving. Fortunately, it wasn’t a miracle but a certainty. A magnificent sound, very clear backing vocals and every instrument sounding perfectly balanced.

We’ll never outline enough how much we like those moments when the singer interacts telling an anecdote instead of just unloading their set list as it had fell from the lorry. In this occassion,Nick Workman won the applause by teasing about a lapsus of rhythm guitars Mikey Dew.

As close was the drummer Dan Chantrey who, playing his instrument seemed to have a greater time than in a Natal fair. Better than in Spain we noticed Tom Martin, flowing with his bass and great on backing vocals.

In Melodic Rock, VEGA can boast of having one of the best live performances, 100% additive free. However, we still miss attitude on lead guitars and a cool wardrobe and we’d prefer them to quit that high school band aura.

Find them featured playing one of the singles of their last álbum, White Flag

The Amorettes

These Scottish girl trio is a national legend since they debuted in 2015 with Game On and supported, amongst others, Europe, Black Star Riders, and Gun. Seeing them live you can easily understand why: mix Bonafide, Airbourne and Joan Jett and blow the amps. Take Motorhead’s bourbon with the cherry pie of The Runaways and let the neighbours call the cops. And if you still don’t get it, add the anguish of Pat Benatar and put The Donnas on mud. They are cocky and raw, noisy and powerful. Attitude from every side -guitars, bass and drums-. Ready to kick the ass of who consider them sexy women -dear posers they can make you cry heavily-. They have born for that live in dirty holes and to that arena live in which improvise naughtyness. A good example for a future musician. The crowd loved them and it was imposible to fight the feeling of euforia.

We recorded for you their last song, Hot&Heavy.

Inglorious

If there was something we discovered is that you shouldn’t miss this band. The voice of Nathan James makes you blush, he can sing everything! After Nils Molin we had never knew ecstasy again! And the guitars of Andreas Eriksson -ex Crazy Lixx, dressed up as Dave Dalone- only boosted the impression. As modern Deep Purple, with touches of Bon Jovi. We’d only erase the excess of attitude of the bassist, dressed as Nenuco My First Scot and of the drummer, that headbanged as in Sesame Street.

A vibrant, emotional and absolutely breathtaking performance, in which they alternated their debut with covers as I Surrender by Rainbow and Fool For Your Loving by Whitesnake. No doubt, best of the festival.

Not to be missed in Azkena Rock because, despite of the meaning of their name, they’ve truly have to put their foot into it not to enjoy the peaches and cream of the snake. We’ll see them with a new rhythm guitarist as Will Taylor is leaving the line up.

The Last in Line

At this time of the night there were just left the lead, from USA, The Last In Line and Ricky Warwick. Could the classics, with just having a quick sweep-up beat the new ones? We checked it in no time.

The next band was not to tease about it: almost the original line up of the second record, The Last In Line (1984), by DIO. How could anybody feel, only having on consideration Vinnie Appice and Vivian Campbell, supported by Phil Soussan (bassist of Ozzy Osbourne)? In a glance, you could say that many of the audience might have saw them live in their Golden age and that they might feel moved. Would they welcome as well the debut, Heavy Crown (2016)?

The Last In Line played the classics from the three first DIO albums-Holy Diver, The Last in Line and Sacred Heart- as well as the new ones. They enjoyed and impeccable sound but the singer didn’t make us hard at all. If we compare Ronnie to Andy Freeman (Lynch’s Mob, The Offspring), no doubt the replacement loses. Freeman can sing but Ronnie’s shadow is far too large not to be a cover band; he lacks of his charisma. We had the same impression with Gun, when Toby Jepson tried to replace Mark Rankin.

In the whole we found it decaffeinated, we didn’t even get hard in Holy Diver, Don’t Talk To Strangers or Rainbow In The Dark. We’d describe it as a concert for retired people, without great doses of energy, with songs performed but not felt or lived. Like a perfect karaoke.

The moment to remember was the tribute to the recently deceased bassist Jimmy Bain: for him they played a new one, Starmaker.

We needed Ricky to start our engines, would he?

Ricky Warwick & The Fighting Hearts

Big deal. In front of us we had a piece of History, that punk Johnny Cash of New Model Army, Black Star Riders, Thin Lizzy and The Almighty. That Billy Idol meets John Mellencamp meets without filter The Clash that distils rock’n’roll of axes in the air. That aural builder in, Irish with Los Angeles barnish. Yet in Spanish children timing, he started his musical Harley and gave us a ride for the underground of the ordinary, that he learnt from Bruce Springsteen, and that he relocated in an afternoon in the pub.

We don’t know how almighty Warwick felt on guitars – was Duffy in his street when she was crying, in that famous song?;P- but we know for sure he played some of the tracks of his times with The Almighty: the opening one -Do You Understand-, Wrench, All Sussed Out, Free ‘N’Easy, and the one to close-Jonestown Mind-.

And was he cocky? Well, for playing the cover of Jailbreak of Thin Lizzy, he needed on board another North Irish -Vivian Campbell-, and he introduced him like this: “if you are old enough, you remember him from Def Leppard”. They both enjoyed as children, raising their axes with the bassist Robbie Crane (Black Star Riders, ex Bobby Blotzer’s Ratt).

The remaining was dedicated to his solo career and he focused on his late release, the double When Patsy Cline Was Crazy (And Guy Mitchell Sang the Blues) / Hearts on Trees, from which we enjoyed The Road To Damascus Street, Celebrating Sinking, Schwaben Redoubt, When Patsy Cline Was Crazy and Toffee Town.

In Finest Hour, from his álbum of 2009, he thanked to have such a great band: Robbie Crane, Mark Gemini Thwaite on guitars (The Mission,Peter Murphy),and Gary Sullivan on drums.

Honest rock for night birds, to enjoy with a good ale and a great broken heart. Was there any better way of ending the concert part?

Relax Zone

For the day long we had enjoyed the open mic -during the breaksor instead the concerts- in a zone alcohol free where you could also taste the local classics and rest in comfy sofás. As true food adventurers, we didn’t hesitate and went straight to the exclusive Winterstorm Pie, that brang us to mind the one of Sydney -not in vain Australia is crowded by Scots- and that we recommend you to taste in 2017’s edition.

There we also met Tom Russell -the master of ceremonies that introduced the bands in electric and legendary dj of the Scottish scene, that Ozzy Osbourne called “the man that rocks Glasgow”- who was signing his book The Godfather of Rock.

On the other hand, there was a stand with Bailey guitars -made in Ayshire- and merchandising of the festival and the bands.

But the night couldn’t end that early, so we reached the bar.

South Beach Sessions

Right after the performances it was the time for the unplugged in the bar and at last we listened to MASON HILL and discoverd that these young gentlemen, once they are signed, they can mean trouble. Mix Deep Purple with Soundgarden, pour some Metallica, and gift wrap with Leckremo vocals of Imperial H.E.A.T.

As in the Falkenberg Festival of Sweden, Winterstorm drove us to a fairy tale. This time was to the South Beach, not far away,and to the the lakes that were in the way. There could be inspired a romance of Diana Gabaldón or the most abyect treason.

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