Carach Angren 'Dance and Laugh Amongst the Rotten'

Carach Angren ‘Dance and Laugh Amongst the Rotten’, te arrastrarán a su peculiar universo de terror

13 junio, 2017
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Los maestros holandeses del horror están de vuelta con su álbum más extravagante hasta ahora. En 'Dance and Laugh Amongst the Rotten', Carach Angren te arrastrarán a su peculiar universo de terror e historias para no dormir, y nunca te soltarán si prestas atención. Este quinto álbum cuenta la historia de una niña que jugó demasiado tiempo con su ouija, dando como resultado algunas canciones basadas en la vida y muerte de varios personajes reconocidos. 'Opening' es una introducción tétrica, con un piano que resuena y se apoya en un arpa galopante y digno de cualquier película de Tim Burton, con ese aire misterioso y gótico que solamente las grandes bandas del género, como Cradle of Filth o Dimmu Borgir, han sabido llevar a cabo. Los holandeses consiguen meternos en situación en solo unos compases. 'Charlie' comienza con una especie de coros y psicofonías, y con un riff casi industrial y cercano a los que destilaba 'Puritanical...' de Dimmu Borgir hace algunos años. Con la llegada del estribillo nos embaucan, ya que se trata de una pieza sinfónica y grandilocuente, con una voz limpia y melódica, que nos recuerda que esta banda es mucho más que black sinfónico. El interludio del corte está adornado por theremín y algunos pasajes de voces que vuelven a traernos reminiscencias a Dödheimsgard, Code o Dimmu. 'Bloodqueen' es algo más cercana al shock-horror sinfónico de Cradle of Filth, con una voz relampagueante y bastante rítmica que nos recuerda a su anterior trabajo, 'This Is No Fairytale'. De nuevo algo de sinfonía, unos arreglos orquestales dignos de la mejor banda del género y con algunos toques progresivos y cinemáticos que ya quisieran muchas bandas de primera línea. La voz de Seregor gana protagonismo como si se tratara de un fantasma de la ópera postmoderno. Los interludios, pianos y arreglos son parte protagonista en este tema de desarrollo lento y muy cuidado. Sin duda uno de los mejores de todo el disco, con un solo de violín y un final apoteósico. 'Charles Francis Coghlan' nos devuelve a la realidad, más cinemática de calidad, con un riff más lento y quizás más hecho para lucirse en la teatralidad que ya de por sí inunda cada disco y concierto de esta banda tan única. Un tema melódico, y dedicado a la memoria de un actor británico que murió, y fue enterrado en un ataúd metálico que desapareció y fue reencontrado a muchos kilómetros de su cripta. Un historia perfecta para ambientar un disco que habla precisamente de historias algo peculiares de difuntos ilustres. 'Song for the Dead' es un tema atípico que ya pudimos escuchar hace unas semanas como adelanto, y que bien pudiera ser la línea que sigan en un futuro, ya que lo encontramos deliciosamente perverso e innovador. Tras unos compases de vals comienza un tema rítmico y que se te quedará grabado a fuego. El estribillo es épico y grandioso, y las estrofas apoyadas en el saber hacer sinfónico de Ardek nos han dejado rendidos al…

10

Con un sello único esta banda está reinventando el género

Los holandeses te arrastrarán a su peculiar universo de terror e historias para no dormir, y nunca te soltarán si prestas atención.

Puntuación General

10

10

Los maestros holandeses del horror están de vuelta con su álbum más extravagante hasta ahora. En ‘Dance and Laugh Amongst the Rotten‘, Carach Angren te arrastrarán a su peculiar universo de terror e historias para no dormir, y nunca te soltarán si prestas atención. Este quinto álbum cuenta la historia de una niña que jugó demasiado tiempo con su ouija, dando como resultado algunas canciones basadas en la vida y muerte de varios personajes reconocidos.

‘Opening’ es una introducción tétrica, con un piano que resuena y se apoya en un arpa galopante y digno de cualquier película de Tim Burton, con ese aire misterioso y gótico que solamente las grandes bandas del género, como Cradle of Filth o Dimmu Borgir, han sabido llevar a cabo. Los holandeses consiguen meternos en situación en solo unos compases.

‘Charlie’ comienza con una especie de coros y psicofonías, y con un riff casi industrial y cercano a los que destilaba ‘Puritanical…’ de Dimmu Borgir hace algunos años. Con la llegada del estribillo nos embaucan, ya que se trata de una pieza sinfónica y grandilocuente, con una voz limpia y melódica, que nos recuerda que esta banda es mucho más que black sinfónico. El interludio del corte está adornado por theremín y algunos pasajes de voces que vuelven a traernos reminiscencias a Dödheimsgard, Code o Dimmu.

‘Bloodqueen’ es algo más cercana al shock-horror sinfónico de Cradle of Filth, con una voz relampagueante y bastante rítmica que nos recuerda a su anterior trabajo, ‘This Is No Fairytale’. De nuevo algo de sinfonía, unos arreglos orquestales dignos de la mejor banda del género y con algunos toques progresivos y cinemáticos que ya quisieran muchas bandas de primera línea. La voz de Seregor gana protagonismo como si se tratara de un fantasma de la ópera postmoderno. Los interludios, pianos y arreglos son parte protagonista en este tema de desarrollo lento y muy cuidado. Sin duda uno de los mejores de todo el disco, con un solo de violín y un final apoteósico.

‘Charles Francis Coghlan’ nos devuelve a la realidad, más cinemática de calidad, con un riff más lento y quizás más hecho para lucirse en la teatralidad que ya de por sí inunda cada disco y concierto de esta banda tan única. Un tema melódico, y dedicado a la memoria de un actor británico que murió, y fue enterrado en un ataúd metálico que desapareció y fue reencontrado a muchos kilómetros de su cripta. Un historia perfecta para ambientar un disco que habla precisamente de historias algo peculiares de difuntos ilustres.

‘Song for the Dead’ es un tema atípico que ya pudimos escuchar hace unas semanas como adelanto, y que bien pudiera ser la línea que sigan en un futuro, ya que lo encontramos deliciosamente perverso e innovador. Tras unos compases de vals comienza un tema rítmico y que se te quedará grabado a fuego. El estribillo es épico y grandioso, y las estrofas apoyadas en el saber hacer sinfónico de Ardek nos han dejado rendidos al estribillo que reza como el título del mismo.

‘In De Naam Van De Duivel’ nos devuelven a un Namtar que es un batería de metrónomo increíble, que no falla una nota y que sabe expresar con su kit toda la violencia que este tema requiere. Un tema más directo y quizás en una onda más variada y desde luego afincada en los trabajos de los últimos años de Cradle of Filth. Con un sello único esta banda está reinventando el género.

‘Pitch Black Box’ tiene algo que no te deja indiferente, un comienzo que utiliza el piano como instrumento de percusión, un riff de nuevo ligado casi al metal industrial y que despega en los primeros compases a ritmo de la sección de viento. La voz de Seregor es expresiva y muy trabajada, sentando un registro personal y único entre pasajes narrados y gritos sordos y graves, su desgarradora voz te secuestra en este LP más que en ningún trabajo anterior.

‘The Possession Process’ tiene ritmos entrecortados y una batería que sujeta a la perfección esos constantes giros. Están a la altura de los mejores Dimmu Borgir de los ’90. El final es de lo mejorcito del disco, original y apoyado en un sonido sci-fi clásico y brutal.

‘Three Times Thunder Strikes’ cierra un disco que remata casi la perfección, un tema rápido y lleno de susurros y gritos. La orquesta es quizás de las más trabajadas, con un parecido muy merecido a los últimos trabajos de Septic Flesh. Sin duda no podrás encasillar a esta banda, pese a que parece que ellos mismos han podido definir su género con la expresión: horror metal.

Lo mejor

  • La orquestación y acompañamiento son una joya.
  • La voz de Seregor cada día es más expresiva.
  • La batería ha ganado en claridad y deja paso a la música sin reparo.
  • Los temas son más cambiantes y esquizofrénicos que nunca.
  • Algunas melodías parecen sacadas de una película de terror.
  • De una banda tan joven parece increíble hacer un disco tan bueno.

Lo peor

  • Quizás la duración del disco sea algo corta en comparación con otros del género.
  • Que no se reconozca aun a esta banda como debe.
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