Flight of the Living Dead: Plane Dead, Scott Thomas (2007)
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Cuando parecía que ya lo habíamos visto todo en el cine zombie, va Scott Thomas y nos traslada el mundo de la no-vida a un concord que sirve para que los fans del cine-z puedan disfrutar con el mismo material de siempre pero adaptado a un género como el de los ‘vuelos catástrofe’ que seguro guarda algún que otro adepto entre las butacas.

Mezclemos ‘Turbulencias’ con ‘Demons’ y demos un soplo de aire fresco a uno de los subgéneros de terror más queridos por los habituales de la sangre y los sustos. Así es como Scott Thomas ha querido tratar este proyecto, que, aunque se nos allá acercado de puntillas necesitamos, que el mundo sepa de su existencia.

Plane Dead es una película de zombies de toda la vida, que ingresa en su seno un nuevo escenario donde disfrutar del azote de los muertos vivientes: un avión. Era de esperar el que después de la poca repercusión mediática que ha recibido el filme, nos encontráramos con un producto de corte amateur, cutre y sin mas pretensión que engordar el listado del cine zombie mas casposo y friki.

No obstante, tuve que tragar todo prejuicio existente pues me dio la impresión de que era algo más que carne de videoclub. Tanto el maquillaje como las escenas explícitas de caos zombie están cuidadas al detalle y poco tienen que envidiar a diamantes del género como el reciente periplo de Zack Snyder (salvando quizá algunas millas de distancia). Para los más clasistas, los zombies de Scott Thomas llegan a ser una mezcla entre los atletas de El Amanecer De Los Muertos y las criaturas que aparecieron en una de mis películas favoritas del género, la mencionada Demons. Veloces, hambrientos y peligrosos con un aspecto físico más cercano a los demonios de Lamberto Bava que a las criaturas de Romero.

Los efectos especiales que se dan cita en forma de situaciones turbulénticas superan con creces toda expectativa. Incluso las tomas exteriores del avión me parecieron la mar de logradas, sin alarmar al espectador con impactos visuales de tipo ‘copia-pega’ y mostrándonos cada frame con una delicadeza que merece de esta cita. Tan rápido me he adelantado a describir las cualidades materiales de la película, que poco he podido comentar acerca de sus recursos humanos o su guión. Si bien es cierto que este apartado es el más flojo, tampoco creo que desmerezca en absoluto el que cualquier amante de los zombis disfrute de esta curiosidad…

En lo que se refiere al elenco, todos los personajes que aparecen están prácticamente copiados de cualquier otra película que verse sobre catástrofes aéreas: tenemos al policía que traslada un preso, el piloto que se va a jubilar, varias parejas de jóvenes enamorados, una celebridad del mundo de los deportes e incluso a una monja.

Se que no es nada original que él científico de turno que traslada el típico baúl con sorpresa, donde al desatarse su contenido comienzan a volar los mordiscos. Pero resulta que la unión de estos dos enteros ha dado a luz a una interesante película de zombies que aunque tarda lo suyo en arrancar, debido al exceso hincapié que hacen los guionistas en los personajes, describe todo lo que un acérrimo del género necesita en un producto de marca Z. Sabemos que se ha estrenado ya en Europa pero se desconoce si llegará a nuestro país, yo que vosotros estaría atento… merece la pena de verdad.

[Rating:7.5/10]


Lo más visto...

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp