Los crímenes de Oxford, Álex de la Iglesia (2008)

Durante muchos años, Álex de la Iglesia fue un director distinto, que daba a sus películas un toque de humor negro muy particular, lleno además de sátira, y que le diferenciaba de la gran marabunta de directores españoles. Pero parece que toda la frescura que antaño salía de su cine, desapareció cuando piso suelo extranjero. Una película que me ha decepcionado bastante.

La cinta se inicia con una escena de la Segunda Guerra Mundial, que te hace pensar que estás viendo un trailer del Medal Of Honor. A partir de ahí, la historia se centra en un joven estudiante americano que llega a Oxford para que el profesor más reputado del ramo (John Hurt) le tutele en sus trabajos. Sin comerlo ni beberlo, nuestro pequeño héroe (Elijah Wood) se encuentra en medio de una serie de asesinatos cuyos misteriosos avisos intenta descifrar junto con el profesor. Por el camino, seduce a prácticamente todas las mujeres que aparecen con una facilidad pasmosa. Y finalmente la trama se resuelve de una manera bastante decepcionante en mi opinión. Todo esto se desarrolla entre continuas discusiones filosóficas y matemáticas sobre la posibilidad de conocer la verdad. Y la verdad es que llegan a exasperar.

El guión flojea demasiado, parece que hay partes de la historia que han sido metidas a la fuerza, y en otras nos encontramos con unas lagunas profundamente significativas. Como ya he dicho antes, las escenas en que aparecen solos Elijah Wood y una mujer, tienden a desarrollarse alrededor del sexo, o las relaciones sentimentales y, en ninguno de los dos casos vienen a cuento, aunque se nos quiere hacer ver lo contrario. Las conclusiones son disparatadas (en el mejor de los casos).

En cuanto a las interpretaciones, solo destacaría a John Hurt, aunque también hay que decir que el papel está hecho a su medida. De todas formas, no ayuda mucho el que en el doblaje le hayan puesto la voz en español de Robert de Niro. Elijah Wood resulta totalmente inexpresivo, y desde luego, su personaje no tiene ni de lejos el carisma que intenta transmitir, lo cual hace aun más inverosímil el poder de atracción fatal que se le atribuye. Leonor Watling navega tranquilamente por un rol estereotipado, con escenas de cama incluidas. Finalmente, Julie Cox interpreta el papel de una histriónica cuyas apariciones van siendo cada vez más y más absurdas.

Finalmente, me llamó la atención lo poco que ha aprovechado Alex de la Iglesia el entorno en el que se desarrolla la película. No resulta fácil adivinar que los escenarios pertenecen a un campus como el de Oxford, ni por las localizaciones utilizadas, ni por la ambientación.

[Rating:6/10]

Lo más visto...

La edad dorada del grunge

La Edad Dorada del Grunge

Fueron la voz, o quizá mejor dicho el grito, de una generación arrinconada. Crearon himnos a partir de lamentos, y

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp