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Nunca fui muy fan del metal portugués en general, ni de este grupo en particular. De hecho, mi único encuentro con ellos se produjo en el ya difunto Machina Festival, y me sirvió como momento bocadillo. Pero este ‘Night Eternal‘ me ha dejado con la boca abierta y ganas de más.

Con la maestría que dan los años, y éstos ya llevan unos cuantos por el mundo, van jugando con todo lo que suena a oscuro, desde el gótico más clásico hasta devaneos death metaleros. Así se presenta ‘At tragic heights‘, el primer tema del álbum, en el que, tras una muy breve intro, se lanzan a un tema muy oscuro, con una profundidad ambiental muy marcada por los teclados y la voz demoledora de Fernando Ribeiro, el mandamás de la cuadrilla. Un tema muy completo e intenso.

Más cercano al death se presenta el tema que da título al disco, con un absoluto protagonismo de la voz de su líder, y en el que los teclados y arreglos solo aparecen para engrandecer el estribillo. Es de agradecer la aparición de pequeños solos de guitarra. Podéis cercioraros de la brutalidad del tema en el video que os adjuntamos, con la aparición estelar de la Princesa Amidala…

Con ‘Shadow sun‘ viajamos del susurro inicial al riff poderoso del estribillo, rodeados de una pesada música ambiental, en uno de los mejores cortes del plástico. Como contrapunto le sigue ‘Scorpion flower‘, el tema más pasteloso de todos. Más cercano al concepto genérico de metal gótico comercial Ribeiro se hace acompañar de la voz de Anneke Van Giesbergen (The Gathering).

Para resarcirnos de este momento de calma vienen ‘Moon in Mercury‘, otro tema bastante potente donde la voz, toda furia, comparte protagonismo con una base rítmica aplastante. Y ‘Here is the twilight‘, donde los teclados y arreglos ayudan a crear una atmósfera opresiva que convive con la melodía. De nuevo un poco de técnica individual a la guitarra nos alegra los oidos.

En onda gótica pero menos comercial, tenemos ‘Dreamless‘. Lento y con voces muy graves integradas en un sonido que recuerda al de bandas como Paradise Lost. ‘Spring of rage‘ es bastante rápido y crudo, con riffs potentes pero con un desarrollo quizá un poco largo. Y finalmente ‘First light‘, lento y pesado con bastante arreglos orquestales y de coros. Aunque no soy muy fan del gótico, creo que estamos ante un gran disco, bien trabajado y que juega con sabiduría con las atmósferas y la voz. Espero que lo disfruteis.

[Rating:8/10]


https://youtu.be/gAKrCP28jPM

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