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Los jóvenes ingleses liderados por los mastileros Sam Totman y Herman Li vuelven con un disco cargado de lo que ya traían sus anteriores trabajos,pero esta vez, la fórmula, que no ha cambiado mucho desde sus inicios, empieza ya a cansar al oyente ansioso de nuevas sensaciones.

La historia del grupo es bastante reciente, como casi todos sabréis. Empezaron sus pasos como grupo enfocado al death metal, pero luego vieron que la mejor manera de asegurarse un plato caliente era con algo más comercial, y dieron el paso hacia el speed power épico que practican en la actualidad. Y vaya si acertaron con el cambio. Gracias a su último trabajo, incluso flirtearon con la fama, al ser incluido su tema ‘Through the fire and the flames’ en la tercera entrega del archiconocido Guitar Hero, para éxtasis de los virtuosos de las guitarras de juguete. Además de eso, Herman Li ha acaparado numerosos premios como guitarrista y tanto él como Totman han conseguido sus propias hachas ‘signature’. Pero para mantenerse en la cima hace falta algo más, y es ahí donde creo que empiezan a fallar.

Lo primero que me llama la atención, en cuanto al disco en sí, es la portada, más fea que quitarle un caramelo a un niño ciego. Es un pequeño detalle, claro está, pero cuando se quiere abrazar el éxito no se puede dejar nada al azar. Y respecto al contenido, pues como ya he avanzado antes, un poco lo mismo de siempre. Los primeros temas, ‘Heroes of our time’ y ‘The Fire still burns’ aportan velocidad y una sección vocal muy épica, con coros casi constantes. Pero nos encontramos con los mismos riffs de siempre, las mismas notas, la misma palanca arriba y abajo y el mismo doble bombo enloquecido. En fin, que si no te fijas mucho, podría parecerte que estás escuchando un trabajo anterior. Y como siempre además, los infinitos solos aportan únicamente más minutaje a estos temas, que pasan en ambos casos de los siete minutos, quizá con algo más de brillo en el segundo de los temas mencionados.

Algo más interesante se presenta ‘Reasons to live’, con una entrada de recuerdo de su pasado oscuro y un desarrollo un poco más variado sobretodo en el solo, con muchos más matices. Quizá uno de los mejores estribillos del plástico. También ‘Scars of yesterday’ aporta alguna novedad en forma de partes lentas y medios tiempos, pero el resto sigue con la tónica general, dejando solo un tema diferente pero solo a medias. ‘Heartbreak armageddon’ comienza como un medio tiempo en toda regla, con más presencia del teclado creando atmósfera y alguna parte acústica, pero vuelve de nuevo a acelerar a mitad camino y volver a bajar al final. ‘The last journey home’ es el clásico tema lento del trabajo, algo más épico que en otras ocasiones, pero no más que normalito. ‘Inside the winter storm’ solo repite el esquema de los temas iniciales Lo mismo que Warrior incide, por lo que no vale la pena recrearse en ello.

Un disco que machaca clichés, pero que lo hace desde la calidad de sus miembros principales. No va a defraudar a sus fans, pero a los que buscamos algo más puede sabernos a poco.

[Rating:6/10]

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