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El primer mes del año nos ha traído el retorno de varios clásicos de la escena. Con este disco, los alemanes Grave Digger hacen bueno el dicho de que a quien madruga, Dios le ayuda. Una auténtica descarga del heavy metal de toda la vida a cargo de unos de los grandes clásicos del género.

Con casi 29 de años de carrera, Chris Boltendahl maneja con mano firme la nave desde el castillo de proa. Abajo, viejos piratas del metal como Manni Schmidt o Thilo Herrmann, curtidos en mil batallas, reparten estopa de la buena disco tras disco. Pocas bandas hay en el mercado que hayan producido tal cantidad de discos de calidad. Y sin embargo, no gozan de la masiva aceptación que tienen grupos más jóvenes. En todo caso, los fans del metal de siempre van a gozar de lo lindo con este disco.

Con temas como el que da nombre al trabajo es difícil no calentarse: entrada de coro, riff destructor de mentes con doble bombo a todo trapo y el señor Boltendahl en su máximo exponente. La clásica fórmula explotada al 120%. No se puede pedir más y por eso el solo, que no pasa de normalito, se hace hasta ameno. Schimdt y Herrmann dan sentido al hecho de tener dos guitarras en el riff inicial de ‘Hell of disillusion’, un tema más lento y pesado, aunque con más individualidades.

Como en una montaña rusa, ‘Sorrow of the dead’ vuelve a subir las revoluciones, aunque ni el desarrollo ni el estribillo me llegan a gustar demasiado. ‘Grave of the addicted’ es un tema muy clásico y con un estribillo que entra fácilmente y ‘Lonely the innocent dies’ encontramos una balada épica en la que colabora la frontman de Benedictum, Veronica Freeman.

Como una apisonadora llega ‘Into the war’, un tema hecho para el regocijo de los metalheads más fieles y que a buen seguro tendrá cabida en los setlists del futuro. De nuevo nos encontramos con un puente y un estribillo raros en ‘The shadow of your soul’, un tema más bien flojito. Algo más animado es ‘Funeral for a fallen angel’, con sus partes de guitarra acústica, su típico riff pesado, el estribillo de gran carga épica y un solo aceptable. Y llegamos al final con ‘Stormrider’, puro metal clásico a base de doble bombo y ‘Pray’, un tema sorprendente más melódico, pero no por ello menos épico.

Como he dicho antes, es difícil encontrar un mal disco de Grave Digger, y este ‘Ballads of a hangman’ no es la excepción. Es el disco indicado para los que no buscan ni florituras ni nuevos estilos que explorar. Sonido clásico y la calidad de lo hecho a la manera que mandan los cánones. Y para que veais que no miento, os dejamos el video de su primer single.

[Rating:8/10]

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