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Pescando en el lago del olvido, Frontiers alcanza una pieza de considerable valor que ahora expone como un producto fresco y de alto interés melódico. La cosa es que el disco huele a podrido que tira para atrás.

De entre las muchas bandas que consiguieron alcanzar el rango de faraute en la época dorada del AOR, los Americanos Balance fueron uno de los mas sonados gracias a la genialidad bautizada como ‘In For The Count’, de 1982. ¿Sus bazas? Un Peppy Castro a la voces que sobrepasaba cualquier linea notable, un hermanísimo como Bob Kulick a los mandos de las cuerdas y un buen puñado de excelentes canciones de puro AOR. Entonces, esta combinación llegó a generar la pieza maestra de la que os hablamos. 27 años después, que se dice pronto, el mismo tandem que gestó la maravilla ochentera vuelve a los ruedos de la mano del aficionado a la repesca número uno, Frontiers.

Os preguntaréis… ¿Como es posible que la nota sea tan ridícula si estamos hablando de unos tímidos genios del AOR? La respuesta es muy sencilla: Los años no pasan en vano. Si tenemos en cuenta que la voz de Peppy Castro era una de las bazas con las que el grupo se ganó el título al que nos referimos constántamente, es de esperar que tras encontrarnos al señor, de capa caida, sin voz y en una espiral de limitaciones que no traza ningún fin, parte de la esencia de la banda acabe dando volquete. A este handicap tenemos que sumar una producción muy mejorable en la que se han incluido un surtido de canciones la mar de interesantes. Es una pena ver como la ‘Twist Of Fate’ o la genial ‘Old Friends’ queden opacadas por una interpretación lamentable de Peppy Castro y un sonido que no consigue reforzar lo mucho que podrían haber ofrecido. Imagino ‘Winner Takes All’ cantado por el bueno de Peppy en su época dorada y seguramente estaria hablando de otra de las genialidades que nos ofrece este nuevo año.

Lamentáblemente, toda ilusión se va al traste cada vez que el vocalista abre la boca. Ni siquiera alguna escapada guitarrera de Bob Kulick consigue enderezar un disco sin sujección. Una pena, pues Balance bien podian haber seguido mostrando su mejor cara ante el espejo y no tener que romper su legado en mil pedazos de cristal.

[Rating:2/10]

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