Especial Festival de Sitges 2009

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Viernes 9: Clive Barker, Brigadoon y ‘9’

Llegada al aeropuerto del Prat a las 12:00 AM. La primera actividad relacionada con el festival esperaba en una de las salas de reuniones del hotel Meliá. Tras un pequeño trote por el pueblo, y pasarnos la dieta mediterránea por el arco del triunfo, atacando seriamente unas napolitanas, agarramos el primer taxi que pudimos para el Meliá. Como no podía ser de otra forma, el taxista era de Pontevedra, y entre morriña y sus movidas, casi hubo que salir por la ventanilla para llegar a tiempo de ver a tito Barker.

La una ligeramente pasada y allí estaba ya sentado el mítico escritor, productor y artista Clive Barker. Más conocido sobretodo por todos los aficionados al terror más underground gracias a sus piezas de culto ‘Hellraiser’ y ‘Razas de noche’, las dos adaptadas de sus relatos. Con un tono cordial se refirió a nosotros como a un grupo de amigos, y su charla rápidamente alcanzó el grado de tertulia, con una detallada ración de emotivas anécdotas personales.

Ajeno a su trayectoria y reconocimientos, el discurso se acabó transformando en un conmovedor alegato, así como toda una reivindicación de las conductas y el arte. Sin duda una clase bien aprovechada de la mano de un personaje imborrable en la industria del género. Por mucho que se empeñara en demostrar su rechazo por esta palabra.

19:45 Brigadoon ‘Documental’ HR Giger, Documental ‘Horror Express’

Después de descansar un poco y recorrer las inmediaciones del festival, la siguiente parada era el centro de exposiciones Brigadoon. Donde se estuvieron proyectando durante todo el festival telefilms chatarreros, selecciones de cortos, documentales y muestras de arte. Ese ratillo que tuvimos se pudo ver allí una colección de diapositivas del padre de Alien, HR Giger, así como un par de cortos y lo mejor, una curiosa entrevista con Eugenio Martín. Director granadino responsable de dirigir a dos gigantes como Peter Cushing y Christopher Lee en una de nuestras míticas del fantaterror ‘Pánico en el Transiberiano’ (1973).

Aunque las instalaciones no eran lo más acogedor de la tierra precisamente, el ambiente recogido sí que invitaba a saltar de una propuesta a otra. Sin embargo, el tiempo apremiaba para pasar a ver ‘9’, una de las producciones anticipadas que ofrecía la Sección Oficial Panorama. Pizza y cerveza en mano había que comerse la primera cola.

21:30 El retiro

‘Número 9’ es una peli de animación digital dirigida por Shane Acker y hecha con la aprobación y la pasta de Tim Burton y Timur Bekmambetov (el pájaro tras Guardianes de la noche). Su presentación en el festival arrastraba bastante sensación, gracias a los atractivos avances que se vienen mostrando desde hace unos meses, pero sobretodo por los créditos de Burton, cuya firma acelera siempre cualquier expectativa tras un nuevo título.

Con el Retiro ya a tope, avanzaba el argumento de Acker por un futuro nuclear y desértico. Horizontes destrozados en base a enfrentamientos globales y con la única esperanza de retomar el rumbo depositada en las habilidades de nueve androides de trapo. Los nueve eran el minucioso legado de un apasionado científico, que confiado en las virtudes de las personas, quiso a través de su obra dar el paso hacia la recuperación.

La película explora de forma muy superficial la soledad y los lazos afectivos, contra el mal del mundo representada en forma de robot-trasto arácnido gigante destructor de almas. Esta falta de espíritu que noté a la hora de narrar los acontecimientos, está directamente enfrentada con la potencia visual de los renderizados. En mi caso me resultó muy complicado encontrar el estímulo necesario para llegar a preocuparme por el destino de sus protagonistas. Vamos, que me parecieron tan simples los roles, y tan sosos los bichos, que terminó por importarme un culo de rata lo que le pasara a ninguno.

Correcto en términos cinéfilos y positivo a nivel de ambiente, se despedía la jornada del Viernes con una parada técnica en el centro del pueblo. Entre reflexiones del día, cerveza fresquita y ambiente muy guiri, nos preparabamos para el sábado y junto a ‘Zombieland’, ‘[rec]2’ y ‘Carriers’ dos de las apuestas zombi más fuertes del festi: ‘La Horde’ y ‘Doghouse’

Sábado 10: La Horde y Doghouse

El segundo día de festival el itinerario estaba bastante claro. Esa noche iba a ser la marcha zombi, y los muertos vivientes están más de moda que nunca.

Solo hay que echar cuentas de la cantidad de novedades que se generan al mes, así como la expectación que despierta cada una. Proliferan en blogs especializados, cortometrajes, videojuegos y hasta en dispares estilos musicales. La propia edición de este festival podía estar orgullosa de adelantar los títulos más importantes del año, destacando sobretodo la monumental campaña que está llevando ‘Zombieland’ de Ruben Fleischer.

Sin embargo, conscientes de que al igual que con ‘[rec]2’ o ‘Carriers’, su estrenos en los circuitos comerciales iba a ser inminentes, nos concentramos asistir al visionado de otras producciones que lo iban a tener más limitado a nivel de promoción (de ‘Survival of the dead’ mejor no hablamos).

16:30 Auditori ‘La Horde’

La Horde es una peli francesa de Yannick Dahan y Benjamin Rocher, y mi apuesta particular del año desde que salió el primer trailer. Aquel avance sembró la tierra con abono del bueno, y después de verla va camino a convertirse en un tesoro dentro del extendido sub-género. Tras una cola apoteósica y el auditori a reventar, el argumento te introduce al instante en la acción. Ajuste de cuentas personal entre policía y criminales, todo en el entorno de un edificio abandonado y coincidiendo con el reventón de un contagio zombi. Lo que más me llamó la atención es la brutal acción y electrizante dinámica entre planos.

Combina con mucho acierto, violencia, humor y gore. Los infectados son unas auténticas locomotoras putrefactas de potencia física y movimientos letales.

Me pareció todo un golazo el introducir en el nido la plantilla compuesta de policias y delincuentes. El aprovechamiento de la defensa personal y el uso avanzado de armas de fuego, así como la organización que surge de la amenaza zombi; será lo que los lleve a la supervivencia o destrucción. La resolución de los ataques, los conflictos entre los protagonistas y la clave de humor, son un mezcla genial que suma un impagable conjunto de escenas cuyo éxito se vio reflejada en la euforia del público asistente. Puede salir a debate lo de que nosotros tenemos [rec], ellos tienen La Horde y tal… paso de batirlas en duelo, porque no tienen nada que ver, y cada cual es excelentes tal como está con su respectivo planteamiento.

18:30 Auditori ‘Doghouse’

Después de tener que hacer la del tiovivo, y dar la vuelta al hotel para pasar al siguiente estreno que iba justo a continuación, pudimos llegar a punto para ver a Gemma Ruiz presentando la propuesta ‘spoof’ inglesa de la temporada junto a ‘Lesbian vampire killers’ (flojísima).

Doghouse es una peli de Jake West, autor de la psicotrónica Evil Aliens, que estuvo allí para la presentación y aprovechó para explicar brevemente la concepción de la misma y la trama, que es una chorrada como otra cualquiera para introducir un ataque zombi. La proposición de West, en este caso, es que todas las infectadas sean mujeres.

El trailer prometía guerra de sexos, gags chorra, sal gorda y algo de tripa. No engaña. Toda la función se basa en una situación absurda mezcla del típico ‘road-trip’, grupo variado de tíos que intenta follar, con un ataque zombi femenino en plan de coña. Visualmente se defiende con una gran labor de maquillaje y alta calidad de imagen. La narración sin rodeos y un reparto aguantable, se van del chiste fácil al gore sin malicia con bastantes altibajos y averías argumentales.

A grandes rasgos, la sensación que tuve al salir de la sala, es que acababa de ver una peli que solo se podía preparar en una cabeza que llevaba dentro mucha cáscara ochentera. Rollo ‘Noche del cometa’ o ‘La noche de los demonios’. Si se compara con otras producciones del estilo aprueba, pero justito. Genial todo el vestuario y caracterización de las chicas zombi y algún que otro punto aislado.

La famosa marcha zombi arrancó del paseo marítimo a las 20:30, y ya desde todo el día por las calles del pueblo, salas y alrededores del festival se podía ver a gente caracterizada. Allí no se salvaban ni los recién nacidos, y algún que otro bebé iba también con las tripas al aire y el carrito tuneado.

La expectación del paseo se pudo comprobar con una intensa aglomeración de gente, que siguió los pasos de los muertos acribillándolos a flashazos desde el paseo marítimo hasta la carpa que tenían habilitada en la playa para la ocasión. Poco después y hasta más o menos la una de la mañana, los zombis cada vez se contoneaban más pero a base de cerveza y musiquilla, en un ambiente y condiciones idóneas para cerrar este segundo día que pasamos allí.

DOMINGO 11 | PARNASSUS, THE ROAD

El domingo, y último día que pasaríamos en el festival de Sitges, se presentaba como el más ‘serio’ a nivel cinematográfico. Nos esperaban dos de los título más suculentos y con una generosa anticipación con relación a su fecha de estreno. El punto de mira estaba puesto en la nueva película de Terry Gilliam (12 Monos, Brazil). Y en ‘The road’, anunciada como título que hiba a clausurar el festival y adaptación de la novela del mismo nombre del escritor Cormac McCarthy. También fue el día con las colas más impresionantes.

17:30 Auditori ‘El imaginario del Doctor Parnassus’

Precedida por su polémico rodaje, esta cinta se trata de la más reciente obra del ex-Monty Python, y habitual en este festival, Terry Gilliam. Para introducir la película ofreció unas palabras su productor, Samuel Hadida, que también se encontraba promocionando Solomon Kane, y está tras la saga de Resident Evil. Hadida disculpó la ausencia de Gilliam por encontrarse en USA promocionando el 40 aniversario de los Monty Python, y dedicó unas breves palabras al desaparecido Heath Ledger; intentando de alguna manera dejar claro que la película pretendía ser un homenaje al fallecido actor.

Ya en matería, y tras los avances que se venían mostrando de la película, se podía confiar en un auténtico viaje por la delirante senda de la imaginación que gasta Gilliam. Los primeros compases de la historia me parecen sin duda lo más brillante del film, aunque paradójicamente se trate de la parte más ‘oscura’ en el apartado estético. Con agilidad, el director nos introduce en una resuelta parábola, entre personajes ficticios y un universo paralelo donde cada alma busca su destino.

El peso de la narración recae sobre un impresionante casting repleto de caras conocidas. Donde el principal reclamo son junto a Ledger, tres de los guaperas más bien pagados de Hollywood (Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell). Sobre la inclusión de los tres, habría que remontarse a la trágica muerte de Ledger antes de finalizar la película, y la resolución del equipo, en moldear la historia a medida para los sustitutos. El trabajo de los cuatro se podría decir que es compenetrado y encaja bien en el propósito del filme. A penas se puede hablar de secundarios, porque todo el casting aporta su buena dósis de interpretación. Genial el duelo entre Waits y Plummer, así como las intervenciones de Cole, Troyer y Andrew Garfield.

Después de dejarme desencajado (en el mal sentido) con ‘Tideland’, y aburrirme muchísimo con lo de los hermanos Grimm, agradezco este regreso de un hombre que siempre me ha parecido que tiene una mente tan asombrosa como derretida.

La salida del Imaginario del Doctor Parnassus, coincidía justo con la llegada del popular Viggo Mortensen al Meliá. Su visita a la sesión de clausura había sido anunciada desde hacía tiempo, y más o menos sobre las 8 de la tarde, una legión de seguidores y medios se agolpó sobre la alfombra roja del hotel para saludar a la estrella. Allí se encontraba para presentar su última película, adaptación de la novela homónima y gracias a la cual, su escritor, Cormac McCarthy, logró el Pullitzer a la mejor obra de ficción en el 2007.

El argumento nos situa en un desolador entorno post-apocalíptico, presumiblemente en base a un brutal enfrentamiento a escala global, del que llama la atención nada más comenzar la impresionante ambientación. Algo totalmente plomizo y grisáceo, que representa la defunción del paisaje, y situa el significado de la palabra vida en peligro de extinción. Las personas no tienen identidad, y la supervivencia extrema es a lo más que se puede aspirar. A los evidentes problemas de nutrición y falta de recursos se sobreponen la violencia, el saqueo y el canibalismo.

‘The road’ es la historia de un padre y su hijo intentando resistir a este penoso ambiente cruzando el país de Norte a Sur. Y tanto Viggo como el pequeño Kodi Smit-McPhee, traspasan la pantalla, así como cualquier meta que se podría esperar de semejante reto interpretativo. Es una película dura, contemplativa y aunque la novela llevó su galardón en la categoría de ‘ficción’, esta especulación que nos presenta me parece de lo menos ‘fantástica’. La banda sonora acompaña la intermitente meditación de su protagonista, que pone al espectador en antecedentes desde el punto de vista aislado de lo que le podría pasar a una pequeña familia en semejantes circunstancias.

Correcta banda sonora, con bastante protagonismo al tratarse de una película con diálogo corto y discontinuos monólogos, que no apabulla, pero tampoco perfora el alma. A nivel de adaptación poco tengo que decir, pues la labor de John Hillcoat y su equipo, ha sido reflejar hoja por hoja el manuscrito de Cormac de forma impecable. Uno de los títulos fuertes del festival y para mi a nivel personal una de las propuestas más interesantes de la temporada.

Conclusiones

Sin duda Sitges es una de los festivales más importantes del panorama fantástico en diferentes niveles. La generosa afluencia de profesionales del sector, así como su larga trayectoría y la variedad y cantidad de títulos que importa y ofrece, atraen cada año más a los aficionados del género a la pequeña localidad mediterránea.

Los pocos días que estuvimos allí pudimos disfrutar sinceramente de lo que más nos gusta, que es ver películas entre amigos, pero con una predisposición especial a tratarse de un festival de relevante magnitud. Esto se podía comprobar con las olas de aplausos que se destaban cuando la peli iba bien, las procesiones fúnebres cuando era una castaña y las charlas entre cañas hasta las tantas.

Desde mi punto de vista la experiencia fue positiva, ya que los títulos que pude ver cumplieron prácticamente todas mis espectativas y el tiempo fue aprovechado. Me fui con la sensación de que a nivel de festival, lo que está empezando a transmitir, es que exprime ya (aún más) el filtro del ‘cine fantástico’, hasta una cota cada vez más dispersa géneros y producciones. Abarcando títulos que van desde tralla underground como ‘Human Centipede’, hasta cine con mayúsculas como ‘The Road’ o historias que poco o nada tienen que ver con el fantástico como ‘Kinatay’.

Me salto un poco el palmarés, porque no pude ver casi ninguna de las galardonadas, y el mismo se puede encontrar en la propia página del festival, así que solo me queda agradecer a Serafín su hospitalidad, y mandar un abrazo a todos los amig@s que nos encontramos en el sitio.

Todas las fotografías: Gutier Rolán

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