Orphaned Land ‘The never ending way of the OrWarriOr’

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Han pasado ni más ni menos que cinco años desde el memorable Mabool. Por fin está de vuelta una de las bandas más sorprendentes de la escena actual. No sólo por lo inusual que resulta encontrar un grupo procedente de un país como Israel, sino porque su sonido no se parece a casi nada de lo que antes había escuchado. Eso sí, con este nuevo trabajo, su salto a la primera plana de la escena metálica está asegurado.

Por si no los conocéis, sabed que Orphaned Land practican una fantástica mezcla de sonidos en los que las influencias del death y el metal progresivo se unen a toda una amalgama de sonidos tradicionales del Medio Oriente. Es decir, que con Kobi Fahri y sus chicos el término ‘folk metal’ adquiere una nueva dimensión. Para esta ocasión además de las clásicas instrumentaciones tradicionales han contado con la participación de la Orquesta Arábica de Nazaret, que da si cabe aun más profundidad a algunos de los temas como ‘From broken vessels’. Y para rematar la faena, para la producción y masterización del sonido han escogido ni más ni menos que a Steven Wilson (Porcupine Tree, Opeth), que no solo aporta algunos clásicos de su labor técnica, como los efectos ‘teléfono antiguo’ o ‘radio rota’, sino que participa activamente en el trabaja tocando el teclado. Todo un lujo.

Sobre el contenido del disco, no me voy a liar en exceso, porque son quince temas, y porque es uno de esos discos que creo que vale la pena descubrir por uno mismo. Sí os puedo anticipar genéricamente que encontrareis temas con toques progresivos más que interesantes, como la inicial ‘Sapari’, temas con muchas orquestaciones, como la ya mencionada ‘From broken vessels’, temás acústicos como ‘Bereft in the abyss’, temas con claras influencias del death metal como ‘The pilgrimage to Or Shalem’, y así un montón de matices que no hacen sino enriquecer el sonido global del trabajo. Además, se combinan las voces masculina, en sus vertientes death y limpia, con la voz femenina y los coros.

Pero creo que lo mejor que se puede decir de este disco es que su música, sea del estilo que sea, trasciende lo simplemente artístico, para entrar en el mundo de lo espiritual. Como comentaba Kobi Fahri en la entrevista que le hicimos hace poco, la idea de todo su trabajo se basa en la idea de armonía frente a conflicto. Un principio que se puede percibir ya desde el punto de vista visual, en las fotos promocionales del trabajo, en el que aparecían unidos los tres cultos mayoritarios y enfrentados (cristianismo, Islam y judaísmo), que reaparece en el nuevo layout del grupo (diseñado por cierto por un español), en el que se unen los caracteres árabes y hebreos y que tiene su máximo exponente en las letras y en la historia que cuenta el disco.

En definitiva, estamos ante un trabajo que va puede marcar una nueva etapa en el metal, con la aparición en firme de una escena metálica hasta ahora olvidada: la que va más allá de la frontera europea hacia el este. Además, en lo meramente musical, creo que este disco puede suponer para Orphaned Land lo que en su día supuso el Holy Land para Angra, cuando la escena sudamericana apenas se desperezaba. Como dijo Steven Wilson, podríamos estar ante los Opeth de Oriente Medio. Solo espero que su entusiasmo (y el mío) no sea exagerado.

[Rating:9.5/10]

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