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Hoy os proponemos una nueva forma de analizar discos. Vamos a enfrentar dos lanzamientos recientes (uno más que otro) pertenecientes a dos bandas, jóvenes y prometedoras, de estilos similares aunque no completamente iguales. Por un lado, os hablaré del disco debut de los americanos Mutiny Whitin; por otro, del segundo disco de los suecos In Mourning.

Con independencia de mi opinión, son dos bandas que habrá que tener en cuenta en los años venideros. Vamos al lío.

Precedidos de una basta campaña de publicidad de su sello, Roadrunner, a finales del mes de febrero llegaba el lanzamiento del disco debut de estos chicos de New Jersey. La cosa llegó a tal punto que se les llegó a definir como una mezcla entre Killswitch Engage y Dream Theater, llegando a aparecer Mike Portnoy y John Petrucci en un video promocional elogiando a la nueva banda. Pero qué queréis que os diga. Para mi ni tanto, ni tan calvo.

Su estilo parte de una base del popular metalcore americano en una versión claramente melódica. Sin embargo, y aunque no se le pueda añadir el calificativo ‘prog’, sí se puede decir que su sonido es bastante más técnico que el de otras bandas similares. En ese sentido, hay que reconocer que el bajista y fundador del grupo, Andrew Jacobs, ha sido sincero al decir que pretenden llegar a los fans del metal, pero también a un público más amplio.

El tema inicial ‘Awake’, que ya os presentamos hace un tiempo, es el ejemplo perfecto de la descripción que os daba antes. Técnica, buenos riffs y la potente voz de Chris Clancy en un estribillo tan melódico como pegadizo. Similar estructura que otros temas como ‘Images’, ‘Year of affliction’, con destacados teclados, ‘Oblivion’ o la épica ‘Suffocate’. Mención especial para los temas ‘Lethean’ y el postrero ‘Reflections’ por ser los más brutales a la par que técnicos del trabajo, sin renunciar en ningún momento a esos estribillos melódicos marca de la casa. Sin embargo, no todo va a ser caña en este trabajo, pues ya os digo que pretenden llegar un público no exclusivamente metálico. Y así, temas como ‘Falling forever’, ‘Undone’ o ‘Hours’ son candidatos a entrar en listas genéricas de éxitos.

Sin querer desmerecer a una buena pareja de hachas, creo que lo más destacable del grupo, a nivel individual, se encuentra por un lado en la voz, con un Chris Clancy, que fue fichado desde Inglaterra tras ver sus videos en youtube, y que alcanza una perfecta armonía entre un sonido melódico, potente y rasgado cuando hace falta. Por otro, Bill Fore a la batería da todo un recital de velocidad y técnica, alterando tu ritmo cardíaco a base de doble bombo.

En resumen, una banda con mucho recorrido que recoge lo mejor de la esencia metalcore, le da un plus de contenido con una mejor técnica que la media, pero que a veces suena un poco a grupo comercial. Les veo en la cresta de la ola en poco tiempo.

[Rating:8.5/10]


Desde este lado del Atlántico nos llegaba a finales de enero el segundo trabajo de otra joven banda, los suecos In Mourning. Nacidos en el mundo del gothic, poco a poco han evolucionado hacia su estilo actual, que podría definirse claramente como death metal progresivo. Además, algunos de sus temas desprenden esa melancolía que emanaba de grupos como Opeth o Katatonia, ofreciendo pues variedad, caña y melodía, dentro de una misma escucha. La diferencia con sus primos americanos, arriba mencionados, reside principalmente en los medios de que disponen unos y otros. In mourning solo tuvo un pequeño video trailer para promocionar el lanzamiento de su trabajo. Pero quizá esa ausencia de medios económicos se traduce también en una mayor libertad para desplegar su música, una música que, desde luego, requiere un mayos grado de especialización para su disfrute, puesto que si no estás acostumbrado al metal progresivo te puede aburrir rápidamente.

Sin que os hayáis llegado a ajustar bien los cascos, encontraréis la primera descarga de riffs técnicos con ‘For you to know’. Matemática al servicio del demonio. Precisión al servicio del death metal. Algo más lenta continúa ‘Debris’, pura maldad hecha melodía, para continuar con la aplastante ‘The poet and the painter of souls’ que os dejará sin aliento sin renunciar ni un momento a sus tempos alterados y a sus riffs de escuadra y cartabón, pero con una sorprendente parte melódica al medio. Dejaos seducir a continuación por la hipnótica ‘The smoke’, el primer tema largo, protagonizado por unos riffs pesados y lentos de los que no os libraréis fácilmente. También destaca la primera aparición de la voz limpia en la parte central del tema, recordando un poco a la de Steven Wilson.

La cosa se pone espesa en ‘A shade of plague’, con más compases complejos que melodía. Una auténtica prueba de fuego para el oyente. De auténtico homenaje a Opeth se puede calificar el tema ‘With you came silence’ por lo parecido de su estructura y sonido en muchas partes. No es que eso lo convierta en un tema malo, solo que lo hace menos original. Y finalmente, tras ‘Pale eye revelation’, llegamos al eterno tema final, de casi trece minutos, pero que, por su variedad y sus sorprendentes cambios de lo más lento y pesado a lo más rápido y bruto, no da lugar al aburrimiento.

En definitiva, un disco muy bien hecho, especialmente desde el plano técnico. A pesar de contar con referentes en el estilo, su música es bastante original, y eso, unido a una producción notable hace que estemos ante uno de los trabajos que recordaremos al final del año. Otro grupo que en breve estará girando con bandas consolidadas.

Ahora es vuestro turno. Uno de los motivos de haber probado con este tipo de crítica es ‘provocar’ vuestra participación. ¿habéis escuchado los discos?¿coinciden vuestras opiniones?¿qué disco os ha gustado más? Espero al menos haberos abierto los ojos y los oidos a dos trabajos bastantes buenos de bandas jóvenes y prometedoras. Disfrutadlas.

[Rating:9.5/10]

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