Angra ‘Aqua’

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Dice la sabiduría popular que cualquier tiempo pasado fue mejor. Con este nuevo disco, el séptimo en su carrera y el primero en nada menos que cuatro años, los brasileños Angra demuestran que no hay verdades absolutas, ni siquiera la que proviene de los refranes. La primera buena noticia es saber que el grupo sigue en marcha.

Y digo esto porque durante un tiempo la continuidad de la formación ha sido una incógnita, dado que se enfrentaron al manager del grupo, y dueño de la marca Angra, en los tribunales. Posteriormente, el propio Edu Falaschi comentaba el fin del grupo por desavenencias entre sus miembros, aunque finalmente, parece que ambas cuestiones se han resuelto de forma positiva.

Eso sí, hay que decir que por el camino se quedó el batería Aquiles Priester, que ha sido sustituido por el batería de la formación original, Ricardo Confessori. Un cambio a peor en mi opinión, pues Aquiles era bastante más variado y musicalmente cromático, si cabe la expresión, que Confessori, a quien hemos podido seguir la pista en Shaman (o Shaaman).

En cuanto a lo musical, también ha habido cambios. En el plano técnico han dejado de confiar en el gran Denis Ward para pasar a trabajar con gente de menos nombre de un estudio brasileño y otro californiano. Para mi gusto el sonido ha ido a peor. El aspecto positivo, yendo a lo más palpable, es que Angra ha dejado a un lado su tendencia hacia el power y ha recuperado tanto su vertiente progresiva como los sonidos brasileños que tan buenos resultado les dieron al principio de su carrera. Llamadme exagerado, pero a mi este disco me ha recordado al estilo del memorable ‘Holy Land’.

El disco comienza con el clásico binomio intro – cañonazo, solo que en este caso, ‘Arising thunder’ ya no aguanta la comparación con sus predecesoras porque ser mucho más vulgar que éstas. Sin embargo enseguida pasamos a un tema mucho más interesante, como ‘Awake from darkness’, con una mayor variedad y algunos punteos que recuerdan ese espíritu brasileiro que comentaba antes. Tiene también un pasaje lento de piano que da paso al clásico solo para lucimiento de la dupla Loureiro – Bittencourt.

‘Lease of life’, ‘Spirit of the air’, ‘A monster in her eyes’ y ‘Weakness of a man’ son temas más melódicos, en los que el piano y la guitarra acústica comparten protagonismo en el peso de la melodía con las guitarras eléctricas, y en los que Edu Falaschi saca sus tonos más intimista, aunque no siempre con éxito. En ‘The rage of the waters’ siento que estoy más cerca de estar escuchando uno de los temas de sus dos primeros discos, especialmente por los complejos riffs de guitarra. Por el contrario, ‘Hollow’ es un tema con un sonido muy contundente y técnico, quizá el de más difícil escucha de todo el disco salvo por el estribillo, con unos coros a los que les falta algo de fuerza. El disco termina con ‘Ashes’ un tema lento y triste en el que de nuevo el piano adquiere notoriedad.

Para resumir diré que, en general, este disco, inspirado en la última novela de Shakespeare, ‘La tempestad’, me ha gustado bastante. Me ha recordado a los grandes Angra de los primeros discos con todas las virtudes que entonces poseían. Si hay que ponerles peros, estos estarían quizá en el sonido, que me parece mejorable y en la voz de Edu Falaschi, que creo que es de los peores trabajos que le he escuchado. Aun así, es de obligada escucha para los fans de siempre.

[Rating:8/10]

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