Los ojos de Julia, Guillem Morales (2010)

La ficción de terror española vuelve a la actualidad gracias a la nueva película de Guillem Morales (‘El habitante incierto’) y una Belén Rueda que se está abonando a este tipo de papeles tras el exitazo de ‘El Orfanato’ y que cuenta con el siempre respetable respaldo de Guillermo del Toro. Una fábula sobre ceguera, oscuridad y sobre el miedo a no ver, y a no ser visto.

La cinta comienza con la muerte de una mujer ciega en extrañas circunstancias, puesto que, a pesar de parecer que se trata de un suicidio, hay algunos pequeños detalles que parecen indicar que había alguien más con ella en el trágico momento. Pero esos detalles solo parecen perceptibles para su hermana gemela, Julia, quien se embarcará en un inquietante investigación sobre la vida de su hermana, puesto que desde hacía unos meses no tenían contacto. En ella contará con el apoyo de su abnegado marido y con el handicap de una enfermedad, la misma que padecía su hermana, que le hace perder progresivamente la vista. Así, su búsqueda de la verdad se convierte en una carrera contrarreloj contra su destino: quedarse ciega. Un destino que, al cumplirse, le sirve en bandeja las respuestas que anda buscando.

Así contada, la historia resulta bastante atractiva. Sin embargo, en mi modesta opinión, el guión es bastante flojo. Además de tener algunos fallos y cosas de difícil explicación, no me parece que el transcurrir de los hechos y la manera en que se nos da la información sea especialmente acertada. A veces parece que las frases importantes están metidas con calzador para poder seguir comprendiendo lo que va a ocurrir a continuación.

En el lado positivo de la balanza hay que poner la más que correcta ambientación que se ha conseguido. La cinta transcurre entre paisajes más o menos grises, con una luz plúmbea y poco color, pero sobretodo, con muchas sombras y espacios oscuros que hacen que el espectador se sienta en muchas ocasiones tan ciego como la protagonista. Otro de los puntos fuertes es la banda sonora, que ha corrido a cargo de Fernando Velásquez y que sabe adaptarse a cada momento y, sobretodo, mantener el nivel de tensión en todo momento.

En el plano interpretativo, Belén Rueda lleva bastante bien el peso de la película, pues acapara fotogramas desde el minuto uno. Sin embargo, le falta algo de credibilidad en su papel de ‘sé que es real aunque nadie me crea’. No es que lo haga del todo mal, sino solo que le falta una pizca de credibilidad a su personaje. Otro que me ha defraudado es Lluis Homar, después de actuaciones notables como las de ‘Los abrazos rotos’ o ‘Pájaros de papel’ se queda aquí a medio camino. Del resto de secundarios solo destacaría a Pablo Derqui en el papel de Ángel/Iván y Julia Gutiérrez Caba como la cambiante señora Soledad.

Así pues, si vas a la sala para dejarte llevar y pasar un rato entretenido, esta cinta es una buena opción si te apetece algo de tensión a la española. Pero si eres de los que mira el detalle, busca fallos de guión o analizas las películas con ojo crítico, puedes salir de la sala con la impresión de que has vuelto a caer en la trampa de la publicidad engañosamente exagerada.

[Rating:7/10]


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