Crónica y fotos de Sonisphere Festival 2011 – Getafe Open Air, Sábado 16

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La jornada del sábado se preveía mayor número de visitantes, y aún más calor debido a la hora más temprana a la que comenzaba el festival. La apertura de puertas se realizó a las 15h, y las actuaciones comenzarían escasos 20 minutos después, hecho que a la mayoría de personas que se agolparon en la entrada les supondría el no poder acceder al recinto a tiempo.

El grupo que daba comienzo era Hammerfall; decisión bastante injusta por parte de la organización, ya que en mi opinión no se tratan de segunda fila; son una gran banda que merecían otro respaldo, y el que todos los asistentes, más de 40.000 personas durante la jornada del sábado, disfrutaran de su show.


15:20h. HAMMERFALL

Una servidora no logró asistir a la actuación, hecho que me decepcionó enormemente, ya que era uno de mis favoritos del festival. Sin embargo pude recibir muchas buenas críticas. De hecho, deduzco que a mucha gente le sucedió lo mismo, ya que no se presenciaban muchas almas congregadas; mala hora para quienes estuvieron hasta el final el día anterior. El potente sol que azotaba a esa hora, y sin apenas sombra en el recinto, fueron factores en contra. Pero los factores lógicos a un lado, Hammerfall dieron un gran concierto; corto pero intenso, apenas 40 minutos que supieron a poco. El sonido no fue malo del todo, aunque a causa del viento en ocasiones no se percibía como se podían merecer. Los suecos, además de presentar su fantástico nuevo disco ‘Infected’, hicieron un repaso por sus grandes clásicos como: ‘Any means necessary’, ‘Hearts on fire’ y terminando con su grito ‘Let the hammer fall’. Se despidieron dejándome con un sabor agridulce; agrio por escuchar con impotencia únicamente el tema con el que se despedían, ‘Let the hammer fall’, y dulce porque nos anunciaban su gira por España en diciembre. Prometo no perdérmelos.


16:35h. MASTODON

El segundo grupo en aparecer fueron los estadounidenses Mastodon, una banda de thrash/sludge metal muy potente. Quizá algo monótonos y con un sonido demasiado saturado. Sonaron canciones como: ‘Iron Tusk’, ‘Mother Puncher’, ‘Megalodon’ o ‘Crack the sky’, entre otras. Mucha gente se agolpaba en las escasas carpas con sombra que habían habilitado en el recinto, y aprovechaban para tomar un costoso, pero a la vez necesario, refrigerio que era esencial para no desfallecer con las altas temperaturas.


17:50h. APOCALYPTICA

Poco antes de las seis salían al escenario Apocalyptica, una banda quizá atípica en este tipo de festival por combinar su particular metal con violonchelos. Los finlandeses ejecutaron parte del set list inspirado en el disco que editaron con versiones de Metallica, cayendo canciones como: ‘Master of puppets’, ‘Nothing else matters’ o ‘Seek & Destroy’. Un envoltorio diferente que dejó satisfechos a la mayoría de los asistentes a pesar de los problemas que tuvieron de carácter técnico con el sonido.

Entre los conciertos de Apocalyptica y Dream Theater hubo una banda de versiones llamada Glass of Glory, grupo de alemanes que amenizó por las barras del recinto con canciones clásicas de grupos como Europe o Motörhead. Una lástima que no aparecieran más a menudo y por otros sectores del recinto.


19:15h. DREAM THEATER

Los seguidores de Dream Theater estaban de suerte, mucha era la expectación que se plasmaba para contemplar esta banda que estrenaba batería, Mike Mangini. Fue una hora y media de canciones de más de siete minutos de duración cada una; hecho que muchos de los asistentes llegó incluso a aburrir. Se trata de un grupo con un estilo peculiar y diferente, que debido a su monotonía en algunos temas y una minimalista puesta en escena, transmitían más bien poco, ya que no se mostraron demasiado cercanos al público.

Grupo que en mi opinión requiere de un show propio y una audiencia más selecta por seguidores de su obra. Muy buenos músicos y muy correctos, eso sí. Muchos de los allí presentes guardaban su sitio para estar cerca del grupo que llegaría después, Iron Maiden.


21:15h. IRON MAIDEN

Pasadas las 21:15h de la noche, y ya ocultándose el sol que había azotado toda la tarde, se escuchaba ‘Doctor Doctor’ de UFO, canción que anunciaba el comienzo de Iron Maiden, y tras la que saldrían al escenario los que para muchos eran el plato fuerte de la noche. Hacía poco menos de un año que pasaban por nuestro país, no sin críticas, ya que se habló mucho sobre el concierto que tuvo lugar en Valencia (por la duración, el recinto y su puesta en escena), así que eran muchas las ganas que había de volver a verlos, y esperando poder disfrutar mucho más de ellos en esta ocasión.
Sin embargo, para muchos sería su primera vez, y sin duda no les defraudaron. Se escucharon comentarios por parte de seguidores que ya habían asistido a otras actuaciones, que si ‘la voz de Dickinson no era la de antes’, que si ‘ya están viejos’, que si ‘ya no transmiten’, etc. Aunque sobre gustos colores; para mí resultó un gran concierto. Dickinson desprende pura energía sobre el escenario, que junto a sus compañeros completan un cúmulo de disfrute para el que lo presencia en pleno directo.

Una pequeña trayectoria por su carrera con éxitos como: ‘The Trooper’, ‘Two minutes to midnight’, ‘The number of the beast’, pero gran parte del repertorio se centró en su último trabajo. Entre los temas, pudimos disfrutar de su ‘Final frontier’, ‘El Dorado’ primero, ‘Coming Home’, ‘The Talisman’ más adelante, y ‘When the Wild Wind Blows’ después, intercaladas con clásicas como ‘The Wicker Man’, (una de las más coreadas de la noche) y ‘Dance of the Death’, con algunos cambios de ritmo más acordes a la nueva etapa de la banda.

Nos supo a poco el repertorio de éxitos, echamos en falta temazos como ‘Run to the hills’, ‘Aces High’ o ‘Can I play with madness’. Casi dos horas y cuarto de concierto donde la banda se mostró simpática y cercana. Eddie apareció ante la ovación del público durante la actuación, corriendo de un lado para otro por todo el escenario. Y, por supuesto, también pudimos ver la cabeza de la bestia con unos grandes ojos que apareció durante ‘The number of the beast’. En definitiva, podemos decir que el espectáculo cumplió bien, ofreciendo un buen sonido, y mucho derroche de energía por parte de la banda.


23:45h. TWISTED SISTER

Tras un concierto de más de dos horas de Iron Maiden, muchos flaqueaban por las horas de cansancio acumulado ya, pero el aguante mereció la pena ya que Twisted Sister no nos decepcionaron en absoluto. Fue un cúmulo de buen hard rock, con su cantante Dee Snider rebosando glam y simpatía por doquier, y una comunicación continua con el público de la manera más simpática que nos podían mostrar. Un diez para esta formación clásica que supo deleitarnos con grandes temas firmados por su sello. Tras interpretar la esperada ‘We’re Not Gonna Take It’, el carismático Snider nos pidió que la cantáramos en su versión ‘españolizada’, ‘Huevos con aceite’, increíblemente geniales. Antes del bis cantarían ‘I wanna rock’ que para no perder la costumbre, la alteraron con un ‘I wanna fuck’. Divertidísimos.


1:20h. URIAH HEEP

No debería resultar fácil tocar justo después de estos grandes grupos, y menos aún sabiendo que eran los sustitutos de un grupo tal como Alice Cooper, que fueron baja del cartel con apenas dos semanas antes. Hecho que no cayó demasiado bien. Se pudo comprobar que muchos asistentes para esa hora ya se habían ido, otros descansaban tirados en los alrededores contemplando el concierto por las pantallas. A pesar de ello, Uriah Heep y sus músicos hicieron un gran concierto. Cumplieron bien, sonaron sus míticos temas ‘Gypsy’ del primer disco, ‘Look At Yourself’, o su tema más conocido que usaron para cerrar, ‘Easy Livin”. Toda una gran oportunidad para los amantes del rock clásico disfrutar de esta leyenda de más de 40 años.


2:40h. LACUNA COIL

Como fin de fiesta, el último grupo que aparecería en escena en esta tercera edición del festival fueron los italianos Lacuna Coil. A pesar del cansancio de todo el día, muchos asistentes no quisieron perdérselos, y los fanáticos de esta banda pudieron disfrutar de mucho más espacio debido a las altas horas en las que actuaron, hecho que también supuso el abandono por gran parte de los asistentes. La espectacular vocalista Cristina Scabbia nos demostró su gran voz, y que es una chica de armas tomar, junto a su compañero Andrea Ferro hacían un bonito dúo. Versionaron el ‘Enjoy the silence’ de Depeche Mode, que para los que lo vimos en directo sonó incluso mejor que la original. Estuvieron bien, muy correctos y desprendiendo energía a pesar de la hora.

Al igual que en la noche anterior, y una vez finalizados los conciertos, se habilitó una carpa con música, esta vez a cargo de Rafa Basa, para los que aún les quedaban fuerzas para seguir disfrutando.

En definitiva, fue un fin de semana de buena música y rock variado, en el que los aspectos positivos destacaron sobre los negativos. Esta edición estuvo mejor organizada que en años anteriores con relación a algunos detalles como: más carpas con sombra, manguerazos a ambos lados del escenario que los espectadores más cercanos pudieron probar, tubos de agua que por cierto se estropearon la primera noche, y algunas lonas que escaseaban en longitud, pero que hacían de césped artificial e intentaban evitar en cierta medida que se levantara toda la arena, hecho que no pudo ser por el viento que azotó.

Desde aquí me gustaría recomendar la cimentación del recinto de cara a posteriores ediciones, ya que debido a la gran multitud que allí había se respiraba más arena y polvo que aire. En cuanto a los precios, para nada eran populares. Había una zona habilitada para merchandising muy variada con camisetas del festival y de los grupos, pero bastante cara. Bebidas y comida a precios desorbitados, impidiendo dejar entrar comida ni bebida al recinto. Otro punto a tener en cuenta es el escaso número de baños para tanta gente así como la ausencia de limpieza. Quizá no se esperaba tanta afluencia de público, pero era misión imposible tardar menos de 30 minutos en pedir bebida. También hay que destacar la originalidad en el canje de dinero por fichas para las consumiciones, que al igual que en anteriores ediciones, eran cambiadas por púas y billetes de grupos que habían participado en el festival, en esta o pasadas ediciones; con lo que era inevitable llevarnos algunas de recuerdo.

En general, podemos hablar de una edición ‘Sonisphérica’ que se recordará como la mejor de las celebradas hasta ahora, en cuanto a organización.

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