Lobos de Arga en Sitges 2011

De la jornada del viernes para esta 44 edición del festival de Sitges destacaron las presentaciones de ‘Intruders‘ con su director Juan Carlos Fresnadillo, ‘Divide‘ de Xavier Gens y la nacional ‘Lobos de Arga‘, esta última de desternillante argumento fue a la que asistimos. Y tras la entrada de los invitados por la alfombra roja, se pasó a la sala del Auditori con la introducción de la película por parte del director Juan Martínez Moreno, que estaba acompañado por algunos de los protagonistas como: Gorka Otxoa, Carlos Areces y Secun de la Rosa, además de la representante de la productora.

La historia narra una leyenda existente en el pueblo Arga (Orense), donde en 1.901 una gitana aplica una maldición a la marquesa, bisabuela de Tomás (Gorka Otxoa), para que a los diez años su hijo se transforme en lobishome (hombre lobo en gallego). La película transcurre con un humor exagerado, e imitando el estilo de producciones muy nuestras como ‘Airbag‘ o ‘Año Mariano‘, mientras los protagonistas intentan deshacer la maldición, y poder salvar así a los habitantes de Arga. El guión se basa en algo de folklore gallego, pero llevado con un registro cómico muy a la española que la hacen muy divertida y por momentos desproporcionada. Destacar la fotografía, muy bien seleccionada, así como los efectos especiales y el maquillaje, de muy buena calidad.


Esa misma noche dentro de la selección presentada por Midnight Express pudimos ver ‘Hobo with a shotgun‘, que vendría a ser algo así como ‘Un vagabundo y su escopeta, o con una escopeta‘. La película surge de la selección de falsos trailers que se llevaran a cabo cuando Robert Rodríguez y Quentin Tarantino rodaron la doble sesión de Grindhouse. De aquellos trailers salió también la película de ‘Machete‘, dirigida por el propio Rodríguez. Y ahora tras haber ganado un concurso que se hizo en Canadá, nos encontramos una vez más con ese aroma retro de patillas y auto-cine con esta demencia protagonizada por el legendario Rutger Hauer y dirigida por Jason Eisener.

Hobo with a shotgund, cartel y críticaCon un color muy saturado, vemos a un Hauer más yayo que el del espetec, convertido en un vagabundo que llega de buen rollo a Hope Town, donde los pocos vecinos normales que quedan no pueden prácticamente salir de casa ya que al primer intento les aparece una navajada aparcada en el estómago. Las calles parecen una fase del Final fight, con macarras, flipados y prostitutas por todas partes, y no existe ninguna autoridad más que la de un cacique tarado y sus hijos retrasados.

En medio de ese ambiente, y siguiendo con lo que le dictan sus principios, Hauer evita que violen a una prostituta, pasando a convertirse de la noche a la mañana en un vigilante con ganas de limpiar la ciudad a toque de cartucho. Las escenas de violencia están muy bien resueltas, con abundantes excesos como todo buen splatter, y los personajes bien delimitados. Todo el peso de la película recae sobre la presencia de Hauer, la carnicería que monta y el malo de las rebajas Drake, que se parece el Gran Wyoming puesto de algo. A medida que avanza la película se vuelve cada vez más estridente y psicotrónica, volviendo a ratos a los 80 y haciendo que le termines cogiendo cariño al personaje del vagabundo.

Serie Z hecha con solvencia, salvaje, divertida y con un gran icono del cine comiéndose la pantalla.


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