Sitges 2011: Resumen día 08. Kill List, Red State y Target

Comenzamos la octava jornada con la proyección del corto ‘Ghost‘ del coreano Dahci Ma. Es una persecución a través de una ciudad desierta. Trepidante, acelerado, nervioso, todo lo que puedas sentir con una subida de adrenalina es la definición de este corto. No deja frío. A continuación pudimos ver ‘Kill List‘. Donde Jay (Neil Maskell), un asesino a sueldo fuera del negocio, está siendo consumiendo por la frustración – hasta que un antiguo amigo y compañero le convence para realizar un encargo. Empieza como un drama personal pero acaba con un alto grado de violencia. Es una película con una gran factor emocional al principio, bastante acción en el medio, pero un final que no tiene ni pies ni cabeza. Otra película con un gran comienzo pero un fatal desenlace (y van unas pocas en esta edición del Festival).



Le siguió la ganadora del festival, ‘Red State‘. Cuando se es adolescente, con las hormonas revolucionadas, se tiene acceso a internet, y se organiza una cita para tener sexo en grupo, puede ocurrir cualquier cosa. Lo que no esperas, es que el contacto desconocido forme parte un grupo de fanáticos religiosos con su propia idea de diversión en grupo. De ahí a la hecatombe no hay nada. Con un reparto de lujo, el director Kevin Smith da un giro a su estilo adentrándose en el suspense y el thriller – pero sin perder su toque de humor. ‘Red State’ es más acción policial que terror, muy buena, y con un final realmente característico – aunque a Mike no le convenció tanto. Personalmente no la votaría como ganadora, pero sí estaría en mi lista de finalistas.

Para terminar la jornada vimos ‘Target‘, película rusa del director Alexander Zeldovich. La búsqueda de la vida eterna es una de las grandes ilusiones de la humanidad. En la Rusia del 2020, el desarrollo hace que este país viva una gran felicidad gracias a la prosperidad que les da la macro-autopista que une Guangzhou con París. Varias de las personas de esta élite rusa deciden viajar a una base secreta en medio de la nada, con la idea de que esto les hará no envejecer jamás. Pero tras regresar las cosas cambian. La película está basada en unas premisas que bien llevadas podrían resultar extraordinarias, no solo por el concepto de la vida eterna, si no por más temas que aparecen reflejados. Pero con la lentitud y el enfoque que tiene resulta un aburrimiento total. Me mantuvo sentado la curiosidad por ver si sucedía algo verdaderamente interesante, pero la decepción fue bastante grande. Una fotografía exquisita, unas localizaciones espectaculares, grandes interpretaciones, pero muy falta de ritmo.


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