Crónica y fotos de Dynazty con Miss Diciembre en Zaragoza

Gira española de Dynazty: Diario de una insider – Día #4

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Domingo, 22 de enero
Destino: Zaragoza@LaLeySeca

Nos despedimos de la capital de España para saludar a la capital de los festivales, Zaragoza. Es hora de comida sueca o de brunch español y cuando un McDonnalds se cruza en nuestro camino, los chicos sienten mayor euforia que si se en encontraran a la playmate de diciembre en la ducha. Con el transcurso de los días, algunos se van volviendo más sanos y cambian las patatas por las ensaladas; otros no tienen suficiente con lo que han pedido y rebañan lo de los demás, no daré nombres… Triunfan las patatas gajo con la salsa agria al cebollino.

La ciudad está en obras, lo que contribuye a desorientar aún más a mi nulo sentido de la orientación. Al final creo recordar que el alojamiento se encuentra cercano a la catedral y eso nos salva un poco.

El apartamento parece una comuna hippie, es realmente encantador. Apelgren y Harnsten quieren hacerse un café, pero una vez más andamos justos de tiempo y apenas podemos soltar el equipaje y correr a la sala.

En La Ley Seca nos están esperando ya Miss Diciembre, el grupo que tocará con nosotros esta noche. Tocan un sleaze guarrillo en español que encaja perfectamente con el estilo fiestero de los suecos. Los zaragozanos son unos tíos majísimos y me muestran con entusiasmo bocetos de su nuevo disco, que está a punto de salir. Tienen muchas ganas de tocar esta noche. Durante su actuación regalarán copias de su anterior disco, ‘Biografía del Marqués de Sade‘.

Esta no es una sala muy grande, pero el sonido es muy bueno. Durante la prueba no reparo en que los cantantes van a estar escasamente iluminados y eso va a resultar problemático a la hora de sacar las fotos.

Miss Diciembre es un grupo de cuatro piezas y han conseguido los elementos adicionales para la segunda guitarra, por hacernos el favor. Si hubiese sido otra banda, nos hubieran dicho que nos buscáramos la vida. Detalles como estos nunca pueden agradecerse lo suficiente.

Si en Monzón había sido una auténtica locura, en Zaragoza va más allá de la locura.

Por fin conozco en persona a Patxi, otro de esos visionarios que da su vida por el rock, y que ha sido vital para que esta gira saliera adelante, poniendo todo lo que hay que poner y pidiendo muy poco a cambio. No sólo engrasa a las bandas con todas las bebidas que necesitan si no que nos deja su garaje para aparcar la furgoneta. Estoy alucinadísima.

Si ayer los chicos necesitaron reponer púas, hoy les toca reponer tapones para los oídos; me han dicho que están fabricándose sus propias púas, con firma incluida. También hay que cenar y colar una entrevista con la web Rock’N’Roll Army, por lo que decidimos hacerlo todo de camino. Lo bueno de relacionarte con la gente local es que siempre te recomienda los mejores lugares.

Durante la gira Dynazty se han divertido mucho burlándose de mí porque una de mis coletillas favoritas es la palabra ‘vale’, que además tiendo a repetir para intensificar, en plan ‘vale, vale’. De mi parte quedáis advertidos, y así no seréis motivo de mofa de los suecos: en Suecia hay una palabra similar que significa ‘polla’. Pues un lugar tan serio como la farmacia es también lugar de cachondeo: encuentran dos tubos de adhesivo para dentaduras postizas cuya marca, traducida, una quiere decir ‘coño’ y la otra, ‘polla’. Seguramente habréis visto las fotos del posado de Magnusson con ambos envases.

También aprovechamos a comprar tiritas para Harnsten. El pobre batería me enseña los dedos y me asegura que no aguantará un día más. Jamás he visto tantas tiritas superspuestas.

No importa lo larga que sea la carta que Dynazty siempre irán a por las hamburguesas o a por las pizzas. Harnsten y Apelgren son los que más suelen salirse del redil, y creo que el primero pide jamón con tomate, que le encanta. Yo me decido por la primera tortilla de patatas formato bagette que he visto en mi vida. Miss Diciembre están cenando en la mesa de enfrente, les saludamos.

Patxi nos había dicho que la preventa de entradas había sido muy buena, que de hecho nunca se vende anticipada –y se ha vendido una cuarta parte del total- pero la asistencia supera nuestras expectativas, ya que casi es aforo completo y porque es la primera vez que la banda toca en la provincia.

Miss Diciembre nos deja al público muy caldeadito.

Si en Monzón había sido una auténtica locura, en Zaragoza va más allá de la locura. Es como si hubieran pasado toda su vida esperando a Dynazty y por fin se les hubiese concedido el deseo. El feedback es brutal, sobre todo en las primeras filas. Hubieran podido tocar una jota y les hubiesen pedido más. La banda me ha pedido que les saque fotos con el público, pero dada la disposición de la sala se vuelve un poco complicado.

De repente, Molin me llama desde el escenario y yo me emociono, pensando que va a decir algo importante, pero sólo quiere más cerveza para todos. Aguanto las risitas de los de alrededor, que no saben quién soy yo, sólo creen que soy la que les saca fotos con una cámara buena, y en cuanto se baja del escenario le llamo la atención y le digo que jamás vuelva a hacerme nada semejante. Sólo obtengo una risita maliciosa como respuesta.

La asistencia supera nuestras expectativas, ya que casi es aforo completo y porque es la primera vez que la banda toca en la provincia

Una cosa que todo grupo ha de saber es que si la gente está encantada con la actuación, va a forrarse con el merchandising, por lo que hay que mantenerlo siempre a mano. Esta noche les ayudo un poco con la tarea, aunque por mis niveles de cansancio preferiría estar haciendo otras cosas. Como veo que siempre pringan los mismos, salgo a la calle, intercepto al primero que pillo y le digo con energía que mueva el culo y ayude con el merchandising. Láver se queda a cuadros y después me preguntará si me he enfadado y le digo que simplemente no me gusta que haya divismos. Creo que es uno de los pocos momentos en la gira en los que saco el carácter, porque en general se portan bastante bien.

Es una noche intensa en la que conozco a bastante gente interesante. Uno de los ganadores de La Estadea es cantante y me dice que Molin tiene una voz extraordinaria, pero que tendrá que cuidársela mucho porque si no en cuatro o cinco años no podrá mantenerla. Conozco también a miembros del grupo local Dirty Sex, María y Javier, que quieren invitarme a una fiesta que se celebrará en marzo, en la que pincharán a Dynazty, y a la que por supuesto puede acudir la banda, si podría venir. También conozco a un chico que toca en otra banda, que es taxista y que me dice que cuando quiera venir a Zaragoza, ya tengo lugar dónde quedarme. En tiempos como estos, en los que la gente mira tanto hacia su ombligo, me sorprende encontrarme con gente amigable y desinteresada.

Cuando cierran La Ley Seca, nos vamos a un bar cercano. Apenas he bebido, pero empiezo a sentir un particular interés por Coronita, que me crea un buen estado de ánimo. Los suecos me dicen que en Suecia se llama Corona y que no entienden el cambio de nombre; el camarero nos explica que debido a problemas legales aquí se tiene que llamar Coronita. Es una de las pocas cosas que conseguiré pegarles, junto al cava: Láver desayunará Coronita el día de regreso a Barcelona.

En el bar alguien cuchichea sobre la banda. Ya nos había pasado en la cafetería donde habíamos ido a comer y es bueno suscitar interés. Esta pareja se pregunta si los suecos son estudiantes de Erasmus. Se lo comento a Harnsten y a Molin, que estaban juntos, y se quedan perplejos, casi como si fuera un insulto. Sin saber por qué comenzamos a hablar sobre Dynazty y les hago recomendaciones desde el punto de vista de una chica y entablamos una conversación bastante productiva.

Pese a su espíritu vikingo, los muchachos consideran que ya es hora de retirarse al hotel, por lo que pedimos unos taxis.

Mi cabeza parece estar adaptándose al estilo de vida de estrellas del rock porque pese a que es la noche que más he bebido me siento en la sobriedad más absoluta. Ni me molesto en ponerme el pijama y caigo como un saco. Nos esperan dos días del más absoluto y reparador descanso.


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