Dee Snider, Shut Up and Give Me the Mic: A Twisted Memoir

Dee Snider, Shut Up and Give Me the Mic: A Twisted Memoir

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Titulo: Shut Up And Give Me The Mic: A Twisted Memoir
Autor: Dee Snider
Editorial: Gallery
Año: 2012
Paginas: 426

El libro comienza con una advertencia: «sexo, drogas y rock’n’roll. La gente nunca se cansa de oír sobre ello. Supongo que esa es la gran promesa (y fallo) del rock’n’roll. No para mí, pero para la mayoría de la gente. Si eso es lo único que te interesa, este libro no es para ti. Rabia, violencia, amor, y rock’n’roll se aproximan a lo que encontrarás».

El neoyorquino Dee Snider es conocido como el frontman de Twisted Sister, banda de heavy metal que vendió 5 millones de discos con su disco Stay Hungry (1983) y que lanzó dos bombazos de rabia juvenil como We Are Not Gonna Take It y I Wanna Rock.

Dedica esta autobiografía a su mujer, con la que lleva más de 35 años, y a la que agradece su apoyo y dedicación, sin el que no hubiera podido triunfar. Y según vamos leyendo, nos percatamos de que no exagera: Suzette es la que diseña el vestuario de la banda, el logo de los huesos, y es el soporte económico de la familia cuando la burbuja de la fama se hunde. Una mujer que decide verle escasamente cuando gira porque su reclusión le convierte en una persona insoportable y que no le importa bajarle de su nube de autoimportancia.

“Soy el chico que lo dio todo para vencer al destino, que cada noche dejó todo sobre el escenario, que no engañaba a su mujer, que cuidaba de sus hijos y que estaba lo bastante sobrio como para recordarlo todo y escribir sobre ello… yo mismo”, asegura Snider, en el prólogo.

En un acto de sinceridad y de flagelación creativa, nos relata su ascenso hacia la fama y su descenso brutal, así como su reconversión como estrella de la radio, actor de Broadway y guionista.

Nos habla sobre cómo fueron rechazados por todas las discográficas y que triunfar les costó 8 años, aunque reventaban las salas –a su mayor show fueron 23.000 personas, la misma noche en la que tocaba KISS (página 120)- y que el Reino Unido los recibió con los brazos abiertos mucho antes que su propio país. Pero con la fama, llegó el alejamiento de la realidad, la admitida megalomanía –se compró un gimnasio, 5 coches, un yate, pensaba que nunca iba a fallar y que era el único que lo sabía todo-, y los ataques de las esposas de los senadores contra Twisted Sister como el epítome del mal que era el heavy metal –el discurso de Snider, ante la comisión del Senado, puede leerse en la página 344-y el boicot de sus nuevos discos y conciertos.

“Nadie te dice que triunfar es sólo otro punto del camino, que mantenerse es lo que importa, pero eso no está en las cartas de la mayoría de nosotros”, entona el mea culpa en la página 365. Porque, según su entender, la mayoría de las bandas tienen su tiempo de éxito entre 3 y 5 años. El cantante, conocido por sus discursos durante los conciertos, en los que arremetía contra todo y contra todos, escribió un libro educativo dirigido a los adolescentes, que es de obligada lectura en Rusia –Teenage Survival Guide-, y nos transmite sabias lecciones sobre el mundo de la música, sobre sus trapicheos – por ejemplo, discográficas que imponen el productor, que consiguen que se veten los videos, que toman la mayoría de las decisiones sin consultar al grupo, el contrato inicial de mierda que hay que firmar para poder renegociarlo cuando se triunfe- y sobre la vida, con un optimista sarcasmo.

El libro está salpicado con abundantes anécdotas, como cómo vacilaba con su coche al gilipollas de su productor; cómo retó a una pelea pública a Hanoi Rocks y a Manowar por insultar a su banda; cómo grabaron un disco en una granja y la vaca se cagó al oír cómo tocaba el bajista; cómo el personaje del profesor de sus vídeos está basado en su propio padre; o como Lemmy los acogió bajo su ala.

“La percepción es la realidad y si la gente te sigue percibiendo como una estrella del rock, lo eres”, asegura en la página 391. Incluso si tu trabajo consiste en repartir flyers para que tu mujer peine y maquille en bodas. Incluso si trabajas como oficinista para tu hermano, vas al trabajo en bicicleta y tienes que pasar por delante de un cementerio, porque lo importante es estar sobre la tierra, no bajo ella. Porque, como puntualiza, en su concepto, ser una estrella del rock significa vivir como quieres sin las limitaciones de una vida tradicional (página 150).

Un libro apasionante, un manual de supervivencia para la vida y para el músico incipiente, lleno de buenas vibraciones y de espíritu de lucha, así como de propósito de enmienda y de reinvención.

Sin embargo, quizá por la promesa de una continuación del libro, se echa en falta mayor profundidad en el último capítulo,sobre lo que ha hecho en los últimos años y podría verse la reconversión del músico.


ENGLISH VERSION

The book begins with a warning: «Sex, drugs and rock’n’roll. People never seems to get tired of hearing about it. I guess that’s the great promise (or failure) of rock’n’roll. Not for me, but for most people. If that’s the only thing you are interested in, this ain’t the book for you. Anger, violence,love and rock’n’roll is more like it».

The New Yorker Dee Snider is known as the frontman of Twisted Sister, the band of heavy metal that sold 5 million records with Stay Hungry (1983) and that released two smash hits of teenage angst as We Are Not Gonna Take It and I Wanna Rock. He dedicates this memoir to his wife, to whom he’s been married to for 35 years, and to whom he thanks the support and dedication, without which he wouldn’t have suceeded.

And as we read, we realize he doesn’t exaggerate: Suzette is the one that designs the stage clothes, the logo of the bones, and it’s the economic support of the family when the bubble of fame bursts. A woman that decides to see him hardly on tour because under reclusión he becomes unbearable and doesn’t hesitate about making him down to Earth whenever necessary.

“I’m the guy that gave it all to beat the odds, left everything he had on the stage each night, didnt’ screw around on his woman, took care of his kids and was sober enugh to remember it all and write about it… himself”, assures Snider, in the foreword.

He tells us how every record company told them no and that making it took them 8 years, even though they were sold out everywhere –there were 23.000 people in their biggest show, the same night that KISS was playing (page 120)- and that United Kindgdom gave them a warm welcome before their own country. But with fame, came putting distance with reality, the self-admitted megalomanía –he bought a gymn, 5 cars, a yacht, he thought he was never going to fail and that was the one that knew best- and the attacks from Parents Music Resource Center, who considered Twisted Sister the epytome of the evil that Heavy Metal was –the speech of Snider, in front of the commitee of the Senate can be found on page 344- and the boicot of the new records and concerts.

“No one tells us making it is just another point of the journey. Sustaining it is the whole thing. But that’s not in the cards for most of us”, sings the mea culpa, on page 365.

Because, as he sees it, most of bands are on the top between 3 and 5 years. The singer, known by his rants in the concerts, in which he attack everything and everyone, wrote an educational book addressed to the teenagers, that it’s a compulsory Reading in Russia –Teenage Survival Guide-, and tell sus about the wise lessons about the music business, about its dirty play –for example, record companies that impose the producer, that make the videos are banned, that make most of the decissions without consulting the band, the first crappy contract that must be signed to renegotiate when you suceed- and over life, with an optimistic sarcasm.

The book it’s spiced with many anecdotes, as the way he teased with his car the asshole of his producer; how he dared to a public fight to Hanoi Rocks and Manowar because they insulted their band; how they recorded a record on a farm and the cow poured it all over when the bassist began to play; how the character of the teacher in their videos was based on his own father; or how Lemmy took them under his wing.

“Perception is reality and if people still perceive you as a Rockstar, you are one”, points out on page 391. Even if you work giving away flyers to promote your wife’s hairdressing and make up for weddings. Even if you work in an office for your brother, you ride a bicicle and you have to cross a cemetery, because the important thing it’s to be over the ground, not under the ground. Because, as he remarks, in his concept, to be a rock star means to live like you want to be without the limitations of a traditional live (page 150).

A book full of passion, a manual of survival for life and a wanna be musician, full of good vibrations and of fighting spirit, as well as a improving and reinventing will. However, maybe the promise of a second part, makes it to miss a greater deepness in the last chapter, about the last years and he could had developed the reconversión of the musician.

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