Y&T en el Kafe Antzokia de Bilbao

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Fotografías: Koldo Orue

Nunca he sido objetivo con ésta banda, ni con otras, lo confieso, pero algunas de esas otras me han acabado defraudando día sí y día también tanto con su material nuevo como con sus directos. Hablo de bandas de esas que llevan 40 años de carrera, de las que ya hay unas cuantas.

En éste caso el material nuevo (su último disco es de 2010) casi ni se echa de menos, con repertorios como el que se gastaron los Y&T el pasado viernes 10 de octubre en el Antzoki de Bilbao pocos temas nuevos hacen falta, aunque alguno cayó, y no desentonó para nada.

La sala presentaba un aspecto que confieso me sorprendió al principio, tal y como está el tema de los conciertos, y sabiendo como sabía que había autobuses para ver a ACCEPT en Navarra, no hubiera pensado que iba a ver tanta gente en el Antzoki, cosa que me alegró.

“Es algo increíble que no tengan el status de unos KISS o Van Halen. Tienen canciones, discos enteros, sus directos son aplastantes…”

Seguiría la crónica de forma normal, siguiendo una cronología, destacando ésto o aquello… Pero lo haré de otra forma. Y es que se me ocurren algunas palabras para definir éste concierto y ésta banda, y lo haré mediante ellas:

RESPETO: El que siempre he tenido por Dave Meniketti como cantante-guitarrista. Después de verle 2 veces en los últimos años debo decir que se va a tornar en veneración. Es un grande, más que muchos otros y lo demostró el viernes. Lo cual me lleva a la siguiente:

Crónica y fotos de Y&T en el Kafe Antzokia (Bilbao)
“Un concierto así hace que pueda perdonárselo todo a Dave Meniketti, incluso alguna pequeña falta de gain que noté”. Fotografía: Koldo Orue

FEELING: sólo había que escuchar su voz, esos giros que le caracterizan. Hasta Dio solía rendirse a sus dotes como vocalista en los buenos tiempos. Y qué decir de su otra faceta, esos bendings que sacaba de la guitarra más rasgada del hard rock, esa Gibson, exactamente la misma con la que lleva deleitandonos Meniketti desde mediados de los 70. Confieso que cuando le vi en Barakaldo se me hizo raro verle con la Strato, Pero ya en Bilbao un par de años después, desistí de poner ninguna pega. Meniketti siempre ha sido hombre de Gibson, pero le saca petroleo a cualquier hacha. Como guitarrista no será un ultra virtuoso, pero debería ser una referencia para muchos profesores a la hora de explicar el concepto del feeling y lo que es transmitir. Para mí siempre ha sido un héroe de la guitarra, y viéndole el control y cómo tocó las estrofas de ‘I believe in you‘ no puedo hacer otra cosa que afirmarlo hasta la extenuación.

GENEROSIDAD: 2 horas y cuarto de concierto!!! Más de lo que cualquier die hard fan podría exigir. Y no es porque sea el 40 aniversario de la banda (ahí es nada), hace unos años en Barakaldo, el concierto fue hasta más largo. Es una costumbre de la banda que muchos otros deberían adoptar.

“Se notaba que habian ensayado temas de sobra y esa (calculada) imagen de suficiencia me encantó. Parece que es algo que están haciendo bastante (…) Cambian el set según va la noche”

LEYENDA: La que supone a éstas alturas una banda como Y&T, que debería estar en todas las listas de mejores bandas de hard rock de la historia. Es algo increíble que no tengan el status de unos KISS o VAN HALEN. Tienen canciones, discos enteros, sus directos son aplastantes… Hay cosas que se me hacen imposibles de comprender.

DIGNIDAD: Con la que envejece Dave Meniketti. Como dice Lemmy: ‘Si crees que eres demasiado viejo para el rock and roll, es que lo eres’.

PROFESIONALIDAD: Vamos, como se dice en estos casos, culo pelado. Quitando canciones del set list y poniendo otras, diferentes a las que tocaron la noche anterior, sin que transcurrieran nada más que segundos. Se notaba que habian ensayado temas de sobra y esa (calculada) imagen de suficiencia me encantó. Parece que es algo que están haciendo bastante en la gira. Cambian el set según va la noche.

“Meniketti tiene mucha responsabilidad con la voz principal y los solos, pero aun así tenía tiempo para sonrisas y agradecimiento a todo el mundo”

APOYO: El que le falta a la banda en general, pero el que tiene Meniketti en el escenario. Qué banda, qué armonías vocales, qué batería (Mark Vanderhule), qué guitarra rítmico (John Nymann), y solista ocasional, con un sonidazo y gran feeling también, muy clásico en sus maneras, pero cumplidor como el que más. Y qué bajista… El hueco dejado por Phil Kennemore no es fácil de cubrir. Brad Lang parece estar en la banda para quedarse, pleno de autoconfianza, tocando con mucha solvencia y perfecto en las armonias vocales.

Crónica y fotos de Y&T en el Kafe Antzokia (Bilbao)
“2 horas y cuarto de concierto!!! Más de lo que cualquier die hard fan podría exigir”. Fotograría: Koldo Orue

GOZO: El que se entreveía en las caras de la banda y en las del público. Meniketti tiene mucha responsabilidad con la voz principal y los solos, pero aun así tenía tiempo para sonrisas y agradecimiento a todo el mundo. El resto de la banda era una agradable mezcla de disfrute, profesionalidad, destreza en algunos aspectos y movilidad. Banda de 10.

CANCIONES: Si nos hacemos una lista de reproducción con lo que están tocando en ésta gira de celebración del 40 aniversario, no nos dejaremos ninguna, nada de darle al forward. Empezar con una semi balada como ‘Rescue me‘ y que quede impresionante el comienzo del concierto sólo pueden hacerlo ellos. Empezar con una sola guitarra y voz ‘Midnight in Tokyo‘, o a semi capella ‘Don’t wanna loose you‘… Permitirse solos tan largos en ‘Dirty girl‘, sin que suene pretencioso o aburrido, y cubrirlo todo de feeling y gusto… Abrumarnos con la fuerza de ‘Open fire‘ y ‘Hang èm High‘ cuando ya llevan 20 temazos encima, devolvernos a los 80 con ‘Contagious‘ o ‘Summertime girls’ y que no echemos de menos la muralla de teclados de la versión original. Darnos rock del bueno con ‘Lipstick and leather‘ o ‘I want your money‘…

“Si nos hacemos una lista de reproducción con lo que están tocando en ésta gira de celebración del 40 aniversario, no nos dejaremos ninguna”

Y las baladas… Scorpions no han tenido narices por no decir otra cosa de componer baladas como esta gente, y no se cortaron en tocar ‘Winds of change’, ‘I believe in you’ (con unos giros vocales dignos del mejor bluesman, dejándose llevar por el feeling), o incluso hacer un guiño a la carrera en solitario de Dave con un interludio instrumental de ‘I’ll cry for you’, que haría palidecer a ‘Still got the blues”.

Un concierto así hace que pueda perdonarselo todo a Dave Meniketti, incluso alguna pequeña falta de gain que noté en su gibson (y en su sonido de solos en general), que estuviera cansado y obligara al inconmensurable baterista a desistir en su intento de tocar ‘Ballroom boogie‘, ya al final del set, y conminarle a despedir el concierto con una de las mejores canciones que jamás se hayan escrito en todos los estilos musicales que se me puedan ocurrir ahora mismo, que es ‘Forever‘… Pero amigos, que alguien me diga a ver quién (que no sea Glenn Hughes) con 61 años exhibe esa forma vocal y guitarristica, esa actitud y esa generosidad para con sus seguidores. Muchas patadas en muchos culos da Mr Meniketti cada vez que se sube al escenario. Y espero que queden muchísimas todavia. Rock and roll is gonna save the world!!!

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