KISS + The Dead Daisies en el O2 Arena de Praga

Fotografías: Carlos Blasco

“You wanted the Best and you got the best, the hottest band in the world: KISS!!” Con estas palabras empieza siempre uno de los mayores espectáculos de Rock o de música en directo en general. Pero vayamos por partes porque la noche dio mucho de sí.

THE DEAD DAISIES

Con teloneros así da gusto esperar al grupo principal. Vaya super-banda que se ha juntado: Marco Mendoza al bajo (ex-WHITESNAKE, ex-THIN LIZZY), Richard Fortus a la guitarra principal (GUNS N’ ROSES), Dizzy Reed a los teclados (GUNS N’ ROSES), David Lowy a la guitarra ritmica, John Corabi a la voz (ex-MÖTLEY CRUE) y añadido a última hora para la gira Tommy Clufetos a la batería (BLACK SABBATH, OZZY).

Presentaban su nuevo trabajo “Revolución” y de hecho casi todo el repertorio estuvo basado en él. Acompañados en el escenario únicamente de las pantallas con el logo del grupo empezaron a dar una clase avanzada de cómo dar un conciertazo con lo justo, dándolo todo y haciendo que la gente que no les conozca seguramente se vaya a interesar por ellos. Interpretando un estilo de hard rock muy clásico y disfrutando de un gran sonido para ser teloneros se ganaron a la mayor parte del público que generalmente suele pasar bastante de todo lo que no sea el grupo principal. Con la versión de Hush acabaron de calentar aún más al personal que también agradeció mucho la gran actitud de toda la banda, que no dejaban de moverse por el escenario en cada tema sobretodo Richard Fortus y Marco Mendoza. John Corabi por su parte ejerció de frontman con buenas maneras y a pesar de no tener un gran carisma para moverse por el escenario fue capaz de suplirlo perfectamente con una voz increíble sin fallar una nota y con una potencia envidiable. Clufetos, igual que con Black Sabbath es una apisonadora en vivo, probablemente de los baterías más potentes ahora mismo en grupos de Hard Rock.

Un gran sabor de boca y grandes esperanzas en este grupo que espero no quede solo en un proyecto de un par de discos. Lo que parece claro, y es una pena, es que la formación va a ser bastante cambiante.

KISS + The Dead Daisies en el O2 Arena de Praga

KISS

KISS + The Dead Daisies en el O2 Arena de Praga

Esta vez el motivo de la gira de KISS era su gira de 40 aniversario, pero fuese esa u otra razón, siempre es suficiente para ir a ver a la banda americana ya que suelen ser sinónimo de diversión asegurada. Pero tengo que reconocer que iba un poco predispuesto a la decepción por culpa de la anterior gira en la que sobretodo Paul Stanley se mostró más flojo que nunca en las voces y concretamente hacía el final del concierto en lo que parecía ya el ocaso de la banda. Afortunadamente no se cumplieron los pronósticos. Esta vez el resto del grupo lo volvió a hacer genial y “The Star Child” no tuvo ese gran bajonazo en la parte final, una gran noticia aunque sin duda su voz sigue siendo lo único que pasa momentos complicados durante el show. Hay que destacar también por otro lado lo bien que mantiene su voz Gene Simmons y lo bien que canta Eric Singer, esta vez no oímos a Tommy Thayer más allá de los coros.

Normalmente en los conciertos de KISS te vas a llevar pocas sorpresas si ya los has visto antes y esto es un arma de doble filo porque por un lado sabes que vas a ver ciertos “numeritos” que prácticamente no cambian, varios temas que son intocables en el setlist e incluso los mismos discursos entre temas, todo, eso sí, con una gran calidad de sonido, luces, escenografía etc, pero por otro lado pueden dejarte con una sensación de un show demasiado artificial y muy poco fresco, si comparamos con artistas que les va más la improvisación.

«Hay que reconocer que con el presupuesto que llevan y sabiendo que la mayoría de sus fans repiten gira tras gira podrían tener algún pequeño cambio más»

Pero claro los fans de KISS esperamos como los niños cuando esperan a los Reyes Magos que sucedan las cosas de siempre: Que Tommy Thayer (en su día Ace Frehley) dispare con su guitarra durante el solo, que Gene escupa fuego y más tarde escupa sangre para acabar subiendo a las alturas y cantar un tema desde allí, ver a Paul sobrevolar al público para cantar desde la otra punta del pabellón y un buen puñado de efectos más. Pues conmigo sigue funcionando y no puedo evitar acabar siempre con una sonrisa de oreja a oreja, pero hay que reconocer que con el presupuesto que llevan y sabiendo que la mayoría de sus fans repiten gira tras gira podrían tener algún pequeño cambio más. Tengo que ser más crítico en cuanto al setlist, ya que fue demasiado parecido al de la gira anterior cuando presentaban “Monster”, variando quizá 3 o 4 temas, los que además ya habían tocado en la gira de “Sonic Boom”, así que muy pocas sorpresas. Creo que podrían haber aprovechado para repescar algún tema no tan habitual con la excusa de los 40 años en la brecha. Hasta los guiños a clásicos de rock que meten en medio de “Lick it Up” («Won’t Get Fooled Again» de The Who) y antes de “Black Diamond” (“Stairway to Heaven” de Led Zeppelin) lo siguen haciendo exactamente igual.

KISS + The Dead Daisies en el O2 Arena de Praga

Si que hubo cambio en la escenografía. Era difícil superar esa espectacular araña de la gira anterior que formaba toda la parte superior del escenario pero para mi gusto al menos lo igualaron. Se trata en este caso de una estructura de pantallas gigantes pero no solo detrás de la banda, también sobre ellos que cuando se multiplican y combinan las imágenes se consiguen unos efectos muy interesantes.

En cuanto al sonido, en este caso sí que es bueno tampoco no tener sorpresas, un 10 de principio a fin. Todo sonó redondo y cada voz se oyó perfecta.

Esta vez el O2 Arena de Praga sí que colgó el cartel de “no hay billetes”. Ambientazo antes y durante el concierto, se notaba que además de la mayoría local había gente de distintos países de alrededor de Republica Checa: austriacos, alemanes, polacos etc. y de generaciones muy distintas y gran parte de ellos con las caras pintadas, no nos olvidemos de ese gran y divertido detalle.

«En cuanto al sonido, en este caso sí que es bueno tampoco no tener sorpresas, un 10 de principio a fin. Todo sonó redondo y cada voz se oyó perfecta»

Retomando el tema de la voz de Paul Stanley, como decía estuvo mucho mejor, pero tengo que decir que en mi opinión para ahorrarse sustos deberían hacer algo con “I was Made For Lovin You”, que es en la que siempre sufre. Si no pueden quitarla, que la metan a modo medley con otra o algún recurso parecido, pero es la única nota negativa siempre que los he visto. Ese momento tan alto en la canción cuando peor lo pasa él y los fans estamos negando con la cabeza. Si quitamos esos 30 segundos siguen siendo 2 horas de pura diversión en todos los sentidos, musical y visualmente y por encima de todo un ambiente puramente festivo que al fin y al cabo es lo que casi todos buscamos con los conciertos de Rock, pasarlo bien y volvernos un poco (más) locos. De hecho el concierto acabó con cañones de confeti que no paraban de disparar mientras sonaba “Rock And Roll All Nite” y Gene y Tommy sobrevolaban al público sobre unas plataformas que casi les acercaban hasta la mitad del pabellón. KISS siguen siendo más que una banda de rock para bien o para mal y lo mismo sucede con sus espectáculos, son algo más que conciertos de rock.

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