Extinction 'The Dark Matter'
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Extinction, banda nacida a raíz de la fluida conexión musical entre sus tres miembros: Ekaitz e Iván (Legen Beltza, Clockwork), guitarrista y batería respectivamente, y Andoni, bajista (Phtisis), sacó a principios de julio su primer material. Dicho EP, titulado ‘The Dark Matter‘, viene cargadito de una buena dosis de metal extremo y progresivo con algunos tintes de deathcore.

Pyoneers of the Deep Abyss‘ abre con un minuto y medio de intro épica, simple, más ambiental que técnica, pero basta y sobra para meternos en situación. Situación que llega cuando entra el segundo tema, el homónimo del disco, ‘The Dark Matter‘. Desde el primer riff podemos notar la contundencia de la guitarra acompañada de un potente doble pedal de fondo. Los riffs van mejorando hasta que Ekaitz comienza a cantar con unos potentes guturales rasgados al estilo de Randy Blyhte (Lamb Of God). Hacia el minuto 2:30, un interludio muy místico y melódico contrarresta toda la descarga de distorsión previa, que finalmente vuelve a arrancar de una forma más violenta y contundente.

Tras el primer asalto, continúa ‘Amaigabeko Iluntasuna‘, una pieza que recrea con más fidelidad el sonido progresivo y épico de la intro. Unos coros gritados acompasan el principio con un mid-tempo que continúa hasta poco después del primer minuto, donde un nuevo riff descoyuntavértebras nos da una palmadita en la espalda. De nuevo, carga y mucha velocidad: el instrumental suena técnico y preciso a la par que compenetrado junto a la voz de Ekaitz, cantando en euskera. Como parte negativa, los cambios de ritmo quizá pequen de algo repetitivos y simplones.

«Iván, Andoni y Ekaitz nos traen un disco que pese a sus altibajos (especialmente por los instrumentales…) se muestra muy contundente en otras, con unos detalles técnicos de aúpa»

Zagadka‘ nos pone de nuevo en situación con un breve instrumental, donde de nuevo prima más la carga ambiental que la musical en sí, que resulta bastante básica. Le sigue ‘Father to Son‘, cuyos primeros minutos combinan una introducción parsimoniosa junto a una conversación extraída de la película ‘2010: Odisea 2’ (The Year We Make Contact en su título original). Poco a poco la pieza va tomando fuerza, hasta que hacia el final del segundo minuto, rompe con un riffazo, una batería metralleta y una buena aparición del bajo (un poco plano hasta estas alturas de disco). Este buen aliño denota madurez en un tema bien compuesto, cuyo auge llega en el estribillo. En este suenan dos voces: tanto la rasgada como una limpia de fondo, que desemboca en un interludio muy bien manejado por el bajo y posteriormente rematado por una serie de solos de guitarra. En mi opinión, estos 8:28 son la muestra de todo el potencial del grupo, con una combinación musicalmente letal, la mejor del EP.

Sin embargo, tampoco es para desprestigiar sus dos últimos cortes: ‘Voyager‘ y ‘Revelations‘. Comenzando por el primero, un instrumental protagonizado por una guitarra acústica y unos coros apagados de fondo sin mucho misterio. La canción que cierra el disco, ‘Revelations‘, arranca con una batería marcando fuerte, sin prisa pero sin pausa. La guitarra entonces comienza a acompañar y a dominar con un fenomenal solo y finalmente entra de lleno en el tema. Este se muestra menos enérgico y veloz, mucho más pesado y “blacksabbathiano” que los anteriores. La influencia Devin Townsend está ahí y los chicos de Extinction la exprimen con su propio sello. Los últimos 30 segundos son de outro en fade out… ¿Continuará?

Desde luego, esperemos que sí. Iván, Andoni y Ekaitz nos traen un disco que pese a sus altibajos (especialmente por los instrumentales, que pueden llegar a pecar de básicos y repetitivos en ciertas secciones) se muestra muy contundente en otras, con unos detalles técnicos de aúpa. La batería suena bien, con buenos momentos, aunque un poco de innovación en los patrones le sentaría mejor. El bajo suena en un segundo plano en casi la totalidad del disco (cosa que, teniendo en cuenta el estilo progresivo del álbum, no puedo dejar pasar por nada) y sus despuntes son breves. Sin duda, la estrella se la lleva una guitarra que suena atronadora principalmente, pero fina y virtuosa cuando toca, desde los riffs hasta los solos. Como nota final global: un 7 para el primer trabajo de la formación.

LO MEJOR

Despuntes notables de calidad, buena combinación de cambios de ritmo, mezcla interesante de elementos pesados, veloces, ambientales y sosegados.
Un deleite especialmente para aquellos que busquen momentos de calma después de la tormenta, brindados por el elemento progresivo que nos ofrecen.

LO PEOR

Altibajos que pueden resultar pesados.
A las intros largas se le suman las canciones instrumentales, y es que algunos fragmentos están muy trabajados: otros, pura atmósfera (si te sales de ella, aprecias que respecto a su complejidad no es gran cosa precisamente).
Falta de protagonismo tanto respecto a la batería como para el bajo. Creo firmemente en que todo el potencial de la banda no está en este disco.

Lo más visto...

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp