Iron Maiden ‘The Book Of Souls’

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Aquí está. Cinco años después de su irregular e insatisfactorio ‘The Final Frontier‘, llega ‘The Book Of Souls‘. Su 16º LP llega tras la superación de Bruce Dickinson de su cáncer de lengua por el cual muchos temieron, y es que fue la causa del retraso de su lanzamiento. El mismo consta de 2 cds y una duración total de hora y media, lo cual puede ser muy bueno o muy malo. Para averiguarlo, nos metemos de lleno en él:

If Eternity Should Fail‘ nos introduce en una atmósfera chamánica donde Bruce comienza recitando los primeros versos. Tras minuto y medio, arranca el instrumental con las clásicas cabalgadas a lomos del bajo de Steve Harris, bien compenetrado con el trío de guitarras y la batería. En el minuto 5, el compás se acelera y se recupera en parte la versión cañera y melódica de Maiden, que sin embargo dan la sensación de sonar al 80% de su capacidad. Sin muchos alardes ni grandes arreglos, el tema cumple poniendo el cuerpo a tono con un estribillo épico, el mismo del que goza ‘Speed Of Light‘, que llega tras los 8 minutos del primer corte. De éste destaco la esencia más letal de los heavys británicos en una gran combinación instrumental y con un enorme Bruce berreando a plena potencia (los más exigentes podrán notar que la garganta del vocalista no está para clavar los agudos de antaño, pero es igual cuando el resultado sigue siendo tan potente…). Así, ‘Speed Of Light‘ se convierte en la contraposición del inicio del álbum, mostrándose más crudo y veloz.

The Great Unknown‘ llega de la mano de Harris marcando flojito, capitaneando junto a los arreglos de guitarra. Como el primer tema, tarda minuto y medio en arrancar, quedándose en un mid-tempo que a la larga se hace algo peñazo. Un solo de guitarra previo a la repetición del estribillo y otro conjunto de solos previo al puente final dejan los momentos más eufóricos. Esto se queda corto si a uno le resultan insuficientes las letras, siendo estas el punto fuerte en teoría de un álbum que a priori se presenta ciertamente progresivo.

The Red and The Black‘ abre de nuevo con las cuatro cuerdas de Harris en un gran riff de bajo, despegando a los pocos segundos en la típica canción maideniana de saltar en los conciertos. Aun con un riff bien acompañado por Bruce y la energía que desprende la composición (que parece ideal para los directos de no ser por sus 13 minutos de duración), acaba repitiéndose en exceso. La segunda mitad es dominada por las guitarras en un recital de solos insulsos con una base rítmica que apenas varía.

When The River Runs Deep‘ contiene en su inicio unos riffs más sucios y heavys, pareciendo en un comienzo uno de los clásicos temazos de la banda. Pese a ello, se queda en agua de borrajas (teniendo todos los ingredientes, a los ingleses se les ha quemado el plato en el horno). Hacia los dos tercios de este tenemos un virtuoso interludio dominado por las guitarras que salva los muebles por poco.

El primer disco llega a su final con ‘The Book Of Souls‘, la pieza más flemática hasta el momento. Otros 10 minutos, los cuales seguramente terminarán durmiendo a los más ávidos de caña, que nos da otra sesión de himno con patrones reutilizados. No es hasta casi los seis minutos cuando la cosa se anima, reiniciando la cabalgada con varios segmentos intercalados de solos y partes cantadas.

Death Or Glory‘, formando ya parte del segundo cd, arranca con mucha marcha, recobrando la compostura. Lo considero simple y eficiente: no necesita la presuntuosidad de los cortes más extensos y consigue atraer la atención con un conjunto instrumental muy correcto y un estribillo pegadizo.

Conforme empieza el siguiente tema parece que viajamos en el tiempo por unos instantes al Somwhere in Time de 1986. Un riff calcado al del magnífico ‘Wasted Years‘ lleva la batuta en los primeros compases de ‘Shadows Of The Valley‘. Conforme avanza se nos muestra una pieza melódica y compacta, que pese a no ser tan exhuberante como ninguna de la época, tiene reminiscencias de los Maiden clasicotes en algunas partes. De todas formas, siguen siendo 7 minutos y pico que a la larga van sumando al montón de innecesarios.

Tears Of a Clown‘ es un mid-tempo insípido sin mayor importancia (restando la parte del solo). Se queda a mitad camino entre un tema veloz y cañero y otro más atmosférico. Pulgar abajo.

The Man Of Sorrows‘ tarda lo suyo en arrancar y lo hace progresivamente, estando Harris algo más presente en el conjunto (muy desapercibido a lo largo de la grabación). Esta canción tiene más miga de la que aparenta tras la primera escucha pero no alcanza el listón tan alto que tiene marcado la formación.

El finiquito del disco da sus primeros pasos con una melodía de teclado. ‘Empire Of The Clouds‘ es una gran obra si estamos dispuestos a olvidar que forma parte de un álbum de heavy metal. Aquí podemos encontrar la verdadera innovación y desde luego, la pasión que ha faltado en casi 90 minutos de grabación. Escuchándola con calma, Maiden regala una pieza maestra que sola de por sí es ya medio LP (por duración y por calidad) a la altura de una gran banda sonora de blockbuster.

Regusto agridulce con más sensaciones negativas que positivas. Los anglosajones nos traen hora y media de bostezos solo recomendable para los fans con más paciencia y oído. Hasta los más acérrimos tendrán sentimientos encontrados al darse de bruces con un disco tan opulento y vacío al mismo tiempo.

LO MEJOR

Los que buscan la chispa en lo ambiental y en las letras tienen un buen disco delante. ‘The Book Of Souls’ es un disco a primera vista aburrido aunque profundo y dramático. Necesita varias escuchas para sacarle jugo.
La recuperación de Dickinson es palpable: pese a no alcanzar su mejor versión de antaño, experimenta y juega correctamente con su registro vocal.

LO PEOR

El terrible abuso de los solos como relleno y la enorme cantidad de interludios vacíos y carentes de energía, ya que ralentizan en exceso el progreso del álbum y rellenan minutos basura en exceso.
La carencia de temas veloces a lo largo del disco que solo se muestra en algunos fragmentos, siendo estos algo escasos.
Para lo largo que es el LP hay pocos cambios de compás y prácticamente ningún arreglo destacable restando el último corte. Solo salvaría ese y ‘Speed Of Light’.


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