Crónica de Gigatron en la sala 16 Toneladas, Valencia

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

10 años son los que han pasado desde que Gigatron sacaran su aclamado ‘Mar de Cuernos‘, que no tuvo en su día la gira que merecía dado que la formación se disolvió al poco del lanzamiento. Sin embargo, han aprovechado la ocasión del décimo aniversario para montar el Mar de Cuernos Tour en el que los valencianos se dedican íntegramente a tocar el álbum al completo (y continuar más adelante con otros tantos temas).

“Valencia ardió aquella noche. El concierto fue un auténtico éxito: el público estuvo muy receptivo y la banda al fin pudo redimirse con una actuación cercana y potente”

16 Toneladas estaba a reventar, muestra inequívoca de toda la expectación que levantan los Giga en nuestro país y más aún cuando tocan en casa. El bolo comenzó pocos minutos después de las 23:00 y sin más dilación, se lanzaron a tope con ‘Banderas de Roña‘. Desde el primer minuto la gente lo dio todo, creando un ambiente genial con los coros y con toda la movida que se originó en el centro de la sala en un cúmulo de empujones, sudor, cerveza, pelucas rosas, cascos de vikingo y espadas de goma. La formación estaba compuesta por sus tres integrantes actuales, Charlie Glamour al micro, Mike Ferralla al bajo y Dave Demonio en las seis cuerdas. En la batería no se encontraba Mazinguer Molina, siendo reemplazado por un joven y anónimo blacker que llevó a cabo su labor fantásticamente.

Crónica de Gigatron en la sala 16 Toneladas, Valencia
Tocaron al completo el Mar de Cuernos, haciendo sonar temas populares de su repertorio como ‘Mi Hacha Hizo Tu Culo’, ‘Walking By My Barrio’, ‘Mazinguer Metal’ y ‘Machocabrío’. Fotografía: Luz G. Gamero

Como he comentado, tocaron al completo el Mar de Cuernos, haciendo sonar temas populares de su repertorio como ‘Mi Hacha Hizo Tu Culo‘, ‘Walking By My Barrio‘, ‘Mazinguer Metal‘ y ‘Machocabrío‘, aunque también tuvieron tiempo para hacer sonar canciones no tan comunes en su setlist como ‘Tú Mismo‘, ‘Marginado‘ y ‘Mákina Machín‘. Por supuesto, y como estrellas humildes que son, reconocieron tres de sus piezas como “no demasiado aptos para haber entrado en el disco” debido a lo estrafalarias que resultan (y que lo digan ellos precisamente da que pensar). ‘La trilogía del terror‘ se conformaba de ‘La Virgen De Las Tachuelas‘, ‘Himno Al Botellón‘ y el extravagante experimento rap-metal que es ‘Nigger Of The Balls‘ en el cual todos dejaron sus instrumentos para armarse micro en mano. Finiquitaron el álbum de la mejor forma posible, con su épica ‘Warrior Of The Barrio‘ dividida en sus tres fragmentos (‘Adagio‘, ‘Andante‘ y ‘Allegro Vivace‘) que fue coreada por toda la sala.

Tras los 22 cortes que componen el Mar de Cuernos llegaba la hora de Bochornorama, el proyecto en acústico que llevan a cabo Charlie y Dave. Con Mike y el batería acompañando en algunos coros, dejaron perlitas de su repertorio como ‘Muérdelo‘, ‘Grábame El De Slayer‘ o ‘Y me mola la de peisens‘. Pero el festival no paraba ahí, ni mucho menos. El concierto prosiguió más adelante de nuevo en eléctrico con ‘Apocalipsis Molón‘, ‘Heavy Hasta La Muerte‘, ‘Caballón‘ y por supuesto, su aclamadísima ‘Te Peto el cacas‘, y es que la duración total del bolo superó las dos horas y media. Entre canción y canción, Charlie se dedicaba a darle al pico y contar sus batallitas, a andarse por las ramas con sus experiencias por L.A., con los problemas de lidiar con la fama y la coca y esas cosas de súper estrellas del rock huevero. Desde luego, poca queja por parte de los fans, que aún en los últimos compases de la actuación seguían dándolo todo y encantados con el panorama.

En resumidas cuentas, Valencia ardió aquella noche. El concierto fue un auténtico éxito: el público estuvo muy receptivo y la banda al fin pudo redimirse con una actuación cercana y potente. Respecto a la acústica, esta fue correcta, aunque la batería se escuchaba ligeramente por encima del resto del instrumental. Toda la birra derramada y el garito en llamas entraba dentro del show. La leyenda de que allá por donde pasan los Gigatron no crece la hierba resultó ser cierta. Más que nada porque se la fuman toda.

Agradecimientos por las fotos a: Luz G. Gamero

Más sobre

Lo más visto...