El otro lado del metal (LIV): Glory Romero

El otro lado del metal (LIV): Glory Romero «Hay que abandonar el San Benito de querer hacer en pleno siglo XXI otros años 80»

El otro lado del metal (LIV): Glory Romero

Más sobre

Nombre: Glory Romero
Profesión actual: Traductora e intérprete de inglés
Grupos relacionados: Guadaña
Puesto dentro del grupo: Voz
Enlaces relacionados: Facebook Oficial Guadaña

Cuéntanos quién eres, y cuál es la faceta por la que te conocemos en el mundillo.

Pues mi nombre es Glory, una chica del sur del país a la que le encanta el deporte, la música y hacer vida social, y que tengo la suerte de poder dedicarme a una de mis pasiones que es la música, por supuesto. Actualmente en este mundillo soy una de las partes vocales de Guadaña, una banda con un recorrido muy largo si nos remontamos a su prehistoria jeje, y con un largo recorrido también si solo nos referimos a su actual vida.

¿Cuánto tiempo llevas cantando?, ¿y en tu grupo?

Como anteriormente dije, la música es una de mis pasiones, y como tal, me dediqué a ella casi toda una vida; empecé haciendo mis pinitos en bandas locales -no necesariamente heavys- hasta que a mediados de los noventa comenzamos a dar forma a un proyecto más serio que más tarde se llamaría Huma. Con Huma anduvimos hasta 2009, que por extrañas circunstancias nos vimos evocados a su abandono, para darle una nueva vida en este “barco” en el que actualmente nos movemos, llamado -como bien sabéis- Guadaña.

¿Cómo describirías el proceso de pasar de ser un fan a subirse al escenario?

En un principio te subes con todas las ganas del mundo, pero cuando te ves ahí en el sitio juega un papel importantísimo la experiencia; es decir, no es lo mismo aquellos primeros bolos que dábamos en los que primaba el nerviosismo cuando había mucha gente, el “a ver qué pasa” o el “cómo me saldrá…” al momento actual, después de tanta carretera, tantos escenarios en los que tenemos mucho ya aprendido.

¿Tuviste algún tipo de formación musical o eres totalmente autodidacta?

Sí que tuve educación musical, aunque un tanto accidental, me explico. Por un problema de garganta que tuve hace ya muchos años, y debido a la cantidad de conciertos que dábamos sin tener educada la voz, cogí la determinación de aprender de verdad el oficio, cosa de la que nunca me arrepentiré, ya que gracias a esas clases y a ese aprendizaje nunca más he tenido problemas en la voz, y encima se utilizar correctamente todos mis recursos.

«La banda nos ha costado muchos gastos en un pasado muy cercano, pero la cosa ha ido creciendo hasta por lo menos conseguir no solo no gastar, que ya es bastante, a incluso ganar (…) Nuestras aspiraciones con Guadaña son las máximas y trabajamos para ello porque creemos en este proyecto»

España siempre parece un lugar improbable para lograr el éxito con el rock/metal. ¿Qué opinas de esta tendencia?

La verdad es que yo, y al igual que mi banda al completo, pensamos que es cuestión de trabajo e insistencia, el no caer en los tópicos – como este mismo que me planteas – y saber hacer las cosas bien. Lo que pasa es que hay que abandonar el San Benito de querer hacer en pleno siglo XXI otros años 80; ejemplo, hay bandas que funcionan, llámense Saurom, Zenobia, etc… Por lo tanto, para muestra un botón.

¿Cómo destacar frente a las demás bandas?

Haciendo una propuesta original, atractiva y ofreciendo un show completo tanto a nivel sonoro como visual, cinco tíos en un escenario meneando las guitarras los hay por mil, pero una banda que salga con dos bailarinas de danza del vientre (como hacíamos nosotros en la pasada gira) ya no hay tantas ¿no?. Pues he ahí una diferencia. El atreverse a dar el paso con cosas nuevas e innovadoras.

¿A qué te dedicas en la vida real para llegar a fin de mes?

Pues soy traductora e intérprete de inglés.

¿Te genera más gastos o ingresos tu participación en la banda?

La banda nos ha costado muchos gastos en un pasado muy cercano, pero por suerte la cosa ha ido creciendo hasta por lo menos conseguir no solo no gastar, que ya es bastante, a incluso ganar algo de dinero en algún que otro concierto.

¿Dónde está la frontera entre un hobby caro y una profesión con la que ganarse el pan?

La frontera de Guadaña no tiene límites, tenemos la ilusión intacta y tenemos la suerte de no salir trastocados de cada concierto; si no ya no existiéramos seguramente. Quiero decir, nuestras aspiraciones son las máximas y trabajamos para ello porque creemos en este proyecto, el cual sabemos que no es fácil, ni el camino va a ser corto, pero creo que vamos en un muy buen camino.

Se puede destacar haciendo una propuesta original, atractiva y ofreciendo un show completo tanto a nivel sonoro como visual, cinco tíos en un escenario meneando las guitarras los hay por mil, pero una banda que salga con dos bailarinas de danza del vientre (como hacíamos nosotros en la pasada gira) ya no hay tantas ¿no?

¿Consideras a corto, medio o largo plazo la posibilidad de poder vivir de la música?

Pienso que sí. No te digo que nademos en dinero, pero que sea una fuente de ingresos para nuestras vidas sí. Además, como dicen por ahí mis compañeros “El rock ya nos da para vivir” y no hablan e dinero ¿eh?. Si nos quitan el rock es cuando no vivimos, por lo tanto, nos da para vivir, jeje.

¿Qué tendría que cambiar para que eso fuera posible?

Que la gente creyera en esto un poco más, no solo de decir, que está bien, si no de hacer. La gente de otros estilos vende discos, llena conciertos y sus fans les siguen y les apoyan con hechos. Eso necesita el rock.

¿Qué has aprendido hasta ahora del negocio como músico?

Uff, en tantos años un buen puñado de cosas. De quien no fiarme, de quien sí. Quien viene de verdad a ayudarte y quien no. Los caminos a escoger cuando te ponen algunos falsos, en fin, experiencia de vida. Son muchos palos ya, y de palos se aprende.

¿Qué porcentaje de las experiencias personales se transportan a la partitura?

Por carácter bastantes, de coraje también otro tanto y en lo cotidiano pues -ahora que pienso- también por lo que yo diría, un mínimo del 75% está impregnado ahí sobre las tablas y tras el micro.

Un deseo para el futuro

Pues que mi banda, que es la de mis compañeros Salva (cantante también al 50% con migo), Pablo, Nael y Juanma consigamos todas nuestras metas, que son muchas. Si eso ocurre se habrá cumplido gran parte de nuestros sueños, la otra ya está cumplida.

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