Insomnium 'Winter's Gate'
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Winter’s Gate‘ es sin duda uno de los lanzamientos más sorprendentes del año. No sólo ha colmado todas nuestras expectativas a nivel compositivo, sino que además hemos conectado con la historia y el relato que hay detrás del álbum, y se ha convertido por mérito propio en uno de los mejores discos del género. Hace poco charlábamos con el líder de la formación sobre la creación del mismo y el proceso de grabación, y de como desde un primer momento han tratado el disco como su lanzamiento más personal y digamos elaborado.

Este LP tiene dos particularidades que debemos comentar, ya que ha salido hace apenas unos días y sabemos que es difícil resistirse a escucharlo en formatos digitales. Pues bien, la primera es que se trata de una única canción de más de 45 minutos, que sin embargo alberga diferentes movimientos para hacer digamos más ‘sencilla’ su digestión. La otra particularidad es que va acompañado de un libro que narra la versión larga de la historia que Niilo Sevanen, su creador y principal compositor, utilizaron como inspiración para darle forma a las letras y a las melodías. De momento tendremos que esperar para poder leer dicho libro en castellano, pero seguro que pronto nos sorprenderán con una versión traducida.

El disco comienza con una atmósfera onírica, que pronto termina con la furia y la potencia a la que nos tienen acostumbrados los finlandeses. Esta primera parte – de aproximadamente seis minutos – contiene algunos de los movimientos más melódicos y quizás comerciales del disco, que no peca en absoluto de ser poco arriesgado. Los teclados y melodías sinfónicas están especialmente acertados, y desde luego hará las delicias de fans de Amon Amarth o Ensiferum. Las guitarras acústicas también están presentes en el final del tema y hacen un trabajo fantástico, muy tribal y actual al mismo tiempo. Voces en off y pasamos sin darnos cuenta al segundo corte. Éste algo más solemne y a modo de himno. Los coros se hacen imprescindibles y sería genial escucharlo en su versión integra con una gran orquesta en directo. Las voces menos lineales y muy sentidas, y el omnipresente trabajo de Ville Friman con las guitarras hace que entremos en una especie de trance en las partes más lentas. El final del corte es especialmente melódico y grandilocuente, esperamos que en directo se prodiguen por este tema ya que tiene un tono festivalero increíble.

El tercer corte comienza lento y muy progresivo. Por un momento parecen Tool en su ‘10.000 days’, y sin lugar a duda no han tenido reparos en jugar con los cambios de tiempo y la polirítmia. La segunda mitad del tema es algo más brutal, con doble bombo, riffs con trémolos vibrantes, y melodías muy trabajadas. La continuidad del mismo apoyada en la orquestación no tiene nada que envidiarle a bandas como Nightwish o Dimmu Borgir.

Tras un breve interludio acústico volvemos a las melodías épicas, e incluso a un piano en primer plano que presagia que este cuarto corte va a ser más intenso aún que el anterior. El trabajo rítmico de Markus Vanhala y Ville Friman en las guitarras es simplemente brillante, y la batería de Markus Hirvonen es muy sólida y natural a lo largo del disco. Los coros del temas nos recuerdan que Niilo tiene un master en expresividad ganado a pulso durante casi 20 años de carrera musical. Despedida con acústicas más piano e intimismo, entroncan el quinto movimiento que hace de la orquestación y los ritmos lentos su principal arma. El doom se respira más que en ningún otro corte del álbum, y desde luego no se puede decir que no se hayan trabajado los solos, ya que las melodías a lo largo de los mismos nos hacen volver a la línea principal del disco y a esa temática nórdica y guerrera. El final intenso nos depara también de los mejores momentos de todo el trabajo.

El sexto corte es pura atmósfera y creatividad. Seguimos con los tiempos lentos y el bajo de Niilo haciendo de las suyas a lo largo de toda la canción. Avanzado el tema, la orquesta vuelve a tomar protagonismo, y el tema toma velocidad en la batería. Con unos coros así ¿quien quiere teclados? Las guitarras acústicas muy en la onda de Borknagar nos devuelven a ese intimismo que hacen de su trabajo todo un placer para los amantes del mejor metal, sobretodo los solos clásicos que se marcan te hacen darte cuenta que estamos ante músicos profesionales.

El séptimo y último movimiento es algo de otro planeta. Voces graves y la omnipresente orquestación nos conducen a una estrofa increíble, una melodía que se desgarra con la voz, y uno de los momentos más brutales, intensos y puros de toda la carrera de Niilo. En directo este tema será oro puro, y ya nos hace desear que acerquen su gira por nuestro país. Tras algo más de tres minutos, un interludio acústico casi flamenco nos sorprende y nos deja absortos por un momento. Se atreven con todo, y el final del disco va cayendo en intensidad hasta casi empalmar con el primer tema de nuevo. Una joya que podríamos estar escuchando en loop durante horas.

Lo mejor

  • Melodías que no olvidarás facilmente
  • La historia y las letras son únicas
  • Un disco muy arriesgado y original
  • Trabajo fabuloso de las guitarras y los solos
  • Las voces muy expresivas y personales hacen de este disco un clásico instantáneo

Lo peor

  • Se nos hace algo corto, suponemos que porque es de una calidad tan buena que nos ha dejado con ganas de más
  • Nos quedamos con las ganas de una versión solo orquestal del mismo
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