El otro lado del metal (LVI): Guillermo Starless

El otro lado del metal (LVI): Guillermo Starless «Menos llorar porque no vuelven los 70 y 80, y más poner tu granito»

El otro lado del metal (LVI): Guillermo Starless

Más sobre

Nombre: Guillermo Starless
Profesión actual: Músico profesional y profesor de guitarra y armonía.
Grupos relacionados: Sexplosion
Puesto dentro del grupo: Guitarra, voz
Enlaces relacionados: Facebook oficial Sexplosion

Cuéntanos quién eres, y cuál es la faceta por la que te conocemos en el mundillo.

G.Starless, guitarrista y vocalista de Sexplosion.

¿Cuánto tiempo llevas tocando? ¿Y en tu grupo?

Tocando llevo aproximadamente 23 años, y en Sexplosion desde 2009.

¿Cómo describirías el proceso de pasar de ser un fan a subirse al escenario?

Todo aquel que piense que de verdad ha dejado de ser fan cuando se ha subido al escenario está completamente equivocado, y no ha entendido absolutamente nada de lo que es esto. La música es un arte, una pasión, es de hecho a mi parecer la única corriente artística capaz de condicionar tu vida hasta el punto de que vistas de una forma u otra, de que te relaciones con gente con gustos musicales parecidos a los tuyos, de que incluso modifique tu filosofía de vida y un larguísimo etc… Es por eso que quien de verdad piense que en el momento en el que está en un escenario ya no es fan, y pasa a ser un músico al que los fans deben seguir, y no al contrario, está completamente perdido. Yo muchísimo antes que músico me considero fan de la música, fan absoluto de quienes me influencian y a quienes admiro, y fan absoluto de cada banda aunque sea de ámbito local a la cual estoy disfrutando desde abajo del escenario.

Dicho esto, en mi caso nunca hubo un cambio sustancial en ese sentido, ya que empecé a tocar a los 13 años, y poco después daba conciertos con mi banda. Esos conciertos no eran ni un 3% de todos los conciertos a los que asistía, así que obviamente seguía y sigo siendo un fan como otro cualquiera. Es evidente que el porcentaje de conciertos que doy a día de hoy con respecto a los que asisto ha subido sustancialmente, pero eso no cambia las cosas. Todo esto puede parecer muy obvio, y sin embargo muy a menudo me encuentro con gente que sí ha dejado de ser fan, a excepción de para sus bandas míticas, y todo porque se creen en posesión de un supuesto derecho por el cual ya son músicos a los que el público tiene que rendir pleitesía, pero ellos no pueden rebajarse a ser fan de nadie… En fin, tontos creyéndose el puto amo hay por todas partes…

Si quieres hacer algo con tu banda de rock/metal en este país vas a tener que currar diez veces más que cualquier otra banda de por ejemplo Reino Unido, Alemania, Suecia y ya ni hablamos de Estados Unidos…

El mundo de la música me ha enseñado muchísimas cosas, muchas que he disfrutado y me han apasionado, pero también muchas que preferiría no haber conocido. Supongo que es ahí donde reside la diferencia entre cuando eres solo un fan, y cuando además de seguir siendo fan eres quien también está en el escenario, en que ya no es todo tan bonito como parecía, ahora conoces lo bueno y lo malo también.

Pero no todo iba a ser tan malo, si eso fuese así nadie seguiría en esto. La música es pura pasión para quien la disfruta realmente, y la sensación que tienes encima de un escenario es absolutamente inigualable a nada, o al menos a nada que yo haya probado. Es completamente adictiva y sobre todo cuando ves a alguien disfrutar con algo tuyo, con lo que haces, y no me refiero a tocar covers, sino a cuando ves a gente disfrutar con la música que tú has creado, eso es absolutamente inigualable… Prefiero una sala con 10 personas disfrutando de mi música que un estadio con 50.000 personas viéndote tocar temas que ha compuesto otro… Es tan apasionante todo dentro de la música que supongo que no es difícil entender porque tantos fans quieren dar el salto y probar a estar ahí arriba, ¿no?. Y no tiene nada que ver con la fama y el dinero. Si te has metido en esto por esos motivos – en estos tiempos – te hubiese salido mejor pegar patadas a un balón, hacer videos estúpidos en YouTube o pinchar música en una discoteca.. pero ninguna de esas cosas tiene nada que ver con el arte y no es ni siquiera comparable.

¿Tuviste algún tipo de formación musical o eres totalmente autodidacta?

Empecé como autodidacta durante los primeros meses, pero pronto pasé a ser alumno de un conocido guitarrista de jazz de Jerez, donde nací. Estoy titulado por el conservatorio Adolfo Salazar y la Escuela de Música Creativa de Madrid en guitarra moderna. Además he estudiado tanto de forma oficial como extraoficial con diferentes músicos y diferentes materias, armonía, composición y arreglos, historia de la música, etc.

España siempre parece un lugar improbable para lograr el éxito con el rock/metal. ¿Qué opinas de esta tendencia?

Que es completamente cierta, para contar cuentos ya están los libros para niños, y lo cierto es que si quieres hacer algo con tu banda de rock/metal en este país vas a tener que currar diez veces más que cualquier otra banda de por ejemplo Reino Unido, Alemania, Suecia y ya ni hablamos de Estados Unidos… Y aun cuando curres esas diez veces más, absolutamente nada te garantiza que vayas a conseguir gran cosa, ya que vivimos en un país donde el apoyo por parte de la industria y medios a día de hoy es prácticamente inexistente. También muchas veces incluso puedo llegar a entender ese “racismo musical” por parte de los países privilegiados en el negocio musical. Es sencillo de entender, ya que en España se nos ha ido completamente la olla con la autoproducción. A día de hoy una banda se reúne en un local, compone un puñado de temas, y en vez de grabar una maqueta y matarse a rodar en directo se gastan 3 o 4.000 euros en un estudio para grabar un disco. Un disco que en la mayoría de los casos no superaría la más mínima criba de cualquier A&R en una discográfica, que no tiene seguidores, y que ni siquiera han tenido huevos de preguntar y sondear si realmente merece la pena lo que hacen. Para esto último no vale con preguntarle a tu novia o tu colega de toda la vida, mejor búscate alguien con criterio, experiencia, y sobre todo, que no sea un hipócrita y no le de miedo decirte la verdad. De esta forma sobresaturamos el panorama musical con productos que en un 90% no merecen la pena. Y si te pones en la piel del tío que trabaja para Nuclear Blast o Roadrunner, y tiene que escuchar todo el material que le envían, cuando llevas escuchadas 200 bandas españolas y no te ha molado ni una lo lógico es que pienses “a la mierda, no escucho ni una sola banda más de este país”… y a lo mejor la banda número 203 y la 307 eran la hostia.

Personalmente me resulta muy gracioso, y a la vez irritante, cuando muchas veces escucho comentarios estúpidos como que ahora no hay talento, o que las bandas de ahora no llegamos a nada a pesar de tenerlo todo gracias a la tecnología. Yo cambiaría todas esas supuestas ventajas tecnológicas que esos necios nos otorgan, que no son ventajas en absoluto, por simplemente un 20% del apoyo que tenían las bandas hace 20 o 30 años por parte de la industria, entonces podríamos hablar de si hay talento o no.

Lo más triste de todo, es que además de que es cierto que existe racismo musical desde todos esos países que antes mencionaba hacia los países del sur de Europa, además tenemos que soportar el menosprecio constante por parte de nuestra propia población, la cual siempre va a preferir comerse cualquier mierda del norte de Europa antes que a una banda nacional, aunque sea igual o en muchos casos mejor. Y sí, has leído bien, mierda del norte de Europa por poner un ejemplo, que ellos también tienen productos que no merecen la pena, pero nos los venden a nosotros porque saben que aquí adoramos todo lo que venga de fuera. He tenido la lamentable experiencia de compartir escenario con muchas bandas a las cuales el público adoraba, y básicamente estaban estafando a su público llevando grabado la mitad de lo que estaba sonando o aun peor, haciéndolo directamente como el culo… pero no pasa nada, porque son de tal o cual país y son la polla.

Habrá mucha gente que simplemente quiere replicar un estilo que le gusta, o no, pero desde luego no es mi caso, y obviamente replicar algo para mi no tiene ni mucho menos el mismo valor (…) Pero no hay un secreto para destacar. Empieza por tener mejores temas, y eso debería ser el 90% de la ecuación

¿Cómo destacar frente a las demás bandas?

Creo que el termino destacar entre las demás bandas se puede confundir con algo egoísta, y sobre todo competitivo. Desde mi punto de vista no es así. Siempre he pensado que cuanto mejor le vaya a la banda que hace el mismo rollo que tú y ensaya a tu lado, mejor te puede ir a ti también.
Pero ¿quieres destacar?, por supuesto que sí, pero porque creo que un músico, o más bien un compositor, siempre está en busca de ese Santo Grial que es tener ese sello propio, eso que hace que alguien escuche tres notas tuyas y te identifique. Y ¿por qué?, pues no lo sé, no sé que es lo que nos mueve a buscar eso constantemente. Supongo que no le ocurrirá a todo el mundo, y habrá mucha gente que simplemente quiere replicar un estilo que le gusta, o no, pero desde luego no es mi caso, y obviamente replicar algo para mi no tiene ni mucho menos el mismo valor. Muchos pueden estar pensando “pues he escuchado tu música y me parece más de lo mismo” ok, es tu opinión y la respeto, pero desde luego puedo asegurar que mi intención siempre es la búsqueda de ese sonido propio, siempre dentro de que realmente te guste lo que haces obviamente.

Pero no hay un secreto para destacar, es todo bastante obvio. Empieza por tener mejores temas, y eso debería ser el 90% de la ecuación, aunque no lo es. Interpretar esos temas mejor que nadie y tener una puesta en escena atractiva y con pasión. Una imagen atractiva también por supuesto, todo cuenta, desde tu logo, tu nombre, o como te vistes y te mueves. Lo de ser más guapo lo dejamos para el pomposo mundo del pop, a la industria del rock (aunque no siempre), no creo que le importase mucho cuando contrató a Lemmy Kilmister. Importa muchísimo como y cuanto trabajes, cuanto eres capaz de sacrificar por tu sueño, pero sobre todo y por desgracia, con quien te relaciones, ya que este mundillo es un constante trajín de influencias, lo cual en realidad termina siendo el mayor porcentaje de la ecuación muy al contrario de cómo debería ser. En lo personal, y siendo la actitud que siempre he adoptado y preferido, me gustan más las bandas que tienen un buen material y no necesitan ir por ahí comiendo pollas al medio de turno, promotor, etc… quiero creer que si lo que haces mola, al final siempre hay alguien que se da cuenta.

¿A qué te dedicas en la vida real para llegar a fin de mes?

Me dedico a la música, soy músico profesional y profesor de guitarra y armonía en varias escuelas. Tengo la suerte de dedicarme a lo que me gusta, y la desgracia de que eso que me gusta sea la música, en un país donde no se valora absolutamente nada lo que hacemos por parte de los que están arriba, y muchas veces por mucha gente que no está tan arriba ni siquiera abajo del todo. Que dedicarte a ello de forma honrada, llegando a fin de mes, y haciendo legal tu profesión sea una completa odisea… ya ni hablamos de obtener ayudas como en otros países.

¿Te genera más gastos o ingresos tu participación en la banda?

A día de hoy tengo la “suerte” de decir que ni una cosa ni la otra. Sexplosion hemos conseguido, al menos de momento, llegar a ese punto en el que la banda se financia sola, teniendo en cuenta al nivel en el que estamos. Y sí, digo suerte porque me consta que la mayoría de las bandas de nuestro entorno les supone más gasto que ingresos.

Siempre se necesita más obviamente, para crecer como banda y ¿por qué no decirlo?, para algún día tener beneficio si es posible, pero sobre todo me refiero al hecho de que nunca ponemos pasta para un concierto, y si sale flojo lo rentamos con otro, etc. Pero si pienso en si me he comprado algo pagado por la banda, la respuesta es no. Bueno, en los inicios nos gastamos muchas veces la recaudación de un concierto en bebidas. Eso ya pasó, ahora el vicio cada uno se lo paga de su bolsillo.

«La música es pura pasión para quien la disfruta realmente, y la sensación que tienes encima de un escenario es absolutamente inigualable a nada, o al menos a nada que yo haya probado (…) Ver a gente disfrutar con la música que tú has creado, eso es absolutamente inigualable…»

¿Dónde está la frontera entre un hobby caro y una profesión con la que ganarse el pan?

La frontera está bien clara, cuando llegas a un nivel de ingresos, el cual divides en 12 meses al año, y te sale al menos para el salario mínimo, que en este país ya es ridículo. Entonces es cuando puedes decir que vives de ello y te ganas el pan… aunque sea pan de molde.

Otra cosa muy distinta es como llegar a esa frontera. Para llegar ahí tienes que tener un nivel de seguimiento bastante importante, como para que te aporte no solo ventas de discos, las cuales son necesarias, aunque nunca han representado una gran parte del sueldo del músico, sino sobre todo giras con las que realmente haces recaudación. Pero como todo en este mundo funciona de la misma manera, tanto inviertes, tanto recibes, partiendo de la base de que tengas un buen producto por supuesto. Me refiero a que al igual que si pones una tienda de ropa pero no pones un anuncio, un rotulo, etc.. nadie sabe que existes, y aunque tu ropa sea la hostia nadie la va a comprar. Aquí es exactamente igual, teniendo un buen producto tienes que promocionarlo, y es ahí donde está el gran problema. La promoción en medios en un país es carísima, en más de un país mejor ni pensarlo, y lo mejor de todo es que la mayoría de medios especializados dan unos precios completamente desorbitados en función a la repercusión que la mayoría de ellos tienen a día de hoy y como está el negocio en cuanto a ventas, aunque no vamos a negar que son necesarios. El tema es que vivimos un momento en el que se parece mucho a la pescadilla que se muerde la cola. Si no se venden discos por la piratería, la discográfica no tiene ingresos y por lo tanto no promociona y produce nuevos talentos (en muchos casos ni viejos talentos), sin esa promoción o estas podrido de pasta y dispuesto a gastártela en tu banda o directamente no existes, ya que a lo que puedes llegar con la economía de cuatro o cinco personas normales no es gran cosa. Tampoco matándote a hacer conciertos sin mucha repercusión consigues grandes ingresos. Sin promoción no hay crecimiento de la banda, no hay mayor número de fans que vayan a conciertos y que compren tus discos… y sí, acabamos de volver a empezar.

¿Cuál es la solución?, si la supiese hace ya mucho tiempo que la habría puesto en práctica y no solo para mí, hay mucha gente a la que me encantaría producir y ayudar si pudiese porque se lo merecen artísticamente y son el futuro de esto que tanto nos gusta.

¿Consideras a corto, medio o largo plazo la posibilidad de poder vivir de la música?

Vivo de la música, pero no de la música que hago con mi banda. Tengo la suerte de ser una persona bastante optimista y que no se rinde en absoluto fácilmente. Pero también soy realista, hace años seguía soñando como un niño con ese momento en el que solo me dedicaría a tocar con mi banda y pasarme el día dedicado a ello haciendo algo realmente grande. Porque sí, para hacer algo realmente grande y bien hecho hay que dedicarle 36 horas al día, pero cuando tienes un curro como todo hijo de vecino para poder tener un sueldo de mierda la cosa se complica. A día de hoy hace ya bastante tiempo que aspiro más que a vivir de ello a vivir con ello. Para mi, vivir con ello es llegar a un punto en el que no solo no me aporte ningún coste sino que incluso me pudiera aportar algo de beneficio por poco que sea, y bueno, mientras pueda seguir saliendo por ahí a tocar teniendo un mínimo de público que quiera escuchar lo que hago yo seguiré subiéndome a un escenario.

¿Qué tendría que cambiar para que eso fuera posible?

Para que eso fuese posible tendríamos que crecer como banda en todos los aspectos. Por supuesto nosotros como músicos y como artistas también tenemos que crecer, y en eso estamos constantemente. Pero lo más obvio es que mientras no rompamos ese círculo vicioso del que hablaba antes, esa pescadilla que se muerde la cola y no aparezca alguna forma de financiación que nos haga posible ampliar la promoción y repercusión de la banda lo veo complicado. Pero seguimos trabajando en ello, y a día de hoy tenemos todas las esperanzas puestas en nuevas negociaciones bastante interesantes que estamos teniendo para nuestro tercer álbum.

«Lo especial que tiene el negocio de la música es que combinas a unas personas que, por encima de todo, tienen pasión por algo (..) con otros que, aun pretendiendo vendernos que son unos salvadores del rock, solo les interesa ganar dinero, lo cual no es malo ni despreciable, pero sí muy hipócrita»

¿Qué has aprendido hasta ahora del negocio como músico?

Muchísimas cosas. Como decía en otra pregunta, muchísimas buenas y apasionantes, y muchas otras que prefería no haber conocido nunca. Realmente es un negocio, aunque sea un negocio sin apenas beneficios, y como todo negocio cuanto más te metes dentro más asco te da y más pierdes ese romanticismo que tenías al principio sobre todo si es artístico.

Valoro mucho el que creo que he aprendido a ser objetivo con varios de los grandes problemas del mundo de la música, aunque no tenga las respuestas para resolverlos. Lo especial que tiene el negocio de la música es que combinas a unas personas que, por encima de todo, tienen pasión por algo y una inquietud artística con otros que, aun pretendiendo vendernos que son unos salvadores del rock, solo les interesa ganar dinero, lo cual no es malo ni despreciable en absoluto, pero sí muy hipócrita. Eso es lo que hace que no termine de caminar todo en una dirección, ya que no hay pan para todos. En otros tiempos en los que el negocio daba beneficios no teníamos ese problema, ya que el negocio alimentaba tanto a quienes tenían pasión como a quien solo quería llenarse los bolsillos.

Y luego están las cosas bonitas que he aprendido. Me apasiona estar en un estudio, producir un disco, ser parte activa y estar presente en todo el proceso desde el momento en el que colocamos el primer micro. Buscar ese sonido único y especial, partirte la cabeza con mil combinaciones hasta que te acercas a ese sonido que tienes en la cabeza, o a como suenas en directo que en nuestro caso siempre fue lo que buscamos. Los rodajes de videoclips también los he disfrutado mucho y he aprendido de ellos, aunque pueden llegar a ser una completa matada. Y en cuanto a lo estricto del negocio, he aprendido mucho sabiendo quien se lleva el mayor porcentaje de lo que pagas por un disco, etc… y es sorprendente para muchos, pero cuando pagas 20 pavazos por un disco en una tienda y le echas la culpa a la discográfica, te estas equivocando totalmente, échale la culpa a la tienda que en el mejor de los casos se está llevando más del 50% del precio final y por no haber hecho absolutamente nada más que ponerlo en un mostrador.

«Todo aquel que piense que de verdad ha dejado de ser fan cuando se ha subido al escenario está completamente equivocado, y no ha entendido absolutamente nada de lo que es esto»

¿Qué porcentaje de las experiencias personales se transportan a la partitura?

Pues es complicado ya que depende del tema, del momento, de muchos factores. Por ejemplo en nuestro último álbum ‘Swallow N’ Shut Up??’ podría decirte que el 100% de lo que escuchas es personal y verídico, cada letra está inspirada en una vivencia personal de alguno o todos los músicos de la banda. Pero también a veces cuentas una historia que no te ocurrió a ti sino a otra persona cercana o no, o simplemente es pura invención. Todo vale, al fin y al cabo estas creando, y el proceso creativo no tiene limitaciones más que las que tú mismo quieras poner o hasta donde tu creatividad pueda llegar.

Un deseo para el futuro

Que el público se conciencie de que sin su apoyo el día de mañana no tendrá a otros AC/DC ni otros Metallica. Que las bandas grandes y míticas se mueren porque la vida es así, y los que están ahí en una gran parte están en estados lamentables, lo cual el público debería ser capaz de valorar objetivamente. Que si algún día esas bandas y artistas llegaron a algo fue porque el público apoyaba sus carreras asistiendo a sus conciertos y pagando por su música. Sí, por desgracia se nos ha olvidado que la música hay que pagarla, porque hay gente que invierte su dinero y su vida en ello, no para forrarse sino para sobrevivir en la inmensa mayoría de los casos. Y básicamente porque si no compras discos de la banda que te gusta no puedes pretender que crezcan y vengan el año que viene a tu ciudad a tocar. Tampoco puedes pretender que a largo plazo sigan ahí… De esa forma la industria, que tan necesaria es aunque no lo creáis, podría crecer y financiarse tanto a sí misma como por supuesto a nuevos talentos los cuales disfrutareis… Menos llorar porque no vuelven los 70 y 80, y más poner tu granito de arena para tener una época que otros algún día quieran recordar y sobre todo tú puedas disfrutar.

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