Midway ‘Low Life’, máxima emoción con el mínimo de elementos

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Nuestra compañera la promotora Dreaming Dreams tuvo el buen ojo de traernos a los suecos Midway como teloneros de Vega y ahora podemos degustar su debut y las fotos que les sacó nuestro Furby favorito, Raúl Blanco. Como veis, todo parece quedar en casa. Sí, desde luego. Así es como te sientes al pinchar este lanzamiento, en casa, pese a esa gélida portada de Skid Row nocturnos. En casa, con la chimenea encendida, con las zapatillas de alce y la rebequita de pana de Deep Purple, preparándonos una tostada de arenques con crema agria y con una Kopparberg (o un par de docenas) bien fría.

En la sala Edaska de Barakaldo no nos parecieron para nenazas, pese a su intimidante look de top models cibernéticos. Esa misma hambre y esa misma energía nos la transmiten en el disco, con el que abren a mordiscos musicales y líricos: “quiero sentir que vivo y prender fuego al mundo”, nos cantan en ‘Right Now’.
Porque si a algo nos suenan estos holmienses es a inmediatez, a que no quieren esperar, a que lo quieren todo ya; y no a esa inmediatez desde el divismo, si no desde la capacidad de trabajo y de las ganas, desde la entrega.

El vídeo del single ‘Low Life’ nos presenta al cantante y guitarrista Leaf en rebelión contra lo ordinario, haciéndose a la carretera para perseguir el sueño de dedicarse a la música. Drillen (bajista) y Thomson (batería) lo reciben en un garaje y grita “Dios necesito todo de ti”, como el Bryan Adams de ‘Run To You’, pero sin dilema moral: lo tiene clarísimo, sólo puede dedicarse a la música.

Aun así, seguir tu camino no es sencillo y eso es lo que nos cuentan en ‘Fallin’’, con esa adictiva base rítmica, a medio camino entre U2 y Chic. Incluso pueden tener canciones que te recuerden a otras: ya os dijimos que el comienzo de ‘Physical’ nos recuerda al tema de Olivia Newton John y hemos descubierto que ‘Cut It Deeper’ nos hace cantar Bailando de Alaska y Los Pegamoides.
Sea como sea, aceptamos la invitación sangreazuliana de entregarnos al amor de ese tema tan físico, ‘Physical’, en el que suena la sirena de unos The Police cabreados.

Continúan con el subidón en ‘Wake Up’, donde los emparentamos con bandas como Spin Doctors, Blind Melon y Dave Matthews Band.
Aunque ‘Cut It Deeper’ pueda recordarnos al tema de Alaska y los Pegamoides, nos quedan pocas ganas de bailar cuando ahondamos en la historia: “Él le dijo hazte un corte más profundo, te endurecerá”, nos revelan.

Resulta muy difícil escoger ante un disco tan electrizante pero, como adoramos los retos, hemos elegido a nuestro pequeñín: el séptimo tema, ‘Love It’s Just A Night Away’. No es sólo ese estribillo para cantar lo mismo en la ducha que en el autobús, es esa sensación de “sobreviviré” mezclada con “lo bueno está casi a mi alcance”, una bandera antidepresiva. Por otra parte, refuerza el mensaje global de que están decididos y nadie va a detenerlos, -aunque no renuncien a esos acaramelados coros suecos-.

Desde las primeras estrofas del álbum se mostraban decididos a cambiar de vida, a cualquier precio. Reconocían que para construir hay que destruir, abandonar lo caduco para avanzar. En ‘(I Can’t Get) Any Younger’ se torturan por el pasado; en ‘Lonely Man’s Town’ toman el coraje para seguir; y en ‘Balls’ encuentran lo que va a estimularlos en los momentos de bajón: “mi deseo es el que me mantendrá con fuerzas”.
Probablemente en la aparente perfecta sociedad sueca -aunque la novela negra haya desmontado ya el mito- nos sorprende encontrar letras con tanto fuego. Casos como los de Vains of Jenna y Less Than Four nos parecen una anécdota y más si se le añade el alma de Jonny Lang. Probablemente es también lo que nos seduce de este trío: ese arrojo y ese desgarro, que crece en directo, esa máxima emoción con el mínimo de elementos. Esos buenos tipos llenos de clase que también sufren, que te cortan con sus instrumentos y que luego curan las heridas con la voz.

Cuando nuestro querido Viri Aor nos los recomendó nos salió la sonrisita escéptica. ¿Cuántas veces no se oye “esta banda es de lo mejor”? Pero los vimos en directo y no sólo comprobamos que son coleccionables -los pondríamos en una vitrina junto a Legolas y a Annakin Skywalker-, sino que nos apetecería raptarlos para una intensa sesión de rock desnudo-sin quitarles una prenda, pues desnudarían su alma- en nuestro salón. Ahora lo más parecido que tenemos -aunque quizá menos intenso- es su disco.
O sea que sube el volumen, ponte cómodo en el sofá y disfruta de la mezcla: The Police con Bryan Adams y Jonny Lang, Chic con Spin Doctors y Blind Melon, U2 y Deep Purple. Skal!

English Version

Our mate promoter Dreaming Dreams had the eye for bringing us the Swedish Midway as supporters of Vega and now we can sabor their debut and the pictures taken by our favourite Furby, Raúl Blanco. As you can see, everything seems homemade. Yes, no doubt. That’s the way you feel when you feel on playing this release, at home, even considering that freezing cover of nocturnal Skid Row. At home, with the chimney on, with elk slippers and the Deep Purple stylesque corduroy cardigan, having a herring in creme fraiche toast and an ice cold Kopparberg (or some dozens).

In Edaska venue of Barakaldo we didn’t considered them some pussies, not even for their intimidating cybernetic top model looks. That very same hunger and that very same energy are the ones in their record. They open with musical and lyrical bites: “I wanna feel that I’m living, set the world on fire”, they sing in Right Now.

Because if we have to summarize these Swedes in one word that’s “now”. They don’t want to wait, they want everything inmediately, but not because they are prima donnas, but because they are willing to work hard and to give themselves fully in no time.

The video of the single Low Life show us the singer and guitarist Leaf against the ordinary life, on the road to chase his dream of being a musician. Drillen (bass) and Thomson (drums) welcome him in their garage and he shouts “God I need everything from you”, as the Bryan Adams of Run To You, but without the moral dilemma: his mind is settled, he can only be a musician.

Still, following your own path is not easy and that’s the story behind Fallin’, with that addictive rhythm section U2 meets Chic. Even they can have songs that address you to others: we told you in the review of the concert the intro of Physical had loads of common with the song of the same name of Olivia Newton John and we’ve discovered that Cut It Deeper make us sing Bailando of Alaska y Los Pegamoides.
Whatever the case might be, we accept the Sangre Azul stylesque invitation to surrender to love in such as carnal track as Physical, deafened by the siren of some enraged The Police.

Next step on ecstasy is Wake Up, where they could be relatives of 90s bands as Spin Doctors, Blind Melon and Dave Matthews Band.
Although Cut It Deeper could bring us to mind the song of Alaska y los Pegamoides, we are not anymore in the mood of dancing when we deepen in the plot:”He said cut a little deeper, you’ll get a little stronger”, they unveil.

To choose one song with such an electrifiying record is a challenge, but as we adore challenges, here comes our sugar baby: the seventh track, Love It’s Just A Night Away. It’s not only about that chorus that you can sing in the shower as well as in the bus, it’s about that sensation of survival mingled with “the best is yet to come”, an antidepressant flag. On the other hand, reinforces that global message of being determined and that nobody is going to stop them -not rennouncing to those syroupy Swedish back vocals-.

From the first lines they were eager to change their life, whatever it took. They knew that to build they had to destroy, to abandon the outdated to advance. In (I Can’t Get) Any Younger they torture themselves for the past; in Lonely Man’s Town find the guts to follow; and in Balls discover what will keep their mood up when they are down: “my desire will keep me going strong”.

Probably in the perfect Swedish society -though Swedish thriller had ended the myth- is surprising to find such as fiery lyrics. Examples as the ones of Vains of Jenna and Less Than Four seem an anecdote and even more if we add the soul of Jonny Lang. Probably is also what most seduces us from this trio: that fearlesness and that heartbreak, boosted live, that máximum emotion with the mínimum of elements. Those fine men full of class that also suffer, that cut you with their instruments and heal the wounds with the voice.

When our dear Viri Aor recommended them we got the sceptical smile. How often aren’t you told “this band is the next big thing”? But we saw them live and we checked that they are not only collectible -we’ll put them inour display cabinet, together with Legolas and Annakin Skywalker- but also kidnapp them for an intense session of nude rock -with their clothes on, as they’d be putting naked their soul- in our living room. Now, the closest to that – probably slightly intense- is their record.

So, pump up the volume, get yourself comfortable in the sofá and enjoy the mingle: The Police with Bryan Adam and Jonny Lang, Chic with Sping Doctors and Blind Melon,U2 and Deep Purple. Skal!


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