El otro lado del metal (LXXI): Balta Hurtado

El otro lado del metal (LXXII): Balta Hurtado «Vivimos en un mundo en el que desgraciadamente las apariencias están por encima de la calidad musical»

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Nombre: Balta Hurtado
Profesión actual: Director gestoría musical
Grupos relacionados: La Desbandada
Puesto dentro del grupo: Voz, guitarra
Enlaces relacionados: Facebook La Desbandada

Cuéntanos quién eres, y cuál es la faceta por la que te conocemos en el mundillo.

Soy Balta Hurtado, cantante, guitarrista y letrista de La Desbandada.

¿Cuánto tiempo llevas tocando?, ¿y en tu grupo?

La verdad es que no recuerdo vida antes de la música. Desde bien pequeño he estado tocando, en conjuntos, grupos, bandas, orquestas… Con La Desbandada este año cumplimos nuestro 4º aniversario.

¿Cómo describirías el proceso de pasar de ser un fan a subirse al escenario?

No he vivido ese proceso… Como comentaba antes, desde pequeño he estado en escenarios y siendo fan a la vez, y hoy en día sigue siendo así. Además, desde un escenario también es posible admirar a los demás, no es para nada excluyente.

¿Tuviste algún tipo de formación musical o eres totalmente autodidacta?

Aquí hay dos respuestas posibles. Por una parte, tengo formación clásica. Con 6 años entré al conservatorio de mi pueblo y hasta los 17 estuve estudiando. Tocaba (ahora en la intimidad) el clarinete y el saxofón. Luego, con 15 años, después de una operación de muñeca complicada, mis padres me regalaron una guitarra y con ella recuperé movilidad y fui aprendiendo de manera autodidacta. La voz, a parte, vino sola. Yo quería cantar (aunque en casa me decían que no cantaba ni para dormir a un borracho) y con el tiempo he ido aprendiendo… Por tanto, la respuesta sería que en el rock soy autodidacta pero tengo una buena base musical previa.

«Desde pequeño he estado en escenarios y siendo fan a la vez, y hoy en día sigue siendo así. Además, desde un escenario también es posible admirar a los demás, no es para nada excluyente»

España siempre parece un lugar improbable para lograr el éxito con el rock/metal. ¿Qué opinas de esta tendencia?

Este es un tema complicado, pues entra en juego la ilusión. La ilusión maquilla muchas cosas, y siempre te empuja a pensar que tú si que podrás. Aunque vivimos en un país y en un contexto difícil para el rock, la ilusión hace que continúes avanzando. A parte, siempre he (y hemos) pensado que la vida es cíclica y que, por tanto, algún día volverá a ser posible que salgan buenas bandas, seamos nosotros o no, eso ya es harina de otro costal.

¿Cómo destacar frente a las demás bandas?

Básicamente intentando hacer bien todo lo que está en tu mano. No caer en errores tontos. Cuidar, mimar y querer tu proyecto, tu banda, tu familia musical y tener claro el objetivo. Hay una frase de un poeta francés que decía: “Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección”. Cuando eso pasa, cuando toda la banda va a una a por un objetivo y está claro, todas las nimiedades se quedan atrás y se lucha por conseguirlo. Puedes lograrlo o no, eso no depende de uno, pero la actitud tiene que estar ahí.

¿A qué te dedicas en la vida real para llegar a fin de mes?

“La vida real”. Frase fea. “¿Tú qué eres?” “Yo soy músico” “Vale, y qué más?” Qué rabia da eso. En la vida real tocamos, es lo que nos da fuerza para poder vivir. Por otro lado podríamos hablar de “qué hacemos para sobrevivir en el sistema”. En mi caso tengo una gestoría musical con la que me dedico a gestionar conciertos de grupos, altas y bajas de seguridad social, facturación…

«Cuando toda la banda va a una a por un objetivo y está claro, todas las nimiedades se quedan atrás y se lucha por conseguirlo. Puedes lograrlo o no, eso no depende de uno, pero la actitud tiene que estar ahí»

¿Te genera más gastos o ingresos tu participación en la banda?

Por el momento, más gastos que ingresos, evidentemente. Pero poco a poco va cambiando. Si comparamos cuando empezó el proyecto vemos que la cosa es ya muy diferente, aunque sigue siendo costoso. Eso es una de las partes que la ilusión suple…

¿Dónde está la frontera entre un hobby caro y una profesión con la que ganarse el pan?

En la cuenta bancaria a final de mes, supongo. Pero vuelvo a reiterarme y a decir que no me gusta poner las cosas en el mismo saco. Para mi la música no es un hobby, no es algo que pueda escoger no hacer. Es como si le preguntaras a un enfermo si la medicación le cuesta más de lo que gana, que no se lo puede permitir. Salvando mucho las distancias (no quisiera ofender a nadie), la música es nuestra medicación.

¿Consideras a corto, medio o largo plazo la posibilidad de poder vivir de la música?

Es algo que está ahí. Una probabilidad remota por la que lucho y luchamos muchísima gente cada día. Poco a poco con la evolución que estamos teniendo es una realidad lejana pero cada vez más tangible. Pero no me obsesiona. Si llega, bienvenido sea. Disfrutemos del camino mientras tanto.

¿Qué tendría que cambiar para que eso fuera posible?

Tendrían que cambiar muchísimas cosas, sobre todo a nivel de sociedad. Siempre hablamos de que los políticos no ayudan, que no apoyan, que los promotores no se la juegan… eso es verdad pero es una excusa de mal perdedor. El verdadero problema está en la sociedad. Estamos acostumbrados a consumir rápido, y no solo en la música. En el cine, en la literatura… Y no solo en la cultura. En la comida, en las relaciones… Hasta que eso no cambie (si es que puede cambiar algún día) todo seguirá siendo igual de difícil. Saldrán grupos (pocos) porque es necesario, pero nada más.

«Vivimos en un mundo en el que desgraciadamente las apariencias están por encima de la calidad musical. El maldito “postureo”. Pero vivimos con ello y jugamos a eso. Nosotros no ponemos las normas, así que tenemos que aprovecharlas como sea»

¿Qué has aprendido hasta ahora del negocio como músico?

Que vivimos en un mundo en el que desgraciadamente las apariencias están por encima de la calidad musical. El maldito “postureo”. Pero vivimos con ello y jugamos a eso. Nosotros no ponemos las normas, así que tenemos que aprovecharlas como sea. Si tenemos que ser unos “posers” para estar ahí, lo haremos. (Siempre cuidando primero nuestra identidad y nuestro proyecto).

¿Qué porcentaje de las experiencias personales se transportan a la partitura?

Depende de la canción… casi siempre te basas en experiencias personales para empezar a escribir. Pero eso es solo el germen. Como decía aquél: “Nunca dejes que la realidad te estropee una buena historia”. No sería capaz de poner un porcentaje, como digo, va a canciones. Pero siempre hay algo de verdad en todas.

Un deseo para el futuro

Buff, muchísimos. ¡Pero dicen que si se cuentan no se cumplen!

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