Motörhead: Nacidos para perder y vivos para ganar

Motörhead: Nacidos para perder y vivos para ganar

“Cuando me despidieron de Hawkwind tuve una ocasión muy buena para vengarme y la aproveché. Volví a Inglaterra y robé todo el equipo del almacén de la banda. Estaba metiendo mis trastos en una furgoneta y apareció Alan Powell gritando: “¡Hijo de la gran puta! ¿Te has creído que puedes robarnos los instrumentos?”. Arranqué y me largué de allí riendo a carcajadas, la noche anterior me había tirado a su mujer.” (Lemmy Kilmister)

Si hay un aspecto que definió al gran Lemmy a lo largo de toda su vida y carrera, ese fue su tesón y su determinación. Puede que en muchas ocasiones cayese en desgracia, pero él se levantó una y mil veces para demostrarnos que se podía superar todo menos la muerte.

Pocos días después de ser despedido de Hawkwind, nuestro hombre se puso manos a la obra y montó Motörhead. Bautizó al monstruito con el nombre de una de sus últimas composiciones para su anterior banda. Aquella primera formación contaba con Larry Wallis a la guitarra y Lucas Fox a la batería. Comenzaron su andadura durante el verano de 1975, actuaron por todo Londres y mucha gente alucinó para mal. Un redactor de la revista Sounds presenció uno de sus conciertos en el Hammersmith Odeon y les dio tres meses de vida. El lumbreras les etiquetó como “la mejor/peor banda del mundo”, un gran acierto.

Pero eso dio igual a la banda y los chicos continuaron trabajando. Además, Lemmy tenía una as en la manga, seguía manteniendo buenas relaciones con Dave Brock de Hawkwind y consiguió que este les cediese sus derechos de grabación con United Artists.

Así que sin perder un solo minuto, Lemmy se metió en los Rockfield Studios de Gales con Wallis y Fox para intentar grabar su debut con los productores Fritz Fryer y Dave Edmunds. Pero se avecinaban problemas. Durante las sesiones de grabación, Lemmy se dio cuenta de que Lucas Fox estaba descontrolado por el consumo de anfetaminas, así que Larry y él decidieron remplazarle por Phil Taylor. A Philty le tocó la dura tarea de grabar un overdub sobre las pistas de batería de Lucas y paso la prueba con éxito.

Una vez grabada su primera obra (“On Parole”), la discográfica se negó a editar aquel experimento a medio camino entre el hard rock y el punk alegando cambios en la dirección ejecutiva de la compañía.

“Nos estuvieron mintiendo descaradamente durante meses. Al mismo tiempo, nos tenían retenidos y no podíamos grabar nada con ningún otro sello. Al final terminaron editando “On Parole” 4 años después. Este cambio de opinión coincidió con nuestra época de mayor éxito. ¿Coincidencia?… ¡Y una puta mierda! Aquel fue nuestro primer varapalo serio con las putas discográficas, nos putearon a muerte desde el primer día.” (Lemmy)

Ante la imposibilidad de lanzar y defender su disco, la banda siguió ensayando y actuado.

Larry anunció su marcha y entró en escena Eddie Clarke. Poco después, su manager Tony Secunda les consiguió la oportunidad de grabar un single con Stiff Records. Pero la cúpula de United Artists les amenazó con denunciarles por incumplimiento de contrato. La citada discográfica les abocó a pasar hambre y dormir en casas ocupadas durante 1976 y parte de 1977.

Philty y Eddie decidieron marcharse, pero Lemmy les convenció para que grabasen con él un concierto a modo de despedida y recuerdo. Como no disponían de dinero suficiente para alquilar una unidad móvil que grabase las pistas del concierto, Ted Carroll se apiadó de ellos y se ofreció a grabarles y producirles un single. La idea era grabar durante dos días en los Escape Studios con el productor Speedy Keen.

Durante esos dos días… y noches, dejaron preparadas las bases de once temas. Así que a Carroll no le quedó más remedio que rendirse a la evidencia y apoyar la grabación y edición de un disco al completo. Por esas fechas, United Artists les dio la libertad y así pudieron comenzar a funcionar con su nuevo álbum debut.

“Motörhead”, ha llegado el monstruo

“Motörhead” contenía varios temas de “On Parole”, las canciones del single “White Line Fever”, un tema nuevo “Keep Us On The Road”, y las versiones del “Beer Drinkers” de Zz Top y el “Train Keept a Rolling” de Johnny Burnnette. Parecía una mezcla un tanto extraña, pero poseía un sonido y una personalidad súper definidos. Motörhead por fin se encontraban dispuestos y en forma para salir de gira, pero a los pocos conciertos el loco de Philty se lesionó peleando con un roadie de otra banda y tuvieron que parar la maquinaria durante un par de semanas.

A pesar de este incidente, la buena suerte estaba a punto de llamar a lo bestia a las puertas de la banda. Con la llegada de su nuevo manager (Dough Smith) llegaría la oportunidad de fichar con Bronze, su primera compañía seria.
Gerry y Lilliam Brown eran las personas responsables del sello que dio la oportunidad definitiva a Motörhead. Ambos daban la cara por sus bandas y les conseguían todo lo que necesitaban.

Antes de firmar un contrato de larga duración con Lemmy y cia decidieron lanzar un single con los temas “Tear Ya Down” y su versión de “Louie, Louie”. El single alcanzó el puesto 68 y en Bronze lo tuvieron muy claro. En 1979 la banda entró en los Roadhouse Studios con el famoso productor Jimmy Miller (Rolling Stones) para grabar el álbum “Overkill”.

“Overkill”, ruido asesino

Este disco contiene un puñado de temazos de puro hard rock punkarra que todavía forman parte de su repertorio. “Overkill” comienza con ese mítico doble bombo y la apisonadora te arrolla sin miramientos. Los riffs son matadores, capaces de llevarse todo por delante. El bajo y la voz de Lemmy son el complemento idóneo. Su voz parece un instrumento distorsionado que acompaña a las guitarras, el rostro perfecto para este monstruo de tres cabezas.

“Stay Clean” y “(I Won’t) Pay Your Price son dos temazos de buen Hard Rock donde la banda consolida su peculiar estilo y se complementa a la perfección. La guitarra de Clarke luce con luz propia utilizando un estilo sencillo y completo al mismo tiempo.

“I’ll Be Your Sister” es uno de mis temas favoritos del disco. El zarandeo de bajo de Lemmy da paso a un Hard Rock apabullante. Lo guitarrazos y el bajo te envuelven por todos los costados y la batería de Philty estalla de fondo sin darte un solo respiro.

“No Class” y “Damage Case” son el acabose, dos rocks de alto voltaje mil veces versioneados por millones de bandas en todo el globo. Estos dos temas sentaron las bases clásicas del sonido Motörhead desde que se tocaron en público por primera vez.

Después de esta potente demostración de poderío tendría que estar todo dicho, pero la banda no tenía suficiente y se descolgó con un tema tranquilo. “Metropolis” es un claro guiño a los tiempos de Lemmy en Hawkwind. En este tema, Lemmy demostró que era un maestro de la composición y que su banda podía tocar lo que le diese la gana.

Sin perder ni un minuto decidieron salir de gira con GirlSchool por el Reino Unido y después llevaron a cabo varias fechas por Europa. Los conciertos fueron pura dinamita y la gente flipó con ellos dentro y fuera del escenario. En el festival de finlandés de Punkahaarju la liaron pardísima, los angelitos prendieron fuego y hundieron en un lago la caravana que hacia las veces de camerino. Una vez en el hotel, tiraron los muebles por la ventana y más tarde destrozaron el bus de la gira. Cuando llegaron a el aeropuerto a la mañana siguiente fueron arrestados y permanecieron en la cárcel durante cinco días.

“Bomber”, a punto para dar el salto definitivo

El 7 de agosto de 1979 volvieron a Londres y se metieron en el estudio para registrar su siguiente álbum con el productor Jimmy Miller. Los rumores indicaban que Jimmy había vuelto con fuerza al caballo, pero aun así hizo un gran trabajo con la banda.

“Dead Men Tell No Tales”, “Stone Deaf Forever” y “Bomber” son composiciones que hablan por si solas. Su calidad es suprema.

“Dead Men Tell No Tales” comienza con un riff ideal para acelerar la moto a tope. Un himno para forajidos donde la banda mejora su formula hasta el infinito. “Sharpshooter” y “Poison” son dos tonadas de hard rock punkarra marca de la casa que continúan la linea ascendente de este trío infernal.

“Stone Dead Forever” y “Bomber” son mis temas preferidos del disco. Dos clásicos imperecederos donde tocaron techo como banda, simplemente no se podía mejorar mucho más la formula.

Casi todos los temas de este plástico están plagados de riffs monumentales, bajos demoledores, baterías atronadoras y voces monstruosas ejecutadas con una maestría apabullante.

Nuestros hombres estaban en uno de sus mejores momentos y eran imparables. Supieron mezclar los mejores matices del Rock, el Punk y el Heavy dando a luz un álbum genial.

La gira de presentación comenzó el 10 de noviembre de 1979. Llevaron a Saxon como teloneros e incorporaron el Heinkel III a su espectáculo en directo. Su número 11 en las listas británicas de la época les llevó de cabeza al Festival de Reading de 1979.

“Ace of spades”, en la cumbre

Nuestros hombres no paraban de ganar popularidad. Así que para rematar la faena, el 4 de agosto de 1980 se metieron en los Jackson Studios con el productor Vic Maile para grabar su siguiente álbum. El 15 de septiembre terminaron de registrar un discazo mítico que llegaría a ser un clásico absoluto dentro de la historia del rock y el metal.

“Disfrutamos mucho haciendo aquel disco. Eran buenos tiempos, estábamos subiendo como la espuma, éramos jóvenes y aún creíamos en lo que hacíamos.” (Lemmy)

“Ace Of Spades” fue la cima de su primera época, un temazo demoledor donde absolutamente todo encaja perfectamente. Un hit imposible de superar. Clarke está bestial a las seis cuerdas, Lemmy sacude su bajo y ruge como un dragón, y philty jamás volvió a tocar con esa técnica y esa energía.

“Love Me Like A Reptile” es uno de mis temas favoritos del disco, potencia de la buena para salir de fiesta a quemar la noche.

“(We Are) The Road Crew” es un serio homenaje a su equipo de gira. Un tema tan directo y tan bestia como algunos de sus roadies.

“The Chase Is Better Than The Catch” es mi tema favorito del álbum. Una claro homenaje al juego del cortejo y el folleteo que me sube la moral a cualquier hora del día. Su ritmo traqueteante te atrapa y no te suelta.

“Es mejor el juego que la caza.” (Lemmy)

Y bueno, cuando crees que puedes descansar un poco de tantas emociones viene el martillo “The Hammer” y arrasa con tu equipo de música, tus oídos y tu casa. Una auténtica bomba de decibelios llevada al límite. Brutalidad extrema… gloria bendita.

En otoño de 1980 se embarcaron en el “Ace Up Your Sleeve Tour”. Durante dicho tour llegaron a actuar 4 noches consecutivas en el Hammersmith Odeon. Después se embarcaron en una gira europea que comenzó en Irlanda. Cuando llevaban una cuantas fechas el bueno de Philty se calló por unas escaleras y quedó inmovilizado por una buena temporada. La banda tuvo que retrasar algunas fechas de la gira.

Para compensar esta baja, a Vic Maile se le ocurrió la idea de grabar un single juntando a Girlschool con Motörhead. El invento se llamo HeadGirl y llevo el título de “St Valentine’s Day Massacre”. El single alcanzó el puesto número 5 en las lista inglesas.

Una vez Philty se hubo recuperado, continuaron la gira europea y tocaron por primera vez en España. Terminada la gira europea se embarcaron en su primera gira americana, su mentor por aquellas tierras fue mismísimo Ozzy Osbourne. La banda le acompañó en la gira de “Blizzard Ozz”.

Los Motor tuvieron una muy buena aceptación en ciudades como Nueva York, Los Angeles, Chicago y Detroit. Pero en el medio oeste y lugares apartados la gente alucinó para mal… una vez más. En Inglaterra la cosa era muy distinta, Motörhead no paraba de subir y su discográfica decidió editar un directazo para coronar toda aquella grandeza.

“No sleep till’Hammersmith”, en el número 1

Este disco recoge a la perfección la apabullante energía de la banda en aquella época. Todos los temas están ejecutados a la perfección, pero destacan sobre todos los demás las versiones de “Ace Of Spades”, “The Hammer”, “No Class”, “Overkill” y “Bomber”.

Lemmy sabía que el disco podía llegar a ser un gran éxito, pero jamás imagino que el álbum llegase al numero 1 de las listas británicas.

“¡Un número uno! Fue un gran reconocimiento a nuestro trabajo, un gran ¡qué te jodan! a las compañías discográficas que nos habían rechazado y a los detractores de la banda. Pero por otro lado fue un arma de doble filo…¿cómo das continuidad a un número 1?” (Lemmy)

Después de esta época y un disco un poco mediocre vinieron tiempos oscuros para Motörhead. Philty y Clarke abandonaron el barco y Lemmy tuvo que buscarse la vida con otros nuevos componentes. Pero esa es otra historia. Desde La Estadea quisiéramos dedicar este artículo a la figura y el talento de Lemmy, Eddie y Philty.

¡¡Descansar en paz cabrones, ya podéis atronar juntos desde el más allá!!

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