Noctem 'The Black Consecration'

Noctem ‘The Black Consecration’

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El primer corte titulado como el disco que nos ocupa ya comienza con una declaración de intenciones; sin duda Noctem se han aplicado para el nuevo trabajo, y los timbales destacan de forma monolítica arrancando un riff y unas voces que se acercan más y más a bandas de referencia como Watain o Marduk. Hay que aclarar que pese a que Noctem nunca han sido una banda muy purista en cuanto a género, y siempre han sabido mezclar el death y el black sin salirse de lo extremo, este primer tema nos mete de lleno en la segunda ola del black sueco. La batería muy rápida y casi punk en ocasiones, unos riffs que conservan esa herencia oscura, y sobretodo unos blast beats impecables. El bombo, al contrario que en otras producciones más modernas, es natural y grave, sin deep drums ni trucos. La voz tiene un sonido quizás más rasposo de lo habitual, incluso cavernoso en ocasiones, cuya referencia al vocalista de Watain es obligada.

Pese a haber vuelto un poco al sonido de sus inicios, han sabido reforzarse disco a disco. Con este trabajo estamos seguros de que podrían acompañar a las grandes bandas del género por todo el mundo.

A lo largo del disco la dicción en lengua inglesa es bastante correcta, quizá hay un par de frases que podrían sonar algo más locales (spaniard), pero equilibrado en general con unas letras llenas de profundidad y significado. En ocasiones, como en ‘Sulphur‘ nos vamos a un registro más deathmetalero, la voz sigue en una onda muy parecida, pero esta vez los riffs son algo más death-old school, recordándonos que Noctem nunca han sido una banda de un solo estilo. El outro del tema es quizás lo más inspirado y ahonda en la línea de bandas más melódicas.

Uprising the Impenitents‘ contiene un ritmo algo más lento y cadavérico, y con los blast beat como contraste es quizás de los temas más atmosféricos. A lo largo del álbum podréis encontrar algunas influencias de Behemoth, así como de los noruegos Gorgoroth, que en este corte pueden notarse con mayor facilidad. Las voces de nuevo cavernosas, con un estilo muy personal vuelven a recordarme a los mejores Watain, y es que Beleth no se ha andado nunca por las ramas. La experimentación acústica de ‘Echo’ consigue a mitad del tema que vayamos entrando en el concepto impío del disco, y la cadencia nos trae a la memoria los Sepultura de ‘Kaiowas’.

Coven‘ comienza con algo de caos sonoro y donde la batería no queda bien definida pero tiene una influencia muy sueca y aterradora, quizás de los mejores temas del álbum y de los que marcan mejor la personalidad que Noctem han ido madurando a través de sus trabajos. Sobre las invocaciones y rituales satánicos, cabe decir que sobre obras de dicha índole podríamos citar algunas referencias europeas e incluso nacionales que han podido hacer un extenso monográfico con dicho contenido con anterioridad y pese a no ser algo nuevo quedan algo diluidas entre la música y quizás en los conciertos puedan tomar algo más de protagonismo.

Para el siguiente corte podéis ir escuchando algo de Melechesh, o quizás incluso de Absu para poder disfrutar de sus riffs y sus armonías como es debido. Un tema que comienza rápido, que tiene una estrofa amenazadora y con algo de voces octavadas que podrían transportarte sin problema a la antigua Sumeria dentro de un ritual mágico en el que todo se sacrifica a la Madre Tierra que solo quiere sangre como pago.

Let That is Dead Sleep Forever‘ es uno de los temas más deathmetalero en muchos sentidos, rítmica y vocalmente. La voz más gutural se conjuga con la más clásica y rasgada, pero desde luego la progresión armónica y melódica del corte son de lo mejor. La parada nos ha recordado de nuevo a Melechesh, sin duda por la utilización de escalas algo más orientales. La voz es omnipresente, sin duda han trabajado los gritos hasta lograr una atmósfera asfixiante. Los growl más death tienen su sitio y son plenamente justificados. El trabajo de Varu tiene algo más de mezcla a su favor, pese a no estar muy presente a lo largo del álbum estamos seguros de que con un buen equipo hi-fi podrá escucharse con la misma intensidad que en esta pista.

Court of the Dying Flesh‘ tiene una armonía sucia y solemne que de nuevo nos recuerda a alguna que otra banda conocida, sobretodo Behemoth. El trémolo de echo está muy inspirado y precisa soñar solo tal y como hace para darle luego un giro con la batería y los riffs más death y rápidos. Echamos de menos algo más de volumen en los timbales a lo largo del LP, pese a que están ejecutados con gran precisión. Los redobles de cajas muy perfectos, a veces casi irreales, y un bajo que por primera vez sueña con protagonismo en su respectivo puente.

Dicotomy of Malignancy‘ abusa en su comienzo de los ritmos death clásicos, pese a que la atmósfera es puro black sueco. La parte intermedia del tema echa en falta algo de trabajo de solos de guitarra, sin duda una de las faltas que son constantes a lo largo del álbum y que quedan repartidos de forma anecdótica. Sin embargo los buenos riffs, arreglos y arpegios compensan por el otro lado.

The Black Consecration‘ es un álbum que se mantiene muy bien, con los contrastes y variedad siempre presentes en los trabajos de Noctem. Pese a haber vuelto un poco al sonido de sus inicios, han sabido reforzarse disco a disco. Con este trabajo estamos seguros de que podrían acompañar a las grandes bandas del género por todo el mundo y tener un lugar por derecho propio.

Puede sonar pelota, pero si escucháis con atención a los riffs de este disco, a la base rítmica y las voces, seguro que encontraréis motivos para volver a escucharlo y sacar mucho más de lo que pueda parecer a simple vista. En mi caso, como fan de la música extrema, sobretodo del black, y como músico, he podido encontrar un trabajo maduro, bien pensado y de un enorme sentido melódico. No dudéis en darle más de una escucha y seguro que os atraparán con su negra consagración.


Lo mejor

  • Han vuelto a viejos senderos sonoros y ferocidad más old-school.
  • La voz suena más atmosférica y ambivalente que nunca.
  • Buenos riffs y buenas armonías.
  • Pese a quien le pese, es una de las referencias nacionales en cuanto a metal extremo.
  • La temática les queda como anillo al dedo.

Lo peor

  • El bajo algo perdido en mezcla en ocasiones.
  • Pocos solos y/o momentos brillantes de lead.
  • La batería suena auténtica pero algunos fills algo «automatizados».
  • Algún detalle de pronunciación (muy poco la verdad, en general muy profesional)

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