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Iron Maiden ‘A matter of life and death’

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Que no os engañen, esto es Heavy Metal de mucha calidad, bordado por los genios de siempre, y que gracias a la frescura de sus composiciones, consiguen que un nuevo disco agrade a cualquiera que se atreva con él. Kevin Shirley disfrazando el disco con el sonido característico de la doncella, ‘A Matter of Life and Death’ es el perfecto regalo para su legión de fans.

Personalmente, yo soy de los que no consigue apreciar los guiños progresivos de los que todo el mundo habla, quizá por que se le quiere dar a Maiden tanto peso musical, que se intenta decir de ellos que practican cualquier estilo practicable a día de hoy. Aunque si es cierto, que este regalo esta envuelto con algún adorno mas elaborado que antaño.

Ahora centrándonos en este nuevo disco, diré que respecto a sus predecesores evoluciona en ‘epicidad’ y en lo que ya mencioné sobre apartados musicales más labrados. Podríamos resumirlo diciendo que los temas superan en su mayoría los seis minutos, cosa que puede decir mucho de lo que vamos a escuchar.

El disco abre con ‘Different World‘, donde lo primero que anotamos en nuestro cuaderno de bitácora metálico es la notable labor de Bruce Dickinson. Este sigue manteniendo su estatus de vocalista legendario. El ritmo y la esencia del tema son puramente ‘Maiden’, incluyendo un puente muy melódico y un estribillo rompedor con un Dickinson muy melódico. Bastante acertado para abrir el disco tanto por su fácil asimilación como por su ajustada duración.

These Colours Don’t Run‘ me ha parecido uno de los mejores temas del disco, introduciendo el corte con un pasaje ambiental no muy lucido, las guitarras dan paso de nuevo a un tema típico de la doncella con un estribillo desacelerado y con visos a ser tocada sobre los escenarios. Muy bueno el cambio de ritmo que recibe el corte en su estructura. Imaginaros las salidas que podría tener Nicko a la hora de interpretar este tema en directo. Por lo demás, una buena labor de guitarra con Riffs pegadizos y solos con sello inglés.

Proseguimos la carrera con ‘Brighter than a Thousand Suns‘ donde de nuevo se nos introduce al material con ambientación tétrica (¿no era la misma que el tema anterior?). Diría que esta composición es de las mas peliagudas del disco, con unos riffs de guitarra mas lentos y desgarradores y aplicando esa escondida vertiente ‘progresiva’ a la que todo el mundo se refiere. Sinceramente y como fan de Maiden que soy, se me hace bastante aburrido tanto su sabor a medio tiempo como su excedida duración, aunque si es verdad que el tema en si, mantiene un nivel musical bastante alto y digno de elogio para los que busquen ‘algo más’ en Iron Maiden, yo no soy uno de ellos.

The Pilgrim‘ es un tema muy clásico, con guitarras en colchón constante y sin demasiadas florituras técnicas ni de tipo ambientales. Consiguen recrear un sonido muy árabe con el mástil, que le otorga un toque de distinción sobre el resto del disco. Con ‘The Longest Day‘ nos topamos con otro medio tiempo anclado en la sostenibilidad vocal de Bruce y en un estribillo con bastante gancho. La balada del disco y además una que resulta todo un temazo una vez acabas de escucharlo es ‘Out of the Shadows‘, de nuevo presentándose con una introducción atmosférica. Increible temazo que se convierte en lo mejor del disco, ¿para una balada que meten y la bordan!

Y con el single del disco ‘The Reincarnation of Benjamin Breeg‘ me llega la duda: ¿Realmente merece ser este corte el avatar del album’? Si que es verdad que la grandilocuencia que desprende describe muy bien la intención de ‘A Matter of Life and Death‘ y que en general es un tema muy aceptable, pero ¿No seria mejor un ‘Different World‘? Es un buen tema pero ni de lejos el mejor del compacto, tiene una atmosfera bastante oscura que no termina de convencerme.

Y ahora le toca el turno al patito feo de la familia: ‘For the Greater Good of God‘. No consigue despertarnos de la siesta hasta sus últimos minutos, un corte aburrido en el que abusan de los cambios de ritmo y demas peripecias ‘semi-experimentales’, un pequeño error en la compilación. ‘Lord of Light‘ es también un hueso duro de roer, de nuevo desearíamos no toparnos con tanto minuto de pasaje, ambientación y demás parafernalia sobrante. El corte en si tampoco es ninguna maravilla, de nuevo intentan añadir un nuevo sabor a su música con innumerables bailes de instrumento que están muy bien pero que no hacen otra cosa que estirar la ya cedida goma compositiva.

Despidiéndose tras un largo viaje, Maiden dejar caer ‘The Legacy‘, una canción que empieza (como no) con la saciada ambientación que la verdad, es casi un calco a las que usan durante todo el disco, para dar paso a un broche final de platino. Épico, contundente y con un estribillo disfrazado de himno, otra joya de la corona.

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