Sad eyes ‘… and another week’

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Normalmente, cuando hablamos de músicos multiinstrumentistas, la mente viaja involuntariamente a lejanos países donde habita gente como Dan Swäno, Arjen Lucassen, Toumas Saukkonen o Morten Veland, por citar alguno que me viene a la cabeza. Sin embargo, tenemos genios de similar calibre mucho más cerca de lo que pensamos y hoy vengo a hablaros de uno de ellos.

Se trata de Santi González, originalmente conocido como guitarrista de la formación soriana Rex Devs, pero al que sus inquietudes le han llevado a crear este nuevo proyecto del que es alma, corazón y vida, ya que no solo ha compuesto todas las líneas de guitarra, bajo y batería, sino que las ejecuta él mismo. Si además tenemos en cuenta que este proyecto se enmarca dentro del death metal más crudo, el nivel de admiración debe ser aun mayor, por la dificultad de ejecución de muchos pasajes. Para rematar la faena, se ha agenciado a la que posiblemente es la voz más reconocible en el panorama extremo nacional: Dave Roten (Avulsed).

Si la idea de Santi era dar salida con este proyecto paralelo a su vena más extrema, no van a pasar ni cinco segundos sin que comprobemos que lo ha conseguido. Uno tras otro, los siete cortes del disco facturan un death metal duro, frío y crudo, sin concesiones a la galería. Especialmente me quedo con ‘Tuesday‘, quizá el más variado, la melodía de ‘Thursday‘ y ‘Friday‘, un tema que me llegó desde la primera escucha, rápido y directo como un golpe en la nuca, desprendiendo oscuridad y rabia. Pero lo más agradable de todo, es que el sonido es de una limpieza que ya querrían muchos ‘grandes’ para sus trabajos. Es fácil seguir las líneas de bajo y guitarra, nada suena demasiado fuerte o embarullado.

Si hay que ponerles un par de peros, para que no se diga, hablaría en primer lugar, de la homogeneidad o uniformidad de los temas. Se habría agradecido un medio tiempo por ahí en medio o algo un poco diferente. Y es que si andas haciendo algo mientras escuchas el disco, la media hora de duración se te pasa en un suspiro. Lo otro que no me ha gustado es la excesiva crudeza del sonido de las guitarras en los solos.

En definitiva, estamos ante un proyecto único en nuestro país. No solo porque se trata del disco emanado de una sola mente y unas únicas manos, sino porque desborda calidad. Una calidad que ya se percibe en el aspecto externo, con una portada muy atractiva, y que continúa en el interior, con un disco lleno de calidad. Death metal hecho con seriedad y fe en lo que se hace. Espero que el futuro nos traiga nuevas noticias de Santi González y Sad Eyes. Y estoy seguro de que será positivas.

[Rating:8/10]

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