Un año más, la popular ciudad costera acoge lo más destacado del panorama fantástico internacional. Y gracias a la inestimable labor y desplazamiento de nuestros amigos Serafín y Pinheadmaster hasta su mítico festival, comenzaremos un repaso por lo más destacado entre sus actividades. Para iniciar este resumen, os dejamos con las fotos de Pinhead, el texto de Sera, y el pre-estreno de ‘Los ojos de Julia’, lo más destacado de la primera jornada.

Empezamos con la película de inauguración, ‘Los ojos de Julia’, del director Guillem Morales, con: Belén Rueda, Lluís Homar y Pau Derqui. Que, como suele suceder en los festivales durante sus proyecciones, hay presencia del personal de la película. En este caso Belén Rueda hace de representante de todo el equipo. Esto en la sesión de las 19:30, a pesar de que estaba anunciado que durante el pase que tendría lugar a las 22:45, a la que he asistido, hubiese de nuevo alguien del equipo. Pero ante la hora de retraso en el inicio de la película, la presentación fue realizada exclusivamente por la presentadora Fina Brunet, no había para más.

La película es principalmente un thriller psicológico con una ambientación muy oscura y tétrica, sobretodo por las cegueras que sufre la protagonista. Aunque sin embargo, no será este el punto principal de la historia, sino lo desapercibidas que pasan muchas personas en la sociedad, lo poco que destacan, así como lo poco que nos damos cuenta de ellas.

Mientras trabaja en una de las estaciones que estudian las fotografías enviadas por el Hubble, Julia siente que a su hermana gemela Sara, con la que esta conectada desde la infancia, le sucede algo. Por lo que decide ir a verla a su casa en un pequeño pueblo. Allí descubren que se ha suicidado, pero no le entra en la cabeza que su hermana haya podido hacer algo así sin más. La policía lo ve todo claro, pero ella decide emprender una investigación preguntando a los vecinos, a otras personas del pueblo y los alrededores, como vivía su hermana, con quien se relacionaba… y una serie de cuestiones que van dando lugar a situaciones cada vez más extrañas.

El film mantiene en todo momento la tensión y juega hábilmente con la incertidumbre. Aunque se intuye que todo debe tener una explicación, a través de pequeños detalles que van dando poco a poco interés a la narración, se van acumulando preguntas, pero que a su vez se encargan de ir cercando el camino hasta una resolución cada vez más estrecha y directa. En resumen y en lo que ha tensión continua se refiere, es ligeramente predecible, bastante en la onda del Orfanato, pero recomendable de ver.

Fotografía: Iñaki Campos

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