Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

No sé si os habrá pasado alguna vez, pero os hablo hoy de un disco que me gusta por motivos que no puedo explicar muy bien. El undécimo disco de estudio de los blackers noruegos Enslaved me ha cautivado desde su salida al mercado hace unas semanas, pero aun no he sido capaz de desentrañar la misteriosa atracción que ha ejercido sobre mi.

La verdad es que mi experiencia previa con el grupo no pasaba de haber escuchado algunos temas sueltos aquí y allá, además de ver alguna de sus opiniones en la primera docu-película de Sam Dunn ‘Metal: A Headbanger’s Journey’. Sí sabía que no eran una banda de black metal al uso, de esas que se pintan a saco y visten de riguroso cuero negro, pero no sabía que podían llegar a gustar tanto.

Desde la inical ‘Ethica Odini’ que se inspira en un poema escandinavo, podemos comprobar la profusión de interesantísimas atmósferas, los cambios en las guitarras, la combinación de voces death-melódica, destacando la parte final del tema. En ‘Raidho’ encontramos un tema mucho más contundente, a pesar de tener un par de pasajes melódicos. La batería no deja de recordarme a unos Motörhead oscuros, sobretodo al principio. En ‘Waruun’ comenzamos a ver ese espíritu experimental que ha caracterizado la evolución del grupo. Es un tema complejo y diverso, que contiene tanto rápidos riffs como unos teclados que rozan la psicodelia.

En ‘The beacon’ tenemos de nuevo una mezcla entre los riffs más extremos y las partes progresivas, entre las voces más agresivas y los coros melódicos. Una mezcla que deja extrañas sensaciones. Tras una pausa con el tema instrumental, casi ambiental, Axioma, viene ‘Giants’, un tema más cercano al doom death, con muchas atmósferas y unos teclados de corte setentero de lo más curioso.

‘Singular’ es un tema que verdaderamente hace honor a su nombre. Es quizá el tema más progresivo y caótico del disco, mezclando riffs de diferentes estilos, desde el rock clásico hasta algún acercamiento al thrash. El comienzo de ‘Night sight’ me recuerda a las partes melódicas de Opeth, cuando Akerfeldt se pone intimista, para pasar al poco a un rápido crescendo de doble bombo y de nuevo a una parte melódica. De nuevo un tema variado y muy interesante, que es de los que más me ha gustado del disco. Terminamos con ‘Lightning’ un tema que nos devuelve en el inicio a los riffs de corte clásico, progresivo y que nos muestra la mejor parte vocal en su versión vocal.

En resumen, y omitiendo todo el tema mitológico y el contenido y significado de las letras, que daría para escribir un libro, estamos ante un trabajo para quitarse el sombrero. No solo es que no quepa en el concepto que todos tenemos de black metal, sino que lo desborda por todas partes. Es abrumadora la cantidad de matices, riffs, estilos, melodías y ambientaciones que podemos encontrar. Si no tuviera ese carácter black que le dan las voces, estaríamos ante un disco de alcance masivo que, sin embargo, seguro que deja más que satisfecha a la parroquia extrema.

[Rating:9/10]

Lo más visto...

La edad dorada del grunge

La Edad Dorada del Grunge

Fueron la voz, o quizá mejor dicho el grito, de una generación arrinconada. Crearon himnos a partir de lamentos, y

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp