Slayer 'Repentless'
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Repentless‘, primer disco de Slayer sin Jeff Hanneman, fue lanzado al mercado el pasado día 11. Tras el fallecimiento del icónico guitarrista, siendo reemplazado en la formación por Gary Holt de Exodus, los californianos se reponen lanzando un nuevo LP.

Delusions of Saviour‘ actúa como corte introductorio en el que no tarda en entrar el dúo de guitarras distorsionadas. El bajo de Araya, y Bostaph a las baquetas (recordemos que Lombardo abandonó definitivamente -según él- la formación en 2013), completan un tema que va de menos a más y abre para el homónimo del álbum. El primer riff deja algo que desear, pero el cambio de tónica se produce de repente, nunca mejor dicho, una vez Araya arranca con sus gritos en una sección violenta “made in Slayer”. Dos solos se suceden a continuación, uno junto al riff anterior (creando una combinación más agradable y con más gancho) y otro mucho más crudo. La dupla King-Holt parece funcionar a primera vista.

Take Control‘ sale al ruedo feroz con un señor riffazo. La batería marca rápido sin complicarse, las guitarras suenan bestiales y el bajo apenas se hace notar. En la sección intermedia se alternan la percusión y el resto de instrumentos precediendo a otro solo. El corte es potente, pero no innova. Bostaph se muestra participativo y muy correcto con los blast beats, haciendo olvidar progresivamente a Lombardo.

Llega el turno de ‘Vices‘. El inicio es puro protagonismo de nuevo para el de las baquetas, conjugado más adelante con el riff de guitarra. En este corte nos encontramos un mid-tempo bruto con un auténtico recital de batería. A estas alturas puedo confirmar que la producción del LP es un auténtico lujo, cuya única lacra es el bajo de Araya, sepultado entre los decibelios de King, Holt y Bostaph. Estos tres gozan de un sonido definido y con personalidad que sube notoriamente la calidad del disco.

Cast The First Stone‘ tarda en arrancar, y cuando lo hace, sigue la contundente y machacona línea Slayer. El juego que proporciona la batería multiplica la calidad de la canción. Respecto a Holt, se limita principalmente a las secciones de los solos, y es que parece que este aún no tiene demasiado peso en la composición.

When The Stillness Comes‘ de nuevo presenta una intro sosegada de guitarra y platillos para jugar con el contraste. El arranque es paulatino, desembocando sin embargo en una parte sosegada y dominada por Araya, con bajo y voz. Le acompaña King más adelante. El tema es ciertamente tranquilo en casi su totalidad exceptuando el final, que se va haciendo más y más caótico. De nuevo Bostaph juega genial sus bazas, creando una excepcional atmósfera y sensación de velocidad.

«Buen trabajo de Slayer en general, ayudados por la enorme calidad del sonido que presentan (…) Interesantes actuaciones de Bostaph y Holt con grandes momentos, pero con la sensación de que podrían haber dado más de sí»

A continuación va ‘Chasing Death‘. Al duelo de riffs y las pequeñas variaciones de tempo les falta algo de chicha, y es que el conjunto se queda a medio gas. Llegados a este punto, creo esencial algún corte “vuelasesos” como aquellos que nos presentaban los Slayer de antaño. No necesariamente con la calidad de un ‘Angel of Death’ o un ‘Chemical Warfare’, pero sí al menos con su espíritu.

Entra ‘Implode‘, pieza que ya fue presentada allá por abril de 2014. El comienzo no es gran cosa… hasta el primer minuto, donde tras el brusco cambio de riff solo podemos presagiar lo que de verdad se aproxima: un vendaval de tralla. Hay caña de la clásica, muy old school, sin arreglos ni movidas experimentales. Un regalo para los más anclados en los 80 (bueno, al menos los que toleran las producciones modernas).

Piano Wire‘ es un trabajo inacabado de Hanneman que iba a ser incluído en ‘World Painted Blood‘ pero fue desechado. Regrabado y con el listón bien alto, el tema se da de bruces contra el suelo: cero innovación y flojo en prácticamente todos los aspectos. El arreón final es lo mejor, pero solo porque significa que llega la siguiente canción.

Atrocity Vendor‘ solo con su primera combinación riff-batería compensa los tres minutos anteriores. Más adelante, la pareja de guitarristas se vuelve algo monótona salvo un par de momentazos de Gary Holt. Bostaph se pasa al tupa-tupa y el cambio también se nota en el global.

You Against You‘ es una de esas piezas apocalípticas y desenfrenadas al estilo ‘Reign In Blood’, con algunos altibajos que le hacen perder color. De nuevo la batería se presenta reiterativa e irregular, dejando un regusto agridulce en su repentino y brusco final.

La última pieza va con el nombre de ‘Pride in Prejudice‘. La batería recupera su nivel desde el primer segundo, y poco más. Es de lo poco rescatable viendo que lo que se nos da a continuación es otro mid-tempo agresivo y solo salvable por los blast beats y los riffs que encaran la recta final de la obra.

Buen trabajo de Slayer en general, ayudados por la enorme calidad del sonido que presentan: lo suficientemente destilado para poder apreciar la calidad instrumental pero también descarnado (no llegando al punto del ‘Death Magnetic’ de Metallica, por ejemplo). Interesantes actuaciones de Bostaph y Holt con grandes momentos, pero con la sensación de que podrían haber dado más de sí.


LO MEJOR

  • Excelente producción con un resultado espectacular. Solo cuenta con la pega de un bajo carente de presencia y cuyo sonido es tapado casi por completo.
  • Mejora significativamente la trayectoria discográfica de la banda, que iba en caída libre desde el 98 con su ‘Diabolus in Musica’.
  • Geniales momentos de Paul Bostaph a la batería y gran actuación de Holt. Los Slayer 2.0. están aquí en un muy buen álbum debut (por considerarlo así).

LO PEOR

  • Los que esperen innovación, que den media vuelta. Los californianos no han mostrado intención alguna de variar ni tomar nuevos senderos. Esto quizá afecte a los que busquen canciones fuera del estilo más thrasher.
  • El bajo de Araya. Nunca ha gozado de la luz de los focos y esta tampoco es la ocasión. Hubiera sido un gran aporte al instrumental que en ocasiones acaba cojeando víctima de la “KerryKingDependencia”.
  • Altibajos notables. Bostaph marcándose auténticos momentos de destrucción de los parches y otros con un acusado tupa-tupa; Holt con buenos solos y tapadísimo a la hora de los riffs
  • .


Lo más visto...

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp