Concierto de H.E.A.T en Pratteln (Suiza)

Grupos: H.E.A.T. + Fire Rose
Fecha: Sábado 8 de agosto
Lugar: Z7, Pratteln (Suiza)
Fotografía: Wildgirlsins / Lola Vázquez
Vídeos: Andrea Donati / Luca Ravoni

Cuando aterrizamos en Basilea (Suiza) y comprobamos que el termómetro marcaba 33º, nos acordamos de la mamá del guitarrista Eric Rivers, y nos preguntamos si la llamaría para que acudiera a socorrerlo, como ya hizo en el festival Bang Your Head. Aquel calor agobiante y pegajoso no nos abandonaría y dada la gran visibilidad de la sala, pudimos analizar con microscopio las gotas de sudor que se deslizaban por la primera línea de fuego de H.E.A.T.

El proverbio dice que hay que combatir el fuego con fuego, por lo que desde la segunda fila, la mezcla de franceses, alemanes, italianos y españoles, cervecita en mano, avivamos las llamas hasta transformarlas en oleadas de placer. Si bien el cantante Erik Grönwall nos advirtió que iba a follarnos a todos, al final no quedó tan claro quién folló a quién. Nos hicimos el amor de forma ardiente y entregada hasta quedar ambos gelatinosos, en una sucesión de multiorgasmos. Cerraron con Rock’N’Roll de Led Zeppelin, pero muy bien podían haber tocado el Whole Lotta Love. El directo de H.E.A.T ya no volverá a ser el mismo: han puesto una escalera hacia el cielo.

Concierto de H.E.A.T en Pratteln (Suiza) "The Sweat Is On"
Jimmy Jay no nos quitaba ojo y tanto él como Rivers posaron para nuestras fotos. Fotografía: Wildgirlsins

La sala Z7 de Pratteln está localizada en un polígono industrial, a 17 minutos en coche del aeropuerto de Basel─Mulhouse─Freiburg. Lo primero que nos atrajo fue su programación mensual. Ya sólo en agosto, tocan allí Thunder, H.E.A.T, Black Stone Cherry, The Quireboys y Gojira. Sólo porque Thunder tocaban el jueves no hicimos doblete y debéis conformaros con la crónica de nuestros suecos. Lo segundo, la posibilidad de poder acabar en Alemania o en Francia, en vez de en Suiza, si nos equivocábamos de salida del aeropuerto porque sabéis lo que nos gustan las aventuras.

El hotel más cercano ─a 5 minutos─ es el Ibis Budget Pratteln y desde allí nos desplazamos en procesión los asistentes, por un entorno boscoso, a una sala que por fuera parece una mezcla entre la cabaña de La Matanza de Texas y el edificio donde Carrie desencadenó la masacre. Muy al contrario, el interior industrial ─una mezcla entre el Mefisto de Barcelona y el Oxford Arts Factory de Sydney─nos atrapó, con su escenario gigante y perfectamente nivelado con plataformas para teclado y batería. No íbamos a perdernos un detalle.

A las 20 horas fuimos atacados por los locales Fire Rose. Y digo bien “atacados” porque los suizos no nos permitieron tomar aliento. Sus vocales tipo Pontus Nibb más Blackie Lawless, con las guitarras de Dokken, y la alternancia de temas más hard rockeros con temas más heavies, despertó nuestros instintos más básicos. Nos recordaron a unos Jettblack más setenteros, llenos de actitud y con un sonido buenísimo.

Nos los apuntamos en la agenda. Queríamos fiesta y no se detuvo hasta que H.E.A.T bajó del escenario.

H.E.A.T salieron con retraso y lo atribuimos a los condenados enchufes suizos que ya nos habían dado problemas con las planchas, cuando vimos a Crash con alguna onda descolocada de conejita de Playboy. Pero no nos importó, con las ganas que teníamos de que nos masturbaran con su directo.

Pocas novedades en su set list, pero dos notorias en el bis: There For You y Rock’N’Roll de Led Zeppelin completa. Si en el Väsby Rock (ver aquí) les regañábamos por sólo tocar dos temas de su primera etapa, esta vez nos tocaban tres; los siempre presentes Beg Beg Beg y Late Night Lady y una novedad, There For You (H.E.A.T, 2008), que no se la habíamos oído desde noviembre 2012 (ver aquí) y Dios Mío cómo sonó, tenéis que ver el vídeo de nuestro compañero Andrea Donatti. Cuando se unen temazos, entusiasmo y tablas, son imparables.

«Acudimos al concierto por el pálpito de que aquella noche iba a pasar algo grande, pero jamás pensamos que sería no sólo el mejor concierto que les hemos visto si no uno de los mejores conciertos de la última década»

The Cure cantaban en Hot Hot Hot: “me gusta cuando viene el relámpago, hago saltos de tijera, bailo, grito, me rasco, chillo, me lleno de frenesí, muero de calor”, y algo así sintió la segunda fila. Chorreando emoción no paramos de bailar, saltar, corear y gritar “guapo” (a Rivers y a Jona), “Jona” (a Jona) y “quítate la ropa” (a Grönwall) a lo largo del concierto. Y cuando la emoción era demasiado grande, nos besábamos y nos abrazábamos o chocábamos las cervezas. Jimmy Jay no nos quitaba ojo y tanto él como Rivers posaron para nuestras fotos. Notamos alguna sonrisita de Crash, aunque no le prestábamos mucha atención. Gronwäll confesó que le poníamos la carne de gallina, pero la emoción sólo se hizo táctil por parte del grupo cuando bajó a abrazar a Clarissa Buda, del support italiano. Las lágrimas se deslizaron por sus mejillas; a nosotros nos las paralizaba la emoción o quizá que intuíamos que, después, en un alarde de machito pijo ante las italianas diría en italiano que a las españolas nos dieran por el culo. Tanto que aprender del caballero Jona, que nos mimó hasta la extenuación…

Acudimos al concierto por el pálpito de que aquella noche iba a pasar algo grande, pero jamás pensamos que sería no sólo el mejor concierto que les hemos visto si no uno de los mejores conciertos de la última década. Como le comentamos después a su tour manager, su mejora ya no va en meses, si no que puede verse en semanas, quizá incluso de fecha en fecha. Necesitaban tocar mucho para desplegarse, ya se lo recomendamos a su manager en 2012, y vaya cómo se han desplegado.

Concierto de H.E.A.T en Pratteln (Suiza) "The Sweat Is On"
¿Por qué reducirlos a cinco caras bonitas para humedecer quinceañeras cuando lo mejor de esta banda es la música, su capacidad para emocionar, y lo absolutamente desquiciados que están?. Fotografía: Wildgirlsins

Sacan lo mejor de ellos mismos cuando siguen las vibraciones del concierto e improvisan, cuando lo personalizan, cuando sacan ese lado gamberro y le dan una patada en el culo a esa política de marketing que les vende como una boy band del rock y que tanto va a perjudicarlos a largo plazo, si no le echan un par de huevos. Eric Rivers le cargó la guitarra a Erik Grönwall y este se saltó por Rock’N’Roll. Rivers se fue a por el bajo y cada uno pilló el instrumento que pudo: Jona Tee, la batería; y Jimmy Jay y Crash, los teclados. Estos chicos pueden tocar a los clásicos ─no cualquiera toca con Jimi Jamison y Europe─y pueden componer como los clásicos ─Downtown, In&Out Of Trouble; Keep On Dreaming…─, ¿por qué reducirlos a cinco caras bonitas para humedecer quinceañeras cuando lo mejor de esta banda es la música, su capacidad para emocionar, y lo absolutamente desquiciados que están?

«Lo tenían muy sencillo para destacar en la senda del AOR por sus melodías, vocales y letras evocativas; en la nueva ruta que han tomado, tan manida, hay que conocer los códigos del estilo (…) Si antes les faltaban tablas, en un estilo tan exigente, ahora les falta sustancia compositiva.»

Por primera vez en mucho tiempo escuchamos los coros, sobre todo los de Jimmy, y la acústica de la sala fue impresionante. Todos interactuaron con todos, los vimos más como una unidad, cómplices, los mástiles muy complementados. Vimos un destello de los H.E.A.T espectaculares que sospechamos desde su primer disco y que si siguen este camino de autoexigencia les van a poner en el andén correcto, el de las largas giras intercontinentales.

Lo tenían muy sencillo para destacar en la senda del AOR por sus melodías, vocales y letras evocativas; en la nueva ruta que han tomado, tan manida, hay que conocer los códigos del estilo, además de ser muy bueno en todo para no ser mediocres. Si antes les faltaban tablas, en un estilo tan exigente, ahora les falta sustancia compositiva.

Esperemos que los farolillos chinos dejen de deslumbrarlos y sueñen y trabajen en clave Led Zeppelin plus. No tenemos el chichi para farolillos y nos dolería perder a la gran esperanza del rock melódico por su propia indolencia.



ENGLISH VERSION

When we landed in Basilea (Switzerland) and realized we were 33º, we remembered the mum of the guitarist Eric Rivers, and wondered if he’d call her to come to his aid, as he did in Bang Your Head. That oppresive and sticky heat wouldn’t let us be and due to the great visibility of the venue, we could even watch through the lense of a microscope the sweat drops sliding over the first line of fire of H.E.A.T.

The proverb tells you have to fight fire with fire, so from the second row, the team of French, German, Italian and Spanish, a beer in hand, fanned the flames to turned them into pleasure waves. Even if singer Erik Grönwall warned us he was going to fuck us, at the end it wasn’t certain who fucked who. We made love to each other in a fiery and devoted way to end in a jelly─like form, after endless multiorgasms. They closed with Rock’N’Roll by Led Zeppelin, but they might played as well Whole Lotta Love. The live performance of H.E.A.T will never be the same: they have put a stairway to Heaven.

Z7 venue of Pratteln it’s located in an industrial state, 17 minutes drive from the airport of Basel─Mulhouse─Freiburg. The first thing that caught our attention was the monthly calendar. Only in August are scheduled Thunder, H.E.A.T, Black Stone Cherry, The Quireboys and Gojira, and just because Thunder played on Thursday we didn’t go double and you’ll have to put up with the review of our Swedes. The second thing was the possibility of ending in Germany or in France, instead of Switzerland, if we didn’t find the right exit of the airport because you know we love trouble.

The closest hotel ─5 minutes walk─ is Ibis Budget Pratteln and from there we walked in procession, in a forest, to a venue that in the outside seemed a mingle of the Texas Chain Massacre hut and the building were Carrie lost her wits. On the contrary, the industrial inside─Mefisto of Barcelona meets Oxford Arts Factory of Sydney─made us a sucker, with its giant stage, perfectly levelled with plataforms for the keyboards and drums. We weren’t going to miss a detail and we didn’t.

At 20 hours, we were attacked by the local Fire Rose. And we are accurate when choosing the term “attacked” because the Swiss didn’t allow us to catch a breath. Their vocals Pontus Nibb meets Blackie Lawless, the guitars of Dokken, and the perfect mix of hard rock songs and heavier ones, awakened our most basic instincts. They reminded us to Jettblack but with a seventies vibe, full of attitude and a terrific sound. We added him to our must list. We wanted to party and it didn’t stop until H.E.A.T went down the stage.

H.E.A.T were late and we claimed to the damned Swiss plugs that already troubled us with our curlers, when we saw Crash with some misplaced waves as a Playboy bunny. But we didn’t care, we were eager for them to masturbate us live.

Few changes in their set list, but two important in the encore: There For You and Rock’N’Roll by Led Zeppelin in full. If in Väsby Rock (see here) we scolded them for just playing two songs of their first period, this time they played three; the usual Beg Beg Beg and Late Night Lady and a new one, There For You (H.E.A.T, 2008), which we hadn’t heard since April 2013 ─in Nottingham─and Oh My God how it sounded like, you can’t miss the video of our mate Andrea Donati! When masterpieces, drive and experience join, they are unstoppable.

The Cure sang in Hot Hot Hot: “I like it when that lightning comes (…)I’m jumping like a jumping jack,I’m dancing, screaming, itching, squealing, fevered, feeling, hot, hot, hot” and something similar happened in the second row. Gushing emotion we couldn’t stop dancing, jumping, singing and shouting “guapo” (to Rivers and to Jona), “Jona” (to Jona) and“quítate la ropa” (to Grönwall) all the concert through. And when emotion overcame us, we kissed each other and we hugged or we toasted. Jimmy Jay wouldn’t leave an eye off of us and he as well as Rivers stroke poses for our cameras. We noticed some smiles from Crash, though we weren’t really into him. Gronwäll confessed the fans gave him gooseflesh, but the emotion just turned flesh when he went down the stage and hugged Clarissa Buda, from the Italian support. Tears went down her cheeks; we were paralyzed by emotion or maybe we felt that later, bragging as a posh machito in front of the Italian females Grönwall would say in Italian “fuck Spanish”. He has so much to learn from the gentleman Jona, who spoiled us infinitely…

We went to the concert with the hunch of something big was to happen, but we didn’t expect it to be not only their best concert we’ve been to but one of the best of the decade. As we told after to the tour manager, they are improving not month by month, but by week, even from date to date. They needed to play lots to unfold, we already recommended it to their manager on 2012, and God Almighty how they’ve developed!

They make the best of themselves when they follow the vibe of the concert and improvise, when they personalize every concert, when they take out that joker side and kick in the ass that marketing policy which sells them like a rock boy band and that is going to damage them in the long term, if they don’t put their balls into it. Eric Rivers put the guitars over Erik Grönwall and he started playing Rock’N’Roll. Rivers picked up the bass and everyone picked up the instrument at hand: Jona Tee, the drums; and Jimmy Jay and Crash, the keys. These guys can play like the classics─not anyone can play with Jimi Jamison or Europe─and can write like the classics ─Downtown, In&Out Of Trouble, Keep On Dreaming…─, why reduce them to five beautiful faces to make teenagers wet when the best of this band is the music, their capacity of moving, and the absolutely crazy they are?

For once in a long time we heard the backing vocals, overall the ones of Jimmy, and the acoustics of the venue were impressive. All of them interacted between them, we saw them more as a whole, accomplices, the axes in tune. We saw a glimpse of the spectacular H.E.A.T we foresaw in the first record and that if they follow this path of self─demand they are going to be in the correct gate, of the long intercontinental tours.

It was very easy for them to outstand in the track of AOR because of their melodies, vocals and evocative lyrics; in their new path, so stale, it’s necessary to know the style codes, as well as to be extremely good in everything not to be mediocre. If at the beginning it was a problem of inexperience, in such a demanding genre, they are not showing a songwriting heart. We hope that Chinese lanterns won’t dazzle them and that they dream and work in Led Zeppelin plus key. We don’t have the pussy for Chinese lanterns and we will deeply regret to lose the great hope of Melodic Rock because of their own indolence.

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